lunes, 14 de febrero de 2011

UN DÍA COMO HOY... HACEN 132 AÑOS QUE CHILE INVADIÓ ANTOFAGASTA, ARREBATÁNDONOS EL MAR BOLIVIANO.



Un día como hoy, Chile invadió Antofagasta

Bolivia aguarda 132 años y el acceso al mar no llega
Sí hay un mal que dura más de cien años, es la herida más dolorosa que Bolivia sufre y que no encuentra cura a pesar de los esfuerzos diplomáticos. Un día como hoy, hace 132 años las tropas militares chilenas invadieron Antofagasta despojando así al país de un acceso libre, soberano y útil al océano pacífico.
El ex canciller, Armando Loaiza, dijo a EL DIARIO que el país no debe perder las esperanzas para resolver la demanda centenaria y que está condenada a negociar aprovechando las bases de diálogo que se lograron hasta el momento. Entretanto, el ex diplomático boliviano, Javier Murillo de la Rocha, sostuvo que se necesita de una amplia voluntad política ante los diferentes obstáculos que se presenten en un futuro.
“La herida histórica más dolorosa ha sido la pérdida de la salida al mar en la Guerra del Pacífico, pese a ello el país nunca ha dejado de lado el tema buscando solución mediante la vía diplomática y no de la guerra. Bolivia nunca abandonó la esperanza de alcanzar la reintegración marítima”, afirmó Armando Loaiza.
VOLUNTAD POLÍTICA
Por su lado, el ex canciller Javier Murillo de la Rocha expresó que no se ha podido dar una solución al tema marítimo en 132 años porque “los problemas de esa magnitud se resuelven sólo cuando la voluntad política es mayor a los obstáculos que se tienen que enfrentar. Eso explica que durante este tiempo no se ha logrado resolver este tema”.
Sostuvo que dicha voluntad política no sólo era escasa por parte de Bolivia, sino también de parte de Chile. Afirmó que en el país faltó consenso sobre las dimensiones y características de la problemática marítima.
NUEVO PROCESO DE NEGOCIACIÓN
Loaiza manifestó que ahora tanto Chile como Bolivia tienen las bases de confianza diplomáticas para un nuevo proceso negociador mediante la conformación de la Comisión Binacional de Alto Nivel presidida por los ministros de relaciones exteriores, lo que debería ser aprovechado para avanzar en la solución a la demanda boliviana.
“Me parece que se tiene que seguir trabajando por la búsqueda de un arreglo pacífico, teniendo presente las circunstancias actuales. En esta época, Chile y Perú están en una controversia jurídica en La Haya y Bolivia debe seguir con máxima atención este proceso para no dejar de lado la negociación con Chile”, complementó Loaiza.
El ex canciller Loaiza afirmó que un país nunca debe olvidar su historia, pero que paralelamente se debe proyectar al futuro especialmente por las nuevas generaciones. Acotó que los bolivianos tienen derecho a formar parte del sistema de países del océano Pacífico que está en un gran progreso.
“El Pacífico ya no es el océano del futuro, sino el del presente, en él se dan los mayores avances económicos y Bolivia debería estar presente”.
COMISIÓN DE ALTO NIVEL
Loaiza aseveró que la conformación de una Comisión Binacional de Alto Nivel es una demostración de justicia para Bolivia.
Expresó que dicha instancia es un buen instrumento para negociación definiendo los contenidos de cada una de las propuestas a tratarse.
“Bolivia debe prepararse diplomáticamente y argumentalmente para afrontar esta negociación”, añadió el diplomático.
Al respecto, Murillo dijo que la conformación de la Comisión Binacional es de mucha relevancia, pero que aún falta conocer los avances y que además se debe tener paciencia porque “el tema marítimo no podrá resolverse con unos cuantos encuentros por más que sean tratados por las más altas autoridades”.
ENCUENTRO PREMATURO
Murillo agregó que la realización de un encuentro entre presidentes, es prematuro porque se debería trabajar mucho a nivel de cancillerías y que cuando se sepa las propuestas concretas de ambos países se tendría que llegar a ese nivel de reunión
GAS POR MAR
Ante las propuestas de algunos políticos de tratar nuevamente la estrategia “gas por mar”, Loaiza explicó que todo se debe tomar en cuenta pero que esta propuesta fue rechazada tajantemente por Chile, lo que creó una abierta situación de malestar diplomático entre ambos países. “Chile ha desarrollado una estructura gasífera que ya no necesita del recurso energético boliviano”, subrayó.


