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domingo, 16 de junio de 2013

La Alianza del Pacífico: la apuesta de Estados Unidos


La Alianza del Pacífico, el impulso necesario para Estados Unidos




Después de un descuido confeso de Estados Unidos respecto de América Latina, Washington retoma la iniciativa al acercarse a varios países, ‘casualmente’ con aquellos con los que tiene un TLC: los miembros de la Alianza del Pacífico.

La Razón / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz
00:06 / 16 de junio de 2013

Estados Unidos ha perdido el espacio que tuvo en América Latina hasta antes de 2005, después de que en la IV Cumbre de las Américas, de 2005 en Mar del Plata (Argentina), se hiciera visible el desacuerdo regional sobre la implementación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). El predominio de políticas económicas estatistas como las de Bolivia, Venezuela o Argentina disminuyó aún más el peso que tuvo. Hoy, aquella potencia afianza su alianza con las naciones con las que firmó un Tratado de Libre Comercio (TLC). ¿Con cuáles? Justamente las que son parte de la Alianza del Pacífico: México, Perú, Chile, Colombia y, recientemente, Costa Rica.  

Sin embargo, esa preocupación de Estados Unidos por la región se ha hecho visible en las últimas semanas con la visita de su presidente, Barack Obama, a México y su reunión con sus pares de Chile, Sebastián Piñera; de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Perú, Ollanta Humala. Además, el peregrinaje de su jefe del Departamento de Estado, John Kerry, por América Central, y el del vicepresidente Joe Biden por Brasil.

Con distintos matices en el modo de afirmarlo, los analistas Róger Cortez, Horst Grebe y Hugo Moldiz, además del diplomático Carlos Antonio Carrasco y el senador del Movimiento Al Socialismo (MAS) Adolfo Mendoza, sostienen que, sin ninguna duda, Estados Unidos apadrina al bloque, cuyo apoyo es abierto y público.

En contrapartida, el exvicecanciller Gustavo Aliaga y el expresidente de la Cámara de Senadores Óscar Ortiz consideran que esa organización se caracteriza de una u otra manera por hacer comercio ajeno a la política y cercano a la eficiencia.

En agosto de 2011, el presidente estadounidense Barack Obama dijo que su nación se había centrado mucho “en su obsesión con Irak” y había descuidado a América Latina. En marzo de 2012 se firmaba el texto que daba a luz a la Alianza del Pacífico. Todo esto se daba en el contexto de la progresiva languidez de la Comunidad Andina (CAN).

A partir de ahí, Washington contraatacó en su afán de enmendar su “descuido”: Obama fue a México recientemente y firmó acuerdos con Chile, entre los que destaca la facilidad que otorgó a ciudadanos chilenos de ingresar a su país sin requerir una visa.

“Es evidente que la política exterior americana ha impulsado la formación de la Alianza del Pacífico”, dice Carrasco. En su criterio, la Alianza del Pacífico comenzó “tímidamente” con la asociación de México, Colombia, Perú y Chile, “excluyendo notoriamente a Ecuador, país ribereño del Pacífico”.  Dice que hoy ha ampliado su membresía a Costa Rica y existe “la solicitud expresa de Estados Unidos de ingresar al grupo”.

Cortez atenúa la afirmación al decir que en realidad aquel bloque es la ratificación de asociaciones previas de Estados Unidos con los países miembros. “Quienes conforman la alianza tienen una trayectoria anterior de mayor apertura y facilidad de relación con Washington”.

Por su parte, Grebe, al apuntar que hay una reorganización integral de las organizaciones de comercio de la región, señala que la Alianza del Pacífico es “lo que ha podido permanecer del ALCA” y está formada por países que tienen una “visión de apertura de mercados contraria a la del Mercosur, más bien subregional”. “Tienen una clara conexión con Estados Unidos, que no es sólo ideológica, sino a través de los TLC que tiene con sus componentes”.

Moldiz, en otros términos, parece hablar de esa misma reorganización que menciona el economista, aunque él se refiere a América Latina como “un territorio de disputa entre propuestas emancipatorias y el sistema de dominación imperial”. El nuevo bloque surge “tras el fracaso del ALCA, es la contraofensiva” de Washington “que empieza en 2011”, cuando se posiciona la idea de la alianza con una primera visita de Obama a Chile.

Una visión similar es la del senador Mendoza, quien sostiene que aquélla “inaugura” un Tratado de Libre Comercio, que es la “reedición” del ALCA y que “recicla, tardíamente”, las políticas neoliberales de los años 80 y 90, con la “tutela norteamericana”. Estos variados enfoques apuntan a afirmar que Estados Unidos se ampara en la Alianza del Pacífico tras “descuidar” la región, tal como admitiera el mismo Obama.

En la contracara están Ortiz y Aliaga. El primero confirma el retroceso de Estados Unidos en América Latina en los últimos años, pues “sus prioridades” regionales pasaron “a un plano secundario” a causa de las guerras en Irak y Afganistán, su crisis económica interna, la crisis económica europea” y la definición de que la economía mundial tiende a concentrarse en el Asia Pacífico.

¿Eficiencia? Tanto para Aliaga como para Ortiz, la Alianza del Pacífico en realidad responde a la necesidad de agruparse de los países “económicamente más eficaces”. “Reducir la alianza a un intento de rearticular la influencia de Estados Unidos en América Latina responde a un supuesto equivocado”, pues “nos encaminamos” hacia una economía “multipolar”, donde las naciones que quieran crecer en la economía internacional “deben establecer relaciones de profunda integración” con las economías del Pacífico y “en particular” con China, India y el sudeste asiático, opina Ortiz.

“Creo que ésta es la visión de los miembros que componen esta alianza, lo que trasciende la disputa entre el Alba (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) y el capitalismo que tiene efectos de política interna en algunos países, pero que es totalmente irrelevante en la economía mundial”, afirma. Aliaga señala que el ente regional responde a una “realidad geográfica”. El planeta se va a desarrollar por el Pacífico, lo que “marca una actitud de los países hacia esa costa”.

