domingo, 14 de julio de 2013

CRÓNICA: Snowden y el bloqueo aéreo al avión presidencial de Evo Morales





El viaje de regreso de Rusia de Evo Morales será uno de los más recordados en el país y en el mundo. Nunca antes había ocurrido que un Jefe de Estado haya sido impedido de cruzar espacios aéreos por parte de los países. A Morales le tocó; éste es un relato recuperado en fuentes del vuelo.

La Razón / Rubén D. Atahuichi López
00:04 / 14 de julio de 2013

A sólo 15 minutos de ingresar a cielo francés, una fuerte sensación de sorpresa inunda el Dassault Falcon 900 FAB-001, el avión presidencial. El piloto de la nave comunica al principal pasajero, el presidente Evo Morales, que Francia acaba de impedir el paso por su espacio aéreo de la nave de retorno a Bolivia. Es el segundo desplante que sufre en el día, antes del cafecito que se atreve a reclamarle   el Embajador de España en Austria.

La noticia es inimaginable a las 14.00, hora boliviana (hb), y 22.00, en Rusia, del martes 2 de julio, cuando el aparato deja Moscú tras la reunión del Mandatario con su colega Vladimir Putin en el Kremlin. El periplo comienza sin mayores preocupaciones una vez conocida la decisión de Portugal de revocar inesperadamente el permiso de sobrevuelo del aparato oficial a través de su espacio aéreo. Morales tiene pastas, camaroncitos y algunas carnes para comer, y toma jugo de frutas. Media hora en el aire, desafía al “Pavote” —como llama al ministro de Defensa, Rubén Saavedra— a una séptima partida de ajedrez, una concesión para que éste intente reivindicarse de las cuatro derrotas contra una, además de dos tablas, que sufrió en el vuelo La Paz-Moscú. El Presidente gana una vez más y su contendor siente que está cansado por tanto trajín.

Son poco más de las 16.00 (hb) y unos minutos más después de la medianoche en Europa. El FAB 001 está a más de dos horas de haber decolado del aeropuerto Sheremétievo de Moscú. Ocurre algo incierto en el viaje que debió terminar a primera hora del miércoles en La Paz, horas antes de la reunión de gabinete en el Palacio de Gobierno.“Presidente, debo informarle que Francia ha denegado el acceso de nuestro avión a su espacio aéreo”, atina a decir preocupado el piloto.

— ¿Qué quiere decir eso?
— No tenemos autorización.
— ¿Por qué?
— Así como informó Lisboa: “problemas técnicos”.
— ¿Qué pasará?
— Es peligroso pasar, no sabemos...

Morales, Saavedra; la jefa de gabinete, Patricia Hermosa; el periodista de radio Patria Nueva Iván Maldonado, el edecán, el agente de seguridad y cinco tripulantes del avión están expuestos ante una incertidumbre.

¡Qué raro! El ministro no sale de su asombro, considerando que, ante la negativa de Portugal, la primera del periplo presidencial, sabía que Francia era la siguiente opción camino a la escala técnica en España. Hay que activar la emergencia. El piloto carga la peor crisis.

— Presidente, tengo que solicitarle que me autorice a volver a Rusia.
— ¿Dónde estamos?
— Sobrevolando Austria.

Un breve silencio invade el ambiente. Lo que parecía un viaje tranquilo —con la octava partida interrumpida de ajedrez— se convierte en una preocupación extrema. La disyuntiva es volver a Rusia, a dos horas y media, o aterrizar en Viena, a media hora del momento tenso. Sin aval francés ni portugués, no hay forma de llegar a Las Palmas, en las Islas Canarias (España), a 5.190 kilómetros de distancia desde Moscú. Este punto está previsto ahora para la recarga de combustible del avión cuya autonomía de vuelo es de 8.340 kilómetros.

Morales duda y decide, ordena al piloto comunicarse con la torre de control del aeropuerto Schwechat de Viena. Viraje obligado y conflicto diplomático en ciernes. Mientras se ejecuta la operación de emergencia, el Jefe del Estado le pide explicaciones jurídicas  al Ministro de Defensa. Es una situación “gravísima”, Francia acaba de violar los tratados internacionales.