Ex canciller Murillo en la UCB

Mar para Bolivia: Chile y Perú no tienen voluntad
No hubo ni hay una voluntad política de Chile, una respuesta favorable del Perú ni un consenso nacional para encontrar una solución común, real y factible para retornar a las costas del Pacífico con soberanía, afirmó el ex canciller Javier Murillo de la Rocha en la Cátedra Magistral anual titulada ¿Por qué no hemos podido resolver el problema marítimo en 132 años? con motivo de la Inauguración Oficial del Año Académico 2011 de la Universidad Católica Boliviana “San Pablo”.
Para entender el problema, dijo Murillo, hay que conocer las causas que generaron la Guerra del Pacífico de 1879. Entre ellas, Chile nació como un Estado fallido porque tenía un territorio con un ancho de 430 kilómetros cuadrados encerrado entre el Océano Pacífico y la Cordillera de los Andes y no tenia recursos naturales. La solución la dio el presidente Diego Portales quién generó la idea de conquistar territorios y recursos naturales al norte del Paralelo 25. Uno de los problemas que impedía este avance era la Confederación Perú-Boliviana que en 1836 Chile terminó disolviéndola con el triunfó en la batalla de Yunguyo y con un Tratado de Paz en 1839 para así abrir el camino al norte.
Bolivia, desde 1895, para dar fin a la Guerra del Pacífico de1879, firma tres tratados, el de Paz y Amistad, la Transferencia de Territorios, para transferir Tacna y Arica, que eran peruanos, y donde se ofrece a Bolivia la Caleta Vítor que no se hace efectiva por tardanza de Bolivia.
El país lleva a cabo negociaciones importantes, como las de 1950, que fracasan por que Chile aspira a recibir agua del Lago Titicaca, del Desaguadero y el total de las aguas del río Lauca. Otra negociación importante es la que se inició en Charaña en 1975 en los gobiernos de los generales Hugo Banzer y augusto Pinochet. Esta negociación fracasa, dijo Murillo, por que Chile quería el canje de territorios, desmilitarización del territorio, incluyendo 200 millas de aguas marítimas.
¿Por qué el general Pinochet inicia la negociación de Charaña? El presidente del Perú, Velazco Alvarado, tenía todo preparado para invadir militarmente el norte chileno antes de cumplirse el centenario de la Guerra del Pacífico. El presidente Morales Bermúdez reemplaza a Velazco Alvarado y se compromete a mantener la paz con el país transandino. Chile también tenía pendiente un conflicto con la Argentina sobre las pampas del sur y el acceso al Canal del Beagle. Finalmente, el rechazo mundial a la dictadura de Pinochet le impedía proyectarse internacionalmente y ampliar su liderazgo latinoamericano y mundial.
¿QUÉ HACER PARA SALIR AL MAR?
Murillo de la Rocha afirmó que la solución al problema del enclaustramiento marítimo de Bolivia tiene que pasar por que los tres factores, interés político de Chile, aceptación del Perú a la solución y consenso en Bolivia, sobre todo porque la CPE afirma que la salida al mar tiene que ser con soberanía, no están presentes ni actualmente cuando ambos países negocian incluso con la presencia del Canciller chileno en La Paz por que sostiene que la solución tiene que ser concreta, viable y factible y, según Murillo, esto no incluye soberanía.