“Son un grupo de naciones eficientes que básicamente quieren desarrollar sus naciones en un lugar donde puedan vender todo lo que produzcan”. No tiene nada que ver “con el imperialismo, sino con la eficiencia económica”.

Bloque. Sobre la supuesta conformación de dos frentes —el de la Alianza del Pacífico versus los países del Alba, el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)— (si bien hay algunos que pertenecen a ambos) se ha desatado un debate en el periodismo de opinión de la región que supone la existencia de dos “frentes” contrapuestos, de dos modelos de política económica.

“Aparentemente”, la Alianza nació “primordialmente para aunar esfuerzos en la batalla” por los mercados del Pacífico”, dice Carrasco, quien considera que su mandato, no obstante, se ha ensanchado “a la arena política” con mayor cohesión que el Alba. Éste último organismo es “muy proclive a los discursos quiméricos”: por ejemplo, la Alianza “abrirá embajadas en Ghana y en Kenya”, que funcionarán representando colectivamente a los cuatro países fundadores”.

En realidad —sigue— hay “tres focos” en la región, pues aparte de Unasur y la Alianza del Pacífico, “está Brasil”, que “no requiere” agruparse para ser más grande y lleva adelante su propia política exterior “acorde con su interés nacional”.

Para Mendoza, el grupo de Chile, Perú, Colombia y México se origina para contrarrestar al Mercosur y “hacer frente” a las naciones que operan con “otra lógica”, sin el “tutelaje” de ningún país para vincularse con otras economías. Estados Unidos está “tratando de generar un bloque”, afirma.

Cortez, en cambio, ve la imposibilidad de tal intento, aunque observa que en Chile y Colombia existe el deseo de “dirigirse en esa dirección” por cierto peso “ideológico”. No considera que la Alianza del Pacífico tenga “condiciones y posibilidades” cercanas de perfilarse como “bloque” en la medida en que si la contrapartida es la Unasur, Brasil y Argentina tienen un significado que no encuentra correlato en lo que podría ser “una presencia de bloque” de la alianza, cuyo miembro más importante es México. “No hay paralelo posible con lo que significa Unasur”.

Con un razonamiento del todo distinto, Ortiz tampoco cree que se pueda hablar de dos frentes, “porque Colombia, Chile y Perú son parte de Unasur”. Lo que hay “son distintas orientaciones de políticas económicas y sociales al interior de Unasur”. Luego describe brevemente las características económicas de los países de América del Sur: Brasil y Uruguay tienen gobiernos de “izquierda moderada” integrados a la economía internacional y ofreciendo “excelentes condiciones a la inversión internacional”; Colombia, Chile, Perú y Paraguay, “economías abiertamente de mercado”; y Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela, “economías fuertemente estatistas”, aunque en el caso de Ecuador “hay mucha retórica” pero poca diferencia con relación a las políticas de mercado.

Quizá —arriesga Carrasco— “sin proponérselo” la idea de construir el ALCA “ha renacido” con la Alianza del Pacífico: establecer una vasta zona de libre comercio con partidarios de “la economía social de mercado”. Evidentemente, “una alianza fortalecida con el decidido apoyo americano”, de sus vínculos comerciales y de “la comunidad de sus poderosos servicios de Inteligencia (incluyendo la intercepción de comunicaciones en la red)” servirá “de eficiente contrapeso” a los esfuerzos antagónicos de Unasur y, dentro de ella, “a la hostilidad de los socios del Alba”.

Bolivia. En el país se han escuchado voces críticas a la cerrazón del Gobierno a adherirse a la Alianza del Pacífico. También se ha dicho que ese organismo es una traba a las aspiraciones nacionales de una salida soberana al océano del mismo nombre. Asimismo, la nación fue invitada por Perú a tener un rol activo en la Alianza del Pacífico, pero el llamado fue rechazado por Evo Morales.

Aliaga se acerca a esa percepción: “Bolivia está en una distracción” —dice—, Perú y Chile “se darán” la mano “económicamente” después del fallo de La Haya y “es lamentable que el país no entre en el acuerdo”.

En cuanto a la demanda marítima, Cortez considera que más que aquel bloque, el enemigo principal son las “torpezas” evidenciadas en ciertas declaraciones oficiales, como cuando Morales hace pública su fascinación por el “autoritarismo militar”. El analista se refiere a cuando el Mandatario habló de “flexibilizar” los derechos humanos para una “mejor instrucción en el Ejército”.

En contraste y a modo de conclusión se puede tomar la declaración de Carrasco sobre este tema. El “adversario principal” en la batalla que se libra ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya —afirma— es Chile y en esa perspectiva “deberá orientarse la diplomacia boliviana”, dejando de lado cualquier “romance ideológico” que perjudique la causa marítima. “Es un momento de buscar aliados y de neutralizar a los adversarios”.

‘Es la ratificación de las alianzas de EEUU’: Róger Cortez es analista político

En los países de la Alianza del Pacífico hay toda una trayectoria de apertura y facilidad de relación con Estados Unidos, entonces con el apoyo de este país a la alianza lo que hace es ratificar política y comercialmente unas asociaciones ya establecidas. Lo que dudo es que eso pueda ser una coraza duradera en las condiciones fluidas de la política mundial.

‘EEUU súbitamente retomó la iniciativa’: Carlos Antonio Carrasco es diplomático y analista

Luego de cuatro años de la administración Obama que se caracterizó por su indiferencia hacia la región, súbitamente se retomó la iniciativa, recibiendo ahora en la Casa Blanca a los presidentes de Chile y Perú. El vicepresidente americano, Joe Biden, realizó una gira por varios Estados y su canciller Kerry desplegó actividad dinámica en la Asamblea de la OEA, en Guatemala.