Y Maldonado especula e ironiza: “¿No estarán creyendo que Edward Snowden está en el avión?”. Un día antes, Morales había escuchado ese nombre cuando una periodista de Rusia Today le preguntó sobre una eventual solicitud de asilo del exfuncionario de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). “Si hay una solicitud, por supuesto, estamos dispuestos a debatir, a analizar este tema”, contestó el Mandatario.

Tras las elucubraciones, hay novedades favorables para la comitiva. “Nos han autorizado aterrizar”. Nervioso, el piloto está en contacto con tierra, a pesar del tosco inglés de ambos interlocutores y la tensión.

— Buenas noches, control, Fox (F) Alfa (A) Bravo (B) 001.
— Fox Alfa Bravo 001, buenas noches. Información para aterrizar hb 16.
— Información para aterrizar en la pista 16, Fox Alfa Bravo 001.
—  ¿Necesita alguna asistencia, Fox Alfa Bravo 001? ¿Necesita asistencia para el aterrizaje?
— No, en este momento necesitamos aterrizar, porque no podemos tener una indicación correcta del indicador de combustible y, como precaución, necesitamos aterrizar.
— Fox Alfa Bravo 001, correcto y continúe. Tiene que decirnos las coordenadas de su aproximación del descenso cada 0900.
— De acuerdo, les aviso cada 0900.
— Fox Alfa Bravo 001, puede continuar su descenso a 2.500 pies para entrar en el radar
— 2.500 pies, 001.
— Negativo, descenso a más de 2.500 pies por minuto manténgase a 900.
— 2500 pies o más por minuto nos aproximamos, 001...

El protocolo se cumple en dos minutos y 17 segundos. El Fox Alfa Bravo 001 está a punto de aterrizar. En tierra, un vehículo policial y al menos tres funcionarios esperan a la comitiva. Son las 16.35, hora boliviana (22.35, hora de Austria).

Los anfitriones hablan con el piloto y éste cuenta que en el avión viaja el Presidente de Bolivia. “Explíqueles la situación”, instruye Morales a Saavedra, mientras el edecán alista los  pasaportes de los 11 pasajeros. Presidente, están chequeando los documentos; lo van a trasladar a la sala VIP del aeropuerto, informa.

Un vehículo transporta a la comitiva 300 metros más allá. Instalado allí, lo primero que hace Morales es comunicarse con el vicepresidente Álvaro García Linera y, luego, con el canciller David Choquehuanca.

Mientras, el ministro Saavedra llama al encargado de Negocios de Bolivia en Austria, Ricardo Martínez, a quien le pide que se comunique con la Embajada de España en Viena. Y el piloto informa lo que se suponía: Italia también obstruye el paso.

Conversación privada desde la capital austriaca, en tanto Bolivia acaba de enterarse de que el Jefe del Estado y su delegación fueron impedidos de continuar viaje a La Paz por decisión de Portugal, Francia, Italia y España, no obstante, sobre este último país no hay información precisa.

Snowden. Aunque ya se sabe que una de las razones del bloqueo aéreo es la supuesta presencia de Snowden en el avión presidencial, con mucho reparo Choquehuanca informa que el argumento esgrimido por aquellos países —coincidentemente miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)— son “razones técnicas”. “No podemos mentir a la comunidad internacional llevando pasajeros fantasmas. Por eso queremos expresar nuestra molestia, queremos expresar nuestro malestar porque se ha puesto en riesgo la vida de un Presidente. Hemos visto discriminación”.

Los gobernantes de Ecuador, Rafael Correa; de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Nicaragua, Daniel Ortega, ya se comunicaron con Morales. Le expresaron su solidaridad y decidieron ponerse a su disposición a través de sus representantes.

Al sur, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, termina una reunión en la Casa Rosada, la sede de gobierno. Uno de sus asistentes, teléfono en mano, le dice que al otro lado de la línea está su colega Correa. Pide que le pasen el contacto. Ella en babia, como dice. Raro,  siempre está “atenta y vigilante”.

Comienza su relato por Twitter sobre la situación. “Hola, Rafa, ¿cómo estás? Me contesta entre enojado y angustiado. ‘¿No sabes lo que está pasando?’”.

— Cristina, lo han detenido a Evo con su avión y no lo dejan salir de Europa.
— ¿Qué? ¿Evo? ¿Evo Morales detenido? ¿Pero qué pasó, Rafael?
— Varios países le revocaron el permiso de vuelo y está en Viena.

