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viernes, 24 de enero de 2025

LA INDEPENDENCIA JUDICIAL: UN PILAR FUNDAMENTAL EN CRISIS


 

LA INDEPENDENCIA JUDICIAL: UN PILAR FUNDAMENTAL EN CRISIS.

Dr. HUGO RAMIRO SANCHEZ MORALES

La independencia judicial, consagrada en el artículo 178 de la Constitución Política del Estado boliviano, es un principio cardinal que garantiza que la justicia sea imparcial, libre de influencias externas, y dedicada a la protección de los derechos fundamentales. Sin embargo, en 2025, este pilar esencial enfrenta desafíos estructurales y coyunturales que demandan una atención urgente por parte del Estado y la sociedad.

Una Deuda Histórica con la Justicia

El principio de separación de funciones, proclamado en el artículo 12 de la Constitución, establece que el Órgano Judicial debe ser independiente para ejercer su función de control sobre el poder político y garantizar la protección de los derechos fundamentales de la ciudadanía. La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha enfatizado que esta separación busca evitar tiranías y abusos de poder, promoviendo un sistema de justicia imparcial que actúe como garante de los derechos de las personas.

Sin embargo, en Bolivia, esta garantía ha sido más una aspiración que una realidad. A lo largo de las últimas décadas, los problemas estructurales del sistema judicial han puesto en evidencia la falta de autonomía plena del Órgano Judicial. Aunque la Constitución reconoce la autonomía presupuestaria como un pilar de esta independencia, en la práctica el Órgano Judicial depende del Ministerio de Economía y Finanzas para la administración de sus recursos. Esto no solo socava su independencia económica, sino también afecta su capacidad para cumplir con las crecientes demandas de justicia en un contexto de transformaciones institucionales y de promulgación de nuevas disposiciones legales.

Justicia con Recursos Limitados

La insuficiencia de recursos financieros es uno de los mayores obstáculos para la independencia judicial. En los últimos años, las reformas legales e institucionales han generado nuevas responsabilidades para el Órgano Judicial, pero estas no han sido acompañadas de un aumento proporcional en los recursos asignados. La autonomía presupuestaria, consagrada en la Constitución, debería implicar la asignación de un porcentaje razonable y determinado del Presupuesto General del Estado (PGE) al Órgano Judicial, permitiéndole administrar estos fondos de manera independiente. Sin embargo, en la realidad, esta autonomía se ve limitada por la intervención de otras instancias gubernamentales.

Esta limitación tiene consecuencias directas sobre la infraestructura judicial, el acceso a la justicia y la calidad del servicio que se brinda a la población. En muchas regiones del país, los juzgados carecen de recursos materiales y humanos suficientes, lo que retrasa la resolución de los casos y genera desconfianza en el sistema judicial. Además, la falta de inversión en tecnología y capacitación dificulta la modernización del Órgano Judicial y limita su capacidad para responder a las demandas de una sociedad en constante cambio.



Condiciones Laborales de los Jueces

Otro aspecto crucial que afecta la independencia judicial es la situación laboral de los jueces y demás funcionarios judiciales. Históricamente, los jueces en Bolivia han recibido salarios bajos en comparación con otros altos funcionarios del Estado. Esta situación no solo es injusta, sino que también representa un riesgo para la imparcialidad y la integridad del sistema judicial. Aunque algunos de los jueces actúan con ética y profesionalismo, la precariedad económica podría exponerlos a presiones indebidas o tentaciones corruptas.

La inversión en mejores condiciones salariales para los jueces y demás funcionarios judiciales es una necesidad urgente. No se trata de un lujo, sino de una garantía para la administración de justicia. Mejorar las condiciones laborales no solo fortalecerá la independencia judicial, sino que también contribuirá a atraer y retener a profesionales altamente calificados en el ámbito judicial.

Carrera Judicial y Selección de Jueces

Un sistema judicial independiente también requiere de una carrera judicial basada en el mérito, la transparencia y la estabilidad. La Declaración de Principios Básicos relativos a la Independencia de la Judicatura de las Naciones Unidas (1985) establece que los jueces deben gozar de permanencia en sus cargos, inamovilidad y condiciones laborales adecuadas. Sin embargo, el sistema boliviano ha fallado en implementar procesos de selección y evaluación que aseguren la idoneidad y ética de los jueces.

Desde 2011, las autoridades judiciales en Bolivia son elegidas mediante sufragio popular, un mecanismo que ha sido objeto de críticas por politizar la justicia y no garantizar la selección de los mejores profesionales. Este sistema, aunque busca democratizar el acceso a los cargos públicos, ha mostrado limitaciones significativas en cuanto a la garantía de independencia e imparcialidad. Es urgente repensar este mecanismo y adoptar procedimientos que prioricen la meritocracia y la transparencia en la selección de jueces y magistrados.

Reformas Urgentes y la Crisis del Sistema Electoral Judicial

En el contexto actual, es crucial reflexionar sobre el sistema de elección de magistrados