La cadena de sucesos históricos que llevó a la contienda…
1836, octubre. Se consagra la Confederación Perú-Boliviana, a iniciativa del general Andrés de Santa Cruz, que inquieta tremendamente a Chile. "La posición chilena frente a la Confederación Perú-Boliviana es insostenible. Unidos esos dos Estados, aunque no sea más que momentáneamente, serán siempre más que Chile en todo orden de cuestiones y circunstancias. La Confederación debe desaparecer para siempre del escenario de América. Debemos dominar para siempre en el Pacífico", decía una nota del Gobierno de Chile a su Ejército.
1842. Chile, que dispone el límite de su frontera con Bolivia hasta el despoblado de Atacama, desconociendo el legal fijado en el grado 25 de latitud sur, promulga una ley que declara de propiedad nacional las guaneras de Coquimbo, del desierto de Atacama e islas adyacentes. Bolivia representa ante el Congreso y demuestra con documentos y pruebas que el límite sigue siendo el río Salado.
1843. Las autoridades del puerto de Cobija apresaron a ciudadanos chilenos que cargaban guano clandestinamente en el lugar Orejas de Mar.
1846. La tripulación de la goleta chilena "Janequeo" iza la bandera chilena en Punta Angamos, de Bolivia.
1863. A comienzos de año el representante británico en Santiago informa a su Gobierno de que "se ha comprobado que los depósitos de guano de Mejillones son extensos y de mejor calidad".
En marzo. Chile toma posesión de Mejillones ante las vanas protestas bolivianas. La Cancillería chilena declara "su incuestionable derecho" sobre el desierto hasta el grado 23, por lo que "dispondría como dueño de los depósitos de guano". Rechaza todo acto jurisidiccional de las autoridades bolivianas en esos parajes que califica como una "injustificable agresión a su territorio".
En Junio. El Congreso boliviano, en sesión secreta autoriza al Poder Ejecutivo a declarar la guerra a Chile "siempre que, agotados todos los medios conciliatorios, no obtuviese la reivindicación del territorio usurpado". Las autoridades no logran una alianza militar con Perú.
1864. El plenipotenciario Tomás Frías viaja a Santiago e intercambia notas diplomáticas con el canciller Manuel Tocornal. "Resulta improrrogable la necesidad de poner término a semejante estado de cosas que, tras alterar la buena armonía, pone en riesgo la paz de ambas repúblicas", planteó Frías tras lo cual las relaciones quedaron suspendidas.
1865. Un altercado entre un terrateniente peruano y emigrantes vascos deriva en la presencia de barcos españoles frente a las costas peruanas que, en represalia a un desaire oficial a su representante diplomático, toma posesión de las islas Chincha -grandes depósitos de guano- e iza su bandera. Se suceden manifestaciones antiespañolas en Valparaíso durante la cual se ultraja la bandera española. Para exigir que Chile pida disculpas, las naves amenazan bombardear ese puerto. En el apuro, los chilenos buscaron alianzas con Perú, Ecuador y Argentina, menos Bolivia, por no tener relaciones.
Pero, el presidente boliviano Mariano Melgarejo optó por ser generoso. Derogó la ley de declaratoria de guerra y ofreció ponerse al lado de Chile. Sin puertos donde repostar, los navíos españoles retornan al norte no sin antes acabar su munición ante el blanco de Valparaíso.
"El Gobierno boliviano, haciéndose superior a las desavenencias, ofreció un noble ejemplo de fraternidad americana y dio la medida de la elevación y generosidad de sus sentimientos", declaró ante su Congreso el Canciller chileno. Más tarde, Chile ofreció su disposición a aceptar la frontera que Bolivia señalara. Pero Melgarejo dejó pendiente el asunto.
1866, agosto. Se suscribe el tratado de límites entre Bolivia y Chile; se fija el paralelo 24 de latitud meridional, pero además se reparten al 50% la explotación de guano entre los paralelos 23 y 25.
1868, septiembre. El presidente Mariano Melgarejo concede por 10.000 pesos los derechos exclusivos para explotar, elaborar y exportar salitre en el departamento de Cobija por quince años. Los concesionarios chilenos fundaron la Sociedad Exploradora del Desierto, presidida por José Santos Ossa.