Fernández se indigna. “Están todos locos. Jefe de Estado y su avión tienen inmunidad total. No puede ser este grado de impunidad”. Cuenta que Correa llamará al presidente del Perú, Ollanta Humala, “para una reunión urgente de la Unasur (Unión de Naciones Suramericanas)”. Luego, llama a Morales. “Él me pregunta a mí cómo estoy”, ironiza. “Estoy aquí en el saloncito del aeropuerto”, responde el Presidente.

Morales le narra los detalles y ella le explica algunas razones jurídicas sobre el impasse. Luego de colgar el teléfono, Fernández llama a Susana Ruiz Cerruti, experta en la Cancillería de su país. “Me confirma inmunidad absoluta por derecho consuetudinario, receptado por la Convención de 2004 y el Tribunal de La Haya”, comenta en la red social.

Morales ya tiene más argumentos para defender su idea sobre lo que le hicieron. Fernández habla para sus seguidores del Twitter: “Si Austria  no lo deja salir o quiere revisar su avión, puede presentarse ante la Corte Internacional de La Haya y pedir una medida cautelar. No sé si ponerme a reír o llorar”.

“Si no, podemos mandarle un juez desde acá”, especula. También se comunica con su colega de Uruguay, José Mujica, de quien dice que, como otros, está indignado por la situación. Correa ya hizo lobby con su colega del Perú y vuelve a hablar con Fernández.

“Me avisa que Ollanta va a convocar a una reunión de la Unasur. Son las 00.25. Mañana va a ser un día largo y difícil. Calma. No van a poder”. Fernández deja de tuitear. En Quito, Correa cierra la noche con una frase casi filosófica, que se convierte luego en su impronta verbal sobre la crisis: “Horas decisivas para la Unasur. O nos graduamos de colonias o reivindicamos nuestra independencia, soberanía y dignidad”.

Al otro lado del charco, el mandatario Morales expresa su molestia por las más de tres horas de retención, precisamente antes del tercer desplante. Llega el embajador de España en Austria, Alberto Carnero, acompañado de dos sujetos.

Tras saludarlos, el Presidente pregunta al diplomático cuál era la posición de España respecto de la inicial autorización de aterrizaje en Las Palmas. Tenemos que seguir órdenes, “quisiéramos que nos permita revisar el avión”, responde con amabilidad Carnero, visiblemente nervioso. Morales se enfada:

— ¿Usted me está pidiendo esa condición? Yo no puedo permitir que revisen mi avión; está dudando de mi palabra como presidente de los bolivianos. Nosotros tenemos una trilogía: ama llulla, ama sua y ama qhella.
— No, Presidente.

El Jefe del Estado insiste en saber si España va a permitirle o no llegar a su territorio y Carnero se retira, dice que consultará con su Vicecanciller (Jesús María Gracia, aparentemente). Pasan unos minutos del día 3 de julio en Bolivia y la sala VIP del aeropuerto se llena de periodistas, Morales pide a Maldonado datos sobre Snowden. Un papelito le sirve de ayuda memoria. Retorna el embajador, quien se atreve a algo que enfada al Presidente retenido.

— Yo quisiera tomarme un cafecito con usted en el avión.
— Usted me está pidiendo tomar un cafecito, eso es discriminación. No soy delincuente ni mentiroso.

Termina el intento infructuoso del español. Enfada otra vez a Morales al decirle que hable con el Vicecanciller. “No puedo hablar con su Vicencanciller, que su Presidente (Mariano Rajoy) se comunique conmigo”, refuta. Carnero no puede, dice que volverá a las nueve para comunicar la decisión de su país. O sea, deja al Mandatario de Bolivia en ascuas.

Son poco más de las 03.00 en Bolivia (09.00 en Rusia). Llega el presidente austriaco, Heinz Fischer. Ambos gobernantes se reúnen hasta que regresa Carnero para informar que España decidió reponer la autorización de aterrizaje en Las Palmas.

05.30 (11.30 en Austria). Decola el Dassault Falcon 900 y Morales y Saavedra se aprestan a las dos últimas partidas, antes de llegar a Fortaleza (Brasil), a las 17.15. Es 7 a 1 el resultado final. Paliza para el ministro. Morales llegó a El Alto a las 23.40. Fue recibido por una multitud.

 

domingo, 7 de julio de 2013

La redistribución de escaños en la Cámara de Diputados: ¿Un falso debate político?






El debate por la redistribución de los escaños en la Cámara de Diputados, sobre la base del último censo, no es un tema de la agenda ciudadana, sino una discusión de políticos. Adicionalmente, la pugna devela una incomprensión del proceso autonómico.

La Razón / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz
00:07 / 07 de julio de 2013

La redistribución de escaños en la Cámara de Diputados debe ser un hecho en el corto plazo, con base en los resultados del Censo 2012, tal como lo determina la Constitución Política del Estado (CPE). No obstante, una cuestión meramente técnica es presa del debate político entre organizaciones políticas y comités cívicos. Ninguno de estos actores quiere que su departamento pierda ni gane menos de lo que cree que le corresponde. El conflicto permanece ajeno al ciudadano, aunque el asunto sirve a políticos y cívicos para salir a la palestra como defensores de los intereses regionales.

Es cierto que contar con representación política tiene importancia para cada región, sin embargo, la reasignación no debería ser objeto de debate, pues, a decir de los analistas, se tendría que tratar de un reemplazo de cifras en una fórmula matemática determinada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), órgano que ha hecho saber que tiene prevista una propuesta y que espera la difusión de datos del Censo de Población y Vivienda de 2012.

“Es un debate de políticos, no de ciudadanos”, observa el presidente de la Comisión de Constitución de la Cámara de Diputados, Héctor Arce, del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Sobre la misma idea, el politólogo Romano Paz considera que aquél “es un debate falso, pues está sujeto a un mandato constitucional que no se puede eludir y que implica una fórmula matemática.

También tiene esa percepción el abogado Reymi Ferreira. “Se trata de una cuestión técnica, por lo que el debate es falso”. No obstante, cree que “la redistribución afectará a la población en la medida en que genere conflictividad, paros o bloqueos”.

Aunque en Santa Cruz hay mucho interés sobre el tema, tomando en cuenta la expectativa sobre los resultados del censo, el presidente del Comité Pro Santa Cruz, Fernando Castedo, afirma que se trata de un debate que “no debería haber, pues la Constitución deja claro el método con que se debe proceder” con la redistribución. “Lo que nosotros exigimos es sólo que se cumpla la ley”.

El sociólogo Fernando Mayorga rechaza que el conflicto pueda “preocupar a los actores sociales y a la población”. Asegura que el caso sólo interesa a los partidos y a comités cívicos en busca de protagonismo. Los comités “han perdido fuerza”, por lo que salir a defender a sus regiones les da “capacidad de movilización y por tanto protagonismo, con lo que ingresarían a una fase de búsqueda de candidaturas”, argumenta. Al respecto, Paz considera que los cívicos “tienen desconfianza y creen que el tema pueda ser manejado de manera política y no técnica”.

El artículo 146 de la CPE establece  que la Cámara de Diputados debe estar compuesta por 130 miembros. En su parágrafo V especifica: “La distribución del total de escaños entre los departamentos se determinará por el Órgano Electoral con base en el número de habitantes de cada uno de ellos, de acuerdo con el último Censo Nacional, de acuerdo con la ley”. Luego dicta que, “por equidad”, la norma asignará un número mínimo de escaños a los departamentos con “menor población y menor grado de desarrollo económico”.

La menor representación política demográfica en la Asamblea Legislativa Plurinacional no sólo es subsanada con ese mínimo de curules en consideración a una menor población o desarrollo económico, sino también por la representación territorial de la Cámara de Senadores, en la que cada uno de los nueve departamentos tiene el mismo número de senadores: cuatro.

En este sentido, Ferreira insiste en que el tema “no es para ser debatido”,  por ser un mandato constitucional. “Nadie debe sentirse herido, tenemos otros temas por debatir”. Pero Germán Antelo, senador de Convergencia Nacional (CN) por Santa Cruz, asegura que el eventual conflicto es de “total interés ciudadano”, por incumbir al “derecho de los bolivianos a ser representados poblacionalmente”. Otra cosa es que “se lo utilice políticamente”, observa.

Claro, también cree que no debiera haber razón para posibles diferendos, pues asegura que “no se quita representación”, sino que se la “redistribuye” con el criterio de que los bolivianos que migraron de sus departamentos de origen a cualquier otro “hoy no tienen representación”.

Antelo afirma esto precisamente después de una reunión de “todos los sectores institucionales” de Santa Cruz, en la que se determinó que una comisión trabaje para unificar una posición sobre la redistribución y el pacto fiscal.

La última redistribución fue hecha en 2005, durante el gobierno de Eduardo Rodríguez Veltzé. Con el pretexto de “defender a sus regiones”, los partidos quisieron parar la reasignación para “en realidad suspender el proceso electoral” por dos semanas, recuerda Arce.

“La actitud decidida del expresidente Rodríguez Veltzé logró evitar mayor problema haciendo la redistribución por decreto”.  Ferreira señala que la fórmula para un cambio “sin dramas” fue hacer una proporción con el Censo  2001, dar equilibrio a los departamentos que perdieron y basarse en un modelo meramente técnico. Auronomías. En medio de esta discusión, urge también evaluar el papel de las asambleas departamentales, que deberían ser la primera representación que resuelva necesidades regionales.

Arce afirma que el debate devela que existe una mala comprensión de los niveles de autonomías. Las asambleas departamentales son las que tienen competencias legislativas para el territorio que rigen, mientras que la Asamblea Legislativa Plurinacional sólo tiene competencias legislativas nacionales.

Bolivia tiene un nuevo ordenamiento territorial. Antes, el Congreso Nacional era el único órgano que podía hacer leyes, sean nacionales o departamentales; hoy no, “pues ha perdido ese privilegio”. Ahora hay una modalidad de legislar de manera “bisegmentada”. “Por tanto, esa lógica antigua de pelear para tener más representantes en el Congreso ya es una lógica absolutamente trasnochada, que no se adecua a la realidad actual”.

Bajo esas consideraciones, las leyes nacionales no priorizan a ninguna región, por lo que perder asambleístas sólo significaría tener menor representación política a nivel nacional y no tendría por qué afectar intereses departamentales. A pesar de esta realidad, hay pugna y aires de tensión. “Las regiones desconfían que se les aumente o pierdan lo justo”, insiste Paz.

El 15 de julio de 2012, el suplemento Animal Político pudo establecer que el retraso del proceso autonómico no sólo era responsabilidad del nivel nacional, sino que había un “imaginario centralista” dominante en la población que podía ser superado. Éste puede ser fácilmente comprobado si se ve que cuando hay un conflicto, cualquiera que fuese, se exige que el Presidente del Estado esté en las negociaciones.

Consultado sobre si este “imaginario” tendría alguna relación con que exista este debate falso, Arce responde: “Efectivamente es así, a nuestros diputados nacionales les siguen reclamando leyes departamentales, esto sucede aún en los sectores más autonomistas. El ideario colectivo aún no está adecuado al nuevo modelo del Estado”.

Mayorga habla de un “tema pendiente”. Al no haber estatutos autonómicos “no se tiene el diseño de los gobiernos departamentales y, por tanto, de la composición de sus asambleas ni reglas para su elección”. Por todo esto, “no hay comprensión de la relación”, pues tampoco existe una idea sobre “qué tipo de articulación tendría que haber” entre los diputados y senadores para trabajar con los asambleístas departamentales.

“Es algo que se está pensando de manera muy primaria”, pues los estatutos se están pensando “de manera muy endógena” y no pensando en una “articulación vertical de representación legislativa”. Como “no hay esta reflexión” y existe en cambio “incomprensión sobre estos temas, aparecen estas posiciones regionalistas de manera descoordinada”.

Ideas. Para tratar de soliviantar la susceptibilidad de los departamentos menos poblados y menos desarrollados económicamente surgen voces que proponen aumentar el número de diputados.

Fue el Movimiento Sin Miedo (MSM) el que planteó esto a través de su diputados Fabián Yaksic, quien propuso que “se abra” una reforma constitucional para incrementar los diputados plurinominales, “sacando a los indígenas de la redistribución” y “dejando posibilidades a que más pueblos indígenas puedan acceder a más representación”.

Sobre esto, queda preguntarse si la propuesta no deriva en lo mismo, pues, si se incrementa el número de curules, ¿no habría una figura proporcionalmente similar? “Tiene que haber una redistribución como manda la Constitución, sobre los 130 diputados establecidos con un criterio técnico con base en los datos del último censo”, aclara Arce con relación al criterio Yaksic.  “No se justifica” que haya más, dice el diputado del MAS.

Si Bolivia tiene 130 representantes poblacionales para 10,3 millones de habitantes, se ve la desproporción, por ejemplo, con relación a Estados Unidos, que tiene 435 para cerca de 300 millones de ciudadanos. El caso es similar con Brasil, que con cerca de 300 millones de pobladores tiene 513 representantes. Argentina tiene 42 millones de habitantes representados por 257 parlamentarios.

Por tanto, 130 diputados para un país de 10,3 millones de habitantes pondría en duda “técnicamente” la practicidad de incrementar el número de escaños, explica Arce. Así, este “debate de políticos” respondería a cálculos con intereses diferentes. Antelo replica tal afirmación al señalar que “no se trata de ningún interés partidario sino regional”, aunque admite que “quien no defienda la representación política de su región va a ser mal visto y será castigado en las urnas”.

Para el senador cruceño, el asunto no es partidario y, en Santa Cruz, varios sectores institucionales se han unido para sistematizar la demanda indiferentemente de sus líneas políticas, por la “reivindicación” departamental.

Mayorga, no obstante, insiste en que pueda existir un cálculo electoralista anacrónico en el sentido de que organizaciones políticas opositoras de Santa Cruz crean que tendrán ventaja sobre el MAS con el incremento de curules para su departamento. “En términos generales, esto no beneficiará ni perjudicará a ninguna organización, pues la influencia de esa oposición está relativizada desde 2008. El MAS ha ganado terreno en ese departamento y la oposición se ha fragmentado”.

Existe un cálculo pensando que una organización “pueda tener mayor influencia electoral” en determinada región y dentro de las organizaciones están “sus dirigentes que también calculan una potencial candidatura”, señala.

El retraso de las conclusiones del último censo despertó las susceptibilidades de las regiones, que esperan ganar escaños, y también temen que no se haga el reacomodo sino después de las elecciones de 2014. Sobre esto, Arce afirma que la ley “manda que la reasignación tiene que ser hecha antes de los comicios”. O sea, mucho antes de diciembre de 2014.

‘Sin duda, es de interés ciudadano’: Germán Antelo es senador de Santa Cruz

La reasignación de escaños es sin duda de interés ciudadano porque atinge al derecho de la gente a ser representada políticamente, de acuerdo con el número de habitantes. Lo que sucede es que se lo quiere usar políticamente. Santa Cruz, como región, va a tener una posición más allá de los partidos políticos con un mensaje unificado al respecto.

‘Se la está planteando de manera equivocada’: Héctor Arce es diputado de La Paz

La reasignación de escaños se está planteando de una manera equivocada. La Asamblea Legislativa Plurinacional ya no tiene el monopolio de legislar, pues los órganos legislativos departamentales deben hacerlo para sus regiones. Esa lógica antigua de pelear por tener más representantes en el parlamento ya está absolutamente trasnochada y no se adecua a la realidad actual.

‘A la población no le preocupa’: Fernando Mayorga   es sociólogo

A la población por supuesto que no le afecta, ni pasa a ser parte de un catálogo de preocupaciones ciudadanas, pero sí, por ejemplo, a los comités cívicos. Primero, porque tienen su impronta de defender a los difusos “intereses regionales” y, segundo, porque les da una demanda que puede movilizar; si logran eso, ganarán protagonismo y posibles candidaturas.

‘No tendría por qué afectar si es técnico’: Romano Paz es politólogo

No tendría por qué afectar a nadie si está hecho bajo un criterio técnico, con un principio de proporcionalidad, en el que todos los bolivianos tengan una igualdad de representación. Esto debería actualizarse para cada elección. No obstante, seguramente derivará en un conflicto político en función de intereses de grupos que no velan por el desarrollo del país ni sus regiones.

‘Es un tema que no está sujeto al debate’: Reymi Ferreira es abogado

El tema está aprobado por la Constitución, la única aprobada por voto. Si se ha hecho un pacto en esa Constitución, entonces hay que cumplirlo. Este tema no está sujeto a debate ni interpretaciones, aunque se ha manchado de otros intereses cuando es una cuestión totalmente técnica, establecida, pero para algunos todo se puede llevar a la confrontación.