‘La forman un grupo de  países eficientes’: Gustavo Aliaga fue vicecanciller del país

La realidad geográfica manda. El planeta se va a desarrollar en el océano Pacífico, pues las economías más grandes están en esas costas (Japón, Indonesia, etc.). No tiene nada que ver con lo político. La alianza es formada por un grupo de países eficientes económicamente. Al contrario, Bolivia está en una etapa de distracción, es lamentable que se pierda el tiempo en adjetivos.

‘La Cancillería debería reflexionar’: Horst Grebe es economista

Hay una clara aproximación de algunos países con Estados Unidos y esa nación hace demostración de que tiene acuerdos y cooperación, ha recibido en visita de Estado a varios miembros de la alianza y, por tanto, hay una clara cooperación en marcha. Esto no es ningún secreto, por lo que la Cancillería debería reflexionar, pues en este mundo la ideología puede estorbar.

‘Sólo Bolivia toma en serio la confrontación’: Óscar Ortiz fue presidente del Senado

Es natural que Estados Unidos tenga mejores relaciones con países con los que comparte un TLC. Sin embargo, también tiene buenas relaciones con países del Mercosur como Brasil, Paraguay y Uruguay. De los miembros del Alba, el único que se toma en serio la confrontación es Bolivia, pues Venezuela y Ecuador nunca dejaron de hacer negocios con EEUU.

‘Es una amenaza seria a la integración regional’: Adolfo Mendoza es senador del MAS

La mayor afectación es a escala continental, pues altera la integración Sudamericana en el orden institucional al limitar, en el futuro, que se trabaje en función de una unión latinoamericana, al modo de la Unión Europea. Es una amenaza seria la integración. También afecta al país, pues mucha de nuestra política está orientada a ver lo que ocurre en el Pacífico.


 

lunes, 5 de diciembre de 2011

CELAC: Nueva alternativa de Integración Latinoamericana

Reunión. Aprobó la Declaración de Caracas, un Plan de Acción y varios acuerdos


CELAC se blinda ante las crisis externas y opta por el consenso

EFE – La Razón, 4 de diciembre de 2011
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) nació ayer en Caracas y se comprometió a blindar sus economías frente a crisis externas con la facilitación del comercio entre sus miembros. Por ahora, las decisiones serán por consenso.

La Cumbre de jefes de Gobierno y Estado que dio lugar a la creación del organismo, que aglutina a todas las naciones de América, a excepción de Estados Unidos y Canadá, terminó la tarde del sábado con la rúbrica de la Declaración de Caracas, un Plan de Acción y un documento adicional que detalla los procedimientos del mecanismo. 
La CELAC se fundó bajo la convicción de que “han transcurrido 185 años desde que se ensayara el gran proyecto de los Libertadores para que la región se encuentre hoy en condiciones de abordar, por la experiencia y madurez adquiridas, el desafío de la unidad e integración”, según reza la Declaración aprobada.
Reconoce, asimismo, el carácter multicultural de sus miembros y especialmente la aportación de los pueblos indígenas, así como la memoria histórica, los saberes y los conocimientos ancestrales.  
Estipula, además, que sus líderes construirán la integración bajo “el respeto al derecho internacional, la solución pacífica de controversias, la prohibición del uso de la fuerza y de la amenaza, el respeto a la autodeterminación y a la soberanía”.
También subrayan “la no injerencia en asuntos internos, la protección y promoción de los derechos humanos y la democracia”.  
Su Plan de Acción, bajo los “principios de flexibilidad y participación voluntaria”, hace énfasis en el blindaje de las economías frente a crisis externas como la actual.  Y contempla crear “herramientas para la mejora del financiamiento del comercio intrarregional”, así como “fortalecer capacidades internas, con políticas de mantenimiento de sólidas políticas fiscales y monetarias”.

Mecanismos. Los líderes se comprometieron igualmente a “fortalecer los mecanismos financieros regionales y subregionales y a reconocer los avances de los sistemas binacionales y regionales de compensación de pagos, créditos y financiamiento transitorio”.
La CELAC abogó, asimismo, por el rediseño de las instituciones financieras internacionales para incrementar "el poder de voz y voto" de los países en desarrollo.
Por último, el documento sobre procedimientos aprobado en la reunión asume que, por ahora, la toma de decisiones serealizará por consenso. Con este acuerdo  se cerró un debate en el que se habían enfrascado los países miembros durante la cumbre.

Documentos aprobados en la cita

Declaración
En la reunión se  aprobó la Declaración de Caracas, el Plan de Acción 2012, un estatuto de procedimientos y una declaración especial sobre la defensa de la democracia. 

Acuerdos
Fueron aprobados, además, varios acuerdos sobre diversos temas regionales, entre ellos el apoyo al cultivo y uso tradicional de la hoja de coca.

Apoyo al uso tradicional y cultivo de la hoja de coca

La Celac emitió una veintena de comunicados de apoyo a varios países en sus reivindicaciones nacionales.   Así, el ente reafirmó el “compromiso de apoyar las prácticas culturales y ancestrales de los pueblos originarios” y “reconocen que el uso tradicional del masticado (acullicu) de la hoja de coca es una manifestación cultural ancestral de los pueblos de Bolivia y Perú, que debe ser respetada”.
La reunión también “respaldó a los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas" y apostó  por una reanudación en "la mayor brevedad posible" de las negociaciones con el Reino Unido.
Igualmente, los mandatarios expresaron su “enérgica condena” al embargo comercial estadounidense sobre Cuba y exhortaron al Gobierno de Estados Unidos a “poner fin” a este “bloqueo económico, comercial y financiero”.
El bloque se comprometió también a “seguir contribuyendo efectivamente al esfuerzo de reconstrucción y desarrollo” de Haití, aún devastado por el terremoto del 12 de enero de 2010. Entre otros asuntos, la reunión se pronunció a favor de la lucha contra el “problema mundial de las drogas” y por la vigencia “del principio de responsabilidad compartida” en este campo.

Cumbre de acuerdos y buenos deseos

Sebastián Piñera
Chile asumió presidencia pro témpore
Al asumir la presidencia pro témpore, Sebastián Piñera dijo, refiriéndose a la necesidad de lograr la integración regional: “No tenemos derecho a dejar pasar esta oportunidad".

Hugo Chávez
La Celac no sustituye a la OEA
El Mandatario venezolano tomó como una “causa personal” la creación de la Celac como alternativa a la (OEA). Los resultados de la Cumbre estuvieron lejos de sus aspiraciones. 

Evo Morales
Planteó la reivindicación marítima
En el naciente organismo, el Jefe del Estado boliviano planteó el apoyo regional a su derecho a una salida al mar. El Presidente de Chile insistió en que el diálogo es el camino correcto. 

Evo plantea en la Celac el tema mar y pide apoyar una solución

CELAC apuesta a la integración; Evo pide apoyo en tema mar

Caracas. Piñera respondió que buscan la integración con Bolivia

La Razón - Carlos Corz – 4 de diciembre de 2011
El presidente Evo Morales pidió a los países de la naciente Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) su respaldo a la solución del diferendo marítimo con Chile. Además informó que brasileños buscan formar un ‘un grupo de amigos’ para apoyar a la solución.
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, respondió en la cumbre que tienen la voluntad de avanzar en la solución de los problemas, pero en el marco del respeto “al derecho internacional y a los tratados que están vigentes entre nuestros países”.
En su intervención en la plenaria del organismo, que aglutina a los países de América a excepción de Estados Unidos y Canadá, Morales aseguró que “todos los latinoamericanos y caribeños saben que Bolivia nació con mar”. Recordó que Chile arrebató a los bolivianos su salida soberana al Pacífico en la guerra de 1879.
Los “hechos históricos que dejan sin mar a Bolivia hay que repararlos, y creo que es importante que también ustedes conozcan el gran sentimiento del pueblo boliviano de retornar al Pacífico”, expresó ayer ante sus colegas, entre ellos el Presidente chileno. El canal gubernamental transmitió la intervención de Morales.
Consideró importante que los países miembros del bloque respalden la necesidad de encontrar soluciones  al diferendo boliviano-chileno.
La Paz y Santiago iniciaron en 2006 un diálogo sobre la base de una agenda de 13 puntos, en la que está incluida la temática marítima. Las conversaciones fueron congeladas por las autoridades del país vecino, poco después de que el gobierno de Morales anunciara que llevará a tribunales internacionales el diferendo.
Bolivia “tiene voluntad de participar en todos los procesos de integración y la Celac es la más grande del continente, para esto, soy sincero, deben resolverse los problemas históricos”, reflexionó Morales y saludó “versiones públicas de algunos miembros de la hermana República de Brasil, cuando quieren hacer un grupo de amigos para resolver este tema del mar mediante un diálogo”.
Piñera aseguró, según La Tercera, que “Chile ha buscado y seguirá buscando el comercio y la integración con Bolivia”. Pidió avanzar en soluciones útiles, concretas y factibles.

Situación del diálogo con Chile

Acuerdo 
El presidente Evo Morales y su entonces colega Michelle Bachelet encaminaron en 2006 el diálogo bilateral sobre la agenda de 13 puntos, en la que fue incluida la temática mar. 

Proceso
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, informó que la soberanía está al margen del diálogo. Demandó respetar el Tratado de 1904. 

Posición
El Gobierno denunció el incumplimiento del Tratado de 1904. Llevará a juicio la demanda marítima.

AHORA, PUEDES ACCEDER A LA DECLARACIÓN DE CARACAS APROBADA POR LA CELAC, EN EL SIGUIENTE ENLACE:

martes, 15 de marzo de 2011

NUEVOS HORIZONTES DE LA INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA (Tratado Constitutivo de UNASUR)

Tratado Constitutivo de Unasur entrará en vigencia mañana en Quito (10/03/2011)


DOCUMENTO OFICIAL

TRATADO CONSTITUTIVO DE LA UNIÓN DE NACIONES SURAMERICANAS*


La República Argentina, la República de Bolivia, la República Federativa del Brasil, la República de Colombia, la República de Chile, la República del Ecuador, la República Cooperativa de Guyana, la República del Paraguay, la República del Perú, la República de Suriname, la República Oriental del Uruguay y la República Bolivariana de Venezuela,

PREÁMBULO

APOYADAS en la historia compartida y solidaria de nuestras naciones, multiétnicas, plurilingües y multiculturales, que han luchado por la emancipación y la unidad suramericana, honrando el pensamiento de quienes forjaron nuestra independencia y libertad a favor de esa unión y la construcción de un futuro común;
INSPIRADAS en las Declaraciones de Cusco (8 de diciembre de 2004), Brasilia (30 de septiembre de 2005) y Cochabamba (9 de diciembre de 2006);
AFIRMAN su determinación de construir una identidad y ciudadanía suramericanas y desarrollar un espacio regional integrado en lo político, económico, social, cultural, ambiental, energético y de infraestructura, para contribuir al fortalecimiento de la unidad de América Latina y el Caribe;
CONVENCIDAS de que la integración y la unión suramericanas son necesarias para avanzar en el desarrollo sostenible y el bienestar de nuestros pueblos, así como para contribuir a resolver los problemas que aún afectan a la región, como son la pobreza, la exclusión y la desigualdad social persistentes;
SEGURAS de que la integración es un paso decisivo hacia el fortalecimiento del multilateralismo y la vigencia del derecho en las relaciones internacionales para lograr un mundo multipolar, equilibrado y justo en el que prime la igualdad soberana de los Estados y una cultura de paz en un mundo libre de armas nucleares y de destrucción masiva;
RATIFICAN que tanto la integración como la unión suramericanas se fundan en los principios rectores de: irrestricto respeto a la soberanía, integridad e inviolabilidad territorial de los Estados; autodeterminación de los pueblos; solidaridad; cooperación; paz; democracia; participación ciudadana y pluralismo; derechos humanos universales, indivisibles e interdependientes; reducción de las asimetrías y armonía con la naturaleza para un desarrollo sostenible;
ENTIENDEN que la integración suramericana debe ser alcanzada a través de un proceso innovador, que incluya todos los logros y lo avanzado por los procesos de MERCOSUR y la CAN, así como la experiencia de Chile, Guyana y Suriname, yendo más allá de la convergencia de los mismos;
CONSCIENTES de que este proceso de construcción de la integración y la unión suramericanas es ambicioso en sus objetivos estratégicos, que deberá ser flexible y gradual en su implementación, asegurando que cada Estado adquiera los compromisos según su realidad;
RATIFICAN que la plena vigencia de las instituciones democráticas y el respeto irrestricto de los derechos humanos son condiciones esenciales para la construcción de un futuro común de paz y prosperidad económica y social y el desarrollo de los procesos de integración entre los Estados Miembros;

ACUERDAN:

Artículo 1
Constitución de UNASUR
Los Estados Parte del presente Tratado deciden constituir la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) como una organización dotada de personalidad jurídica internacional.

Artículo 2
Objetivo

La Unión de Naciones Suramericanas tiene como objetivo construir, de manera participativa y consensuada, un espacio de integración y unión en lo cultural, social, económico y político entre sus pueblos, otorgando prioridad al diálogo político, las políticas sociales, la educación, la energía, la infraestructura, el financiamiento y el medio ambiente, entre otros, con miras a eliminar la desigualdad socioeconómica, lograr la inclusión social y la participación ciudadana, fortalecer la democracia y reducir las asimetrías en el marco del fortalecimiento de la soberanía e independencia de los Estados.

Artículo 3
Objetivos Específicos
La Unión de Naciones Suramericanas tiene como objetivos específicos:
a) el fortalecimiento del diálogo político entre los Estados Miembros que asegure un espacio de concertación para reforzar la integración suramericana y la participación de UNASUR en el escenario internacional;
b) el desarrollo social y humano con equidad e inclusión para erradicar la pobreza y superar las desigualdades en la región;
c) la erradicación del analfabetismo, el acceso universal a una educación de calidad y el reconocimiento regional de estudios y títulos;
d) la integración energética para el aprovechamiento integral, sostenible y solidario de los recursos de la región;
e) el desarrollo de una infraestructura para la interconexión de la región y entre nuestros pueblos de acuerdo a criterios de desarrollo social y económico sustentables;
f) la integración financiera mediante la adopción de mecanismos compatibles con las políticas económicas y fiscales de los Estados Miembros;

g) la protección de la biodiversidad, los recursos hídricos y los ecosistemas, así como la cooperación en la prevención de las catástrofes y en la lucha contra las causas y los efectos del cambio climático;
h) el desarrollo de mecanismos concretos y efectivos para la superación de las asimetrías, logrando así una integración equitativa;
i) la consolidación de una identidad suramericana a través del reconocimiento progresivo de derechos a los nacionales de un Estado Miembro residentes en cualquiera de los otros Estados Miembros, con el fin de alcanzar una ciudadanía suramericana;
j) el acceso universal a la seguridad social y a los servicios de salud;
k) la cooperación en materia de migración, con un enfoque integral, bajo el respeto irrestricto de los derechos humanos y laborales para la regularización migratoria y la armonización de políticas;
l) la cooperación económica y comercial para lograr el avance y la consolidación de un proceso innovador, dinámico, transparente, equitativo y equilibrado, que contemple un acceso efectivo, promoviendo el crecimiento y el desarrollo económico que supere las asimetrías mediante la complementación de las economías de los países de América del Sur, así como la promoción del bienestar de todos los sectores de la población y la reducción de la pobreza;
m) la integración industrial y productiva, con especial atención en las pequeñas y medianas empresas, las cooperativas, las redes y otras formas de organización productiva;
n) la definición e implementación de políticas y proyectos comunes o complementarios de investigación, innovación, transferencia y producción tecnológica, con miras a incrementar la capacidad, la sustentabilidad y el desarrollo científico y tecnológico propios;
o) la promoción de la diversidad cultural y de las expresiones de la memoria y de los conocimientos y saberes de los pueblos de la región, para el fortalecimiento de sus identidades;
p) la participación ciudadana a través de mecanismos de interacción y diálogo entre UNASUR y los diversos actores sociales en la formulación de políticas de integración suramericana;
q) la coordinación entre los organismos especializados de los Estados Miembros, teniendo en cuenta las normas internacionales, para fortalecer la lucha contra el terrorismo, la corrupción, el problema mundial de las drogas, la trata de personas, el tráfico de armas pequeñas y ligeras, el crimen organizado transnacional y otras amenazas, así como para el desarme, la no proliferación de armas nucleares y de destrucción masiva, y el desminado;
r) la promoción de la cooperación entre las autoridades judiciales de los Estados Miembros de UNASUR;
s) el intercambio de información y de experiencias en materia de defensa;
t) la cooperación para el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, y
u) la cooperación sectorial como un mecanismo de profundización de la integración suramericana, mediante el intercambio de información, experiencias y capacitación.

Artículo 4
Órganos
Los órganos de UNASUR son:
1. El Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno;
2. El Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores;
3. El Consejo de Delegadas y Delegados;
4. La Secretaría General.

Artículo 5
Desarrollo de la Institucionalidad
Podrán convocarse y conformarse reuniones Ministeriales Sectoriales, Consejos de nivel Ministerial, Grupos de Trabajo y otras instancias institucionales que se requieran, de naturaleza permanente o temporal, para dar cumplimiento a los mandatos y recomendaciones de los órganos competentes. Estas instancias rendirán cuenta del desempeño de sus cometidos a través del Consejo de Delegadas y Delegados, que lo elevará al Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno o al Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, según corresponda.
Los acuerdos adoptados por las Reuniones Ministeriales Sectoriales, Consejos de nivel Ministerial, los Grupos de Trabajo y otras instancias institucionales serán presentados a consideración del órgano competente que los ha creado o convocado.
El Consejo Energético de Suramérica, creado en la Declaración de Margarita (17 de abril de 2007), es parte de UNASUR.

Artículo 6
El Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno
El Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno es el órgano máximo de UNASUR.
Sus atribuciones son:
a) establecer los lineamientos políticos, planes de acción, programas y proyectos del proceso de integración suramericana y decidir las prioridades para su implementación;
b) convocar Reuniones Ministeriales Sectoriales y crear Consejos de nivel Ministerial;

c) decidir sobre las propuestas presentadas por el Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores;
d) adoptar los lineamientos políticos para las relaciones con terceros.
Las reuniones ordinarias del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno tendrán una periodicidad anual. A petición de un Estado Miembro se podrá convocar a reuniones extraordinarias, a través de la Presidencia Pro Tempore, con el consenso de todos los Estados Miembros de UNASUR.

Artículo 7
La Presidencia Pro Tempore
La Presidencia Pro Tempore de UNASUR será ejercida sucesivamente por cada uno de los Estados Miembros, en orden alfabético, por períodos anuales.

Sus atribuciones son:
a) preparar, convocar y presidir las reuniones de los órganos de UNASUR;
b) presentar para su consideración al Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores y al Consejo de Delegadas y Delegados el Programa anual de actividades de UNASUR, con fechas, sedes y agenda de las reuniones de sus órganos en coordinación con la Secretaría General;
c) representar a UNASUR en eventos internacionales, previa delegación aprobada por los Estados Miembros;
d) asumir compromisos y firmar Declaraciones con terceros, previo consentimiento de los órganos correspondientes de UNASUR.

Artículo 8
El Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores
El Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores tiene las siguientes atribuciones:
a) adoptar Resoluciones para implementar las Decisiones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno;
b) proponer proyectos de Decisiones y preparar las reuniones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno;
c) coordinar posiciones en temas centrales de la integración suramericana;
d) desarrollar y promover el diálogo político y la concertación sobre temas de interés regional e internacional;
e) realizar el seguimiento y evaluación del proceso de integración en su conjunto;

f) aprobar el Programa anual de actividades y el presupuesto anual de funcionamiento de UNASUR;
g) aprobar el financiamiento de las iniciativas comunes de UNASUR;
r) implementar los lineamientos políticos en las relaciones con terceros;
h) aprobar resoluciones y reglamentos de carácter institucional o sobre otros temas que sean de su competencia;
j) crear Grupos de Trabajo en el marco de las prioridades fijadas por el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno.
Las reuniones ordinarias del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores tendrán una periodicidad semestral, pudiendo convocar la Presidencia Pro Tempore a reuniones extraordinarias a petición de la mitad de los Estados Miembros.

Artículo 9
El Consejo de Delegadas y Delegados
El Consejo de Delegadas y Delegados tiene las siguientes atribuciones:
a) implementar mediante la adopción de las Disposiciones pertinentes, las Decisiones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, y las Resoluciones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, con el apoyo de la Presidencia Pro Tempore y la Secretaría General;
b) preparar las reuniones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Ebxteriores;

c) elaborar proyectos de Decisiones, Resoluciones y Reglamentos para la consideración del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores;
d) compatibilizar y coordinar las iniciativas de UNASUR con otros procesos de integración regional y subregional vigentes, con la finalidad de promover la complementariedad de esfuerzos;
e) conformar, coordinar y dar seguimiento a los Grupos de Trabajo;
f) dar seguimiento al diálogo político y a la concertación sobre temas de interés regional e internacional;
g) promover los espacios de diálogo que favorezcan la participación ciudadana en el proceso de integración suramericana;
h) proponer al Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores el proyecto de presupuesto ordinario anual de funcionamiento para su consideración y aprobación.
El Consejo de Delegadas y Delegados está conformado por una o un representante acreditado por cada Estado Miembro. Se reúne con una periodicidad preferentemente bimestral, en el territorio del Estado que ejerce la Presidencia Pro Tempore u otro lugar que se acuerde.

Artículo 10
La Secretaría General
La Secretaría General es el órgano que, bajo la conducción del Secretario General, ejecuta los mandatos que le confieren los órganos de UNASUR y ejerce su representación por delegación expresa de los mismos. Tiene su sede en Quito, Ecuador.
Sus atribuciones son:
a) apoyar al Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, al Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, al Consejo de Delegadas y Delegados y a la Presidencia Pro Tempore, en el cumplimiento de sus funciones;

b) proponer iniciativas y efectuar el seguimiento a las directrices de los órganos de UNASUR;
c) participar con derecho a voz y ejercer la función de secretaría en las reuniones de los órganos de UNASUR;
d) preparar y presentar la Memoria Anual y los informes respectivos a los órganos correspondientes de UNASUR;
e) servir como depositaria de los Acuerdos en el ámbito de UNASUR y disponer su publicación correspondiente;
f) preparar el proyecto de presupuesto anual para la consideración del Consejo de Delegadas y Delegados y adoptar las medidas necesarias para su buena gestión y ejecución;
g) preparar los proyectos de Reglamento para el funcionamiento de la Secretaría General, y someterlos a la consideración y aprobación de los órganos correspondientes;
h) coordinar con otras entidades de integración y cooperación de América Latina y el Caribe para el desarrollo de las actividades que le encomienden los órganos de UNASUR;
i) celebrar, de acuerdo con los reglamentos, todos los actos jurídicos necesarios para la buena administración y gestión de la Secretaría General.
El Secretario General será designado por el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno a propuesta del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, por un período de dos años, renovable por una sola vez. El Secretario General no podrá ser sucedido por una persona de la misma nacionalidad.
Durante el ejercicio de sus funciones, el Secretario General y los funcionarios de la Secretaría tendrán dedicación exclusiva, no solicitarán ni recibirán instrucciones de ningún Gobierno, ni entidad ajena a UNASUR, y se abstendrán de actuar en forma incompatible con su condición de funcionarios internacionales responsables únicamente ante esta organización internacional.
El Secretario General ejerce la representación legal de la Secretaría General.
En la selección de los funcionarios de la Secretaría General se garantizará una representación equitativa entre los Estados Miembros, tomando en cuenta, en lo posible, criterios de género, idiomas, étnicos y otros.

Artículo 11
Fuentes Jurídicas
Las fuentes jurídicas de UNASUR son las siguientes:
1. El Tratado Constitutivo de UNASUR y los demás instrumentos adicionales;
2. Los Acuerdos que celebren los Estados Miembros de UNASUR sobre la base de los instrumentos mencionados en el punto precedente;
3. Las Decisiones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno;
4. Las Resoluciones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores; y
5. Las Disposiciones del Consejo de Delegadas y Delegados.

Artículo 12
Aprobación de la Normativa
Toda la normativa de UNASUR se adoptará por consenso.
Las Decisiones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, las Resoluciones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores y las Disposiciones del Consejo de Delegadas y Delegados, se podrán acordar estando presentes al menos tres cuartos (3/4) de los Estados Miembros.
Las Decisiones del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, las Resoluciones del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, que se acuerden sin la presencia de todos los Estados Miembros deberán ser consultadas por el Secretario General a los Estados Miembros ausentes, los que deberán pronunciarse en un plazo máximo de treinta (30) días calendario, luego de haber recibido el documento en el idioma correspondiente. En el caso del Consejo de Delegadas y Delegados, dicho plazo será de quince (15) días.
Los Grupos de Trabajo podrán sesionar y realizar propuestas siempre que el quórum de las reuniones sea de mitad más uno de los Estados Miembros.
Los actos normativos emanados de los órganos de UNASUR, serán obligatorios para los Estados Miembros una vez que hayan sido incorporados en el ordenamiento jurídico de cada uno de ellos, de acuerdo a sus respectivos procedimientos internos.

Artículo 13
Adopción de Políticas y Creación de Instituciones,
Organizaciones y Programas
Uno o más Estados Miembros podrán someter a consideración del Consejo de Delegadas y Delegados una propuesta de adopción de políticas, creación de instituciones, organizaciones o programas comunes para ser adoptados de manera consensuada, sobre la base de criterios flexibles y graduales de implementación según los objetivos de UNASUR y lo dispuesto en los Artículos 5 y 12 del presente Tratado.
En el caso de programas, instituciones u organizaciones en que participen Estados Miembros con anterioridad a la vigencia de este Tratado podrán ser considerados como programas, instituciones u organizaciones de UNASUR de acuerdo a los procedimientos señalados en este artículo y en consonancia con los objetivos de este Tratado.
Las propuestas se presentarán al Consejo de Delegadas y Delegados. Una vez aprobadas por consenso se remitirán al Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores y, subsecuentemente, al Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, para su aprobación por consenso. Cuando una propuesta no sea objeto de consenso, la misma sólo podrá ser sometida nuevamente al Consejo de Delegadas y Delegados seis meses después de su última inclusión en agenda.
Aprobada una propuesta por la instancia máxima de UNASUR, tres o más Estados Miembros podrán iniciar su desarrollo, siempre y cuando se asegure, tanto la posibilidad de incorporación de otros Estados Miembros, como la información periódica de su avance al Consejo de Delegadas y Delegados.

Cualquier Estado Miembro podrá eximirse de aplicar total o parcialmente una política aprobada, sea por tiempo definido o indefinido, sin que ello impida su posterior incorporación total o parcial a la misma. En el caso de las instituciones, organizaciones o programas que se creen, cualquiera de los Estados Miembros podrá participar como observador o eximirse total o parcialmente de participar por tiempo definido o indefinido.
La adopción de políticas y creación de instituciones, organizaciones y programas será reglamentada por el Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, a propuesta del Consejo de Delegadas y Delegados.

Artículo 14
Diálogo Político
La concertación política entre los Estados Miembros de UNASUR será un factor de armonía y respeto mutuo que afiance la estabilidad regional y sustente la preservación de los valores democráticos y la promoción de los derechos humanos.
Los Estados Miembros reforzarán la práctica de construcción de consensos en lo que se refiere a los temas centrales de la agenda internacional y promoverán iniciativas que afirmen la identidad de la región como un factor dinámico en las relaciones internacionales.

Artículo 15
Relaciones con Terceros
UNASUR promoverá iniciativas de diálogo sobre temas de interés regional o internacional y buscará consolidar mecanismos de cooperación con otros grupos regionales, Estados y otras entidades con personalidad jurídica internacional, priorizando proyectos en las áreas de energía, financiamiento, infraestructura, políticas sociales, educación y otras a definirse.
El Consejo de Delegadas y Delegados es el responsable de hacer seguimiento a las actividades de implementación con el apoyo de la Presidencia Pro Tempore y de la Secretaría General. Con el propósito de contar con una adecuada coordinación, el Consejo de Delegadas y Delegados deberá conocer y considerar expresamente las posiciones que sustentará UNASUR en su relacionamiento con terceros.

Artículo 16
Financiamiento
El Consejo de Delegadas y Delegados propondrá para su consideración y aprobación al Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores el Proyecto de Presupuesto ordinario anual de funcionamiento de la Secretaría General.
El financiamiento del presupuesto ordinario de funcionamiento de la Secretaría General se realizará en base a cuotas diferenciadas de los Estados Miembros a ser determinadas por Resolución del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, a propuesta del Consejo de Delegadas y Delegados, tomando en cuenta la capacidad económica de los Estados Miembros, la responsabilidad común y el principio de equidad.

Artículo 17
Parlamento
La conformación de un Parlamento Suramericano con sede en la ciudad de Cochabamba, Bolivia, será materia de un Protocolo Adicional al presente Tratado.

Artículo 18
Participación Ciudadana
Se promoverá la participación plena de la ciudadanía en el proceso de la integración y la unión suramericanas, a través del diálogo y la interacción amplia, democrática, transparente, pluralista, diversa e independiente con los diversos actores sociales, estableciendo canales efectivos de información, consulta y seguimiento en las diferentes instancias de UNASUR.

Los Estados Miembros y los órganos de UNASUR generarán mecanismos y espacios innovadores que incentiven la discusión de los diferentes temas garantizando que las propuestas que hayan sido presentadas por la ciudadanía, reciban una adecuada consideración y respuesta.

Artículo 19
Estados Asociados
Los demás Estados de América Latina y el Caribe que soliciten su participación como Estados Asociados de UNASUR, podrán ser admitidos con la aprobación del Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno.
Los derechos y obligaciones de los Estados Asociados serán objeto de reglamentación por parte del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores.

Artículo 20
Adhesión de Nuevos Miembros
A partir del quinto año de la entrada en vigor del presente Tratado y teniendo en cuenta el propósito de fortalecer la unidad de América Latina y el Caribe, el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno podrá examinar solicitudes de adhesión como Estados Miembros por parte de Estados Asociados, que tengan este status por cuatro (4) años, mediante recomendación por consenso del Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores. Los respectivos Protocolos de Adhesión entrarán en vigor a los 30 días de la fecha en que se complete su proceso de ratificación por todos los Estados Miembros y el Estado Adherente.

Artículo 21
Solución de Diferencias
Las diferencias que pudieren surgir entre Estados Partes respecto a la interpretación o aplicación de las disposiciones del presente Tratado Constitutivo serán resueltas mediante negociaciones directas.
En caso de no lograr una solución mediante la negociación directa, dichos Estados Miembros someterán la diferencia a consideración del Consejo de Delegadas y Delegados, el cual, dentro de los 60 días de su recepción, formulará las recomendaciones pertinentes para la solución de la misma.
En caso de no alcanzarse una solución ésta instancia elevará la diferencia al Consejo de Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores, para su consideración en su próxima reunión.

Artículo 22
Inmunidades y Privilegios
UNASUR gozará, en el territorio de cada uno de los Estados Miembros, de los privilegios e inmunidades necesarios para la realización de sus propósitos.

Los representantes de los Estados Miembros de UNASUR y los funcionarios internacionales de ésta, gozarán asimismo de los privilegios e inmunidades necesarios para desempeñar con independencia sus funciones, en relación con este Tratado.
UNASUR celebrará con la República del Ecuador el correspondiente Acuerdo de Sede, que establecerá los privilegios e inmunidades específicos.

Artículo 23
Idiomas
Los idiomas oficiales de la Unión de Naciones Suramericanas serán el castellano, el inglés, el portugués y el neerlandés.

Artículo 24
Duración y Denuncia
El presente Tratado Constitutivo tendrá una duración indefinida. Podrá ser denunciado por cualquiera de los Estados Miembros mediante notificación escrita al Depositario, que comunicará dicha denuncia a los demás Estados Miembros.
La denuncia surtirá efectos una vez transcurrido el plazo de seis (6) meses desde la fecha en que la notificación haya sido recibida por el Depositario.
La notificación de denuncia no eximirá al Estado Miembro de la obligación de pago de las contribuciones ordinarias que tuviere pendientes.

Artículo 25
Enmiendas
Cualquier Estado Miembro podrá proponer enmiendas al presente Tratado Constitutivo. Las propuestas de enmienda serán comunicadas a la Secretaría General que las notificará a los Estados Miembros para su consideración por los órganos de UNASUR.
Las enmiendas aprobadas por el Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, seguirán el procedimiento establecido en el Artículo 26, para su posterior entrada en vigencia.

Artículo 26
Entrada en Vigor
El presente Tratado Constitutivo de la Unión de Naciones Suramericanas entrará en vigor treinta días después de la fecha de recepción del noveno (9o) instrumento de ratificación.
Los instrumentos de ratificación serán depositados ante el Gobierno de la República del Ecuador, que comunicará la fecha de depósito a los demás Estados Miembros, así como la fecha de entrada en vigor del presente Tratado Constitutivo.
Para el Estado Miembro que ratifique el Tratado Constitutivo luego de haber sido depositado el noveno instrumento de ratificación, el mismo entrará en vigor treinta días después de la fecha en que tal Estado Miembro haya depositado su instrumento de ratificación.

Artículo 27
Registro
El presente Tratado Constitutivo y sus enmiendas serán registrados ante la Secretaría de la Organización de Naciones Unidas.

Artículo Transitorio
Las Partes acuerdan designar una Comisión Especial, que será coordinada por el Consejo de Delegadas y Delegados y estará integrada por representantes de los Parlamentos Nacionales, Subregionales y Regionales con el objetivo de elaborar un Proyecto de Protocolo Adicional que será considerado en la IV Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno. Esta Comisión sesionará en la ciudad de Cochabamba. Dicho Protocolo Adicional establecerá la composición, atribuciones y funcionamiento del Parlamento Suramericano.
Suscrito en la ciudad de Brasilia, República Federativa del Brasil, a los veintitrés días del mes de mayo del año dos mil ocho, en originales en los idiomas portugués, castellano, inglés y neerlandés, siendo los cuatro textos igualmente auténticos

Documento tomado del sitio web de la Cancillería de Brasil