En octubre. En la caleta Chimba se asienta la "Compañía de Salitres y FFCC de Antofagasta", que asume la concesión de Santos Ossa, y promueve una gran emigración chilena a Antofagasta.
1872 El general boliviano Quintín Quevedo protagoniza un levantamiento contra el Gobierno en Antofagasta, apoyado por 300 partidarios. Ante el fracaso se asila en la corbeta chilena Esmeralda.
En noviembre. El Congreso autoriza al presidente Agustín Morales a suscribir un tratado de alianza con Perú, que es aprobado por el Parlamento peruano en abril de 1873 y por la Asamblea boliviana en junio de ese mismo año, bajo la presidencia del general Adolfo Ballivián.
1874, agosto. Bolivia y Chile firman un nuevo Tratado de Paz y Amistad, que ratifica la frontera en el paralelo 24. Además, Bolivia se compromete a no incrementar impuestos en 25 años a las explotaciones de salitre y minerales.
1877, enero. El representante diplomático de Gran Bretaña en Santiago informa a su gobierno de que "se están haciendo esfuerzos para inducir a Chile a adueñarse de Antofagasta y la costa adyacente. Hace tiempo que se sospecha que Chile está dirigiendo ojos codiciosos a ese puerto de Bolivia".
En mayo, 9. Un maremoto acompañado de fuertes sismos en tierra afectan toda la costa y deja en semirruinas las edificaciones de Antofagasta, Cobija,
Tocopilla y Mejillones, entre otros.
1878, febrero 10. El Congreso aprueba una ley que fija un impuesto de diez centavos por quintal de salitre a la Compañía de Salitre y FFCC de Antofagasta, cuyos accionistas eran los ministros chilenos de Relaciones Exteriores, Alejandro Fierro, de Guerra, Cornelio Saavedra, de Justicia, Julio Segers, el comandante del Ejército, Rafael Sotomayor y el ex ministro de Guerra, Francisco J. Vergara. El impuesto iba a destinarse a reparar edificios dañados por el sismo.
Chile alega que ese impuesto violaba el Tratado de Paz y Amistad del año 1874. El presidente Hilarión Daza no responde a la protesta pero tampoco aplica la disposición tributaria.
1878, diciembre. Tras visitar el puerto de Antofagasta, el ministro de Hacienda convence al Gobierno de la necesidad de aplicar el impuesto de diez centavos. Chile convierte en un problema internacional. Moviliza al acorazado Blanco Encalada, ordena a su agente diplomático a retirar su pasaporte de la Cancillería de La Paz y declara que "renacen para Chile todos los derechos que legítimamente hacía valer antes de 1866".
1879, enero 11. El prefecto de Antofagasta, coronel Severino Zapata, inicia juicio coactivo y dispone la detención del gerente de la Compañía de Salitre y FFCC de Antofagasta y el embargo de sus bienes hasta que honre su deuda al fisco.
El día 16. Hicks se refugia en el Blanco Encalada. El presidente chileno Aníbal Pinto declara roto el tratado de 1874.
En febrero, 1. El gobierno de Hilarión Daza determina la reversión al Estado de las salitreras detentadas por la Compañía. El Gobierno chileno ordena al Encargado de Negocios: "retírese inmediatamente. La rescisión decidió la ocupación de Antofagasta".
El día 9. Serapio Reyes Ortiz se dirige a Lima para invocar la vigencia del tratado de la alianza Perú-Boliviana.
El día doce. Chile dirige una nota a las legaciones diplomáticas en Santiago para advertir que ordenó a la Fuerza Naval "reivindicar y ocupar en nombre de Chile los territorios que poseía antes de ajustar con Bolivia los tratados de 1866
y de Paz y Amistad de 1874".
El día trece. El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Eulogio Doria Medina, expresó al representante peruano José Quiñones su temor de que "Chile había entrado al campo de los hechos apoderándose de Antofagasta".
El día catorce. Se produce la ocupación de Antofagasta y, un día más
tarde, de Cobija y Caracoles.
Los días 15, 16 y 17. Los cónsules bolivianos en Valparaíso, coronel Juan Granier, y en Tacna, Manuel Granier, envían mensajeros al Gobierno de La Paz para informar de que Chile ha ordenado la ocupación del Litoral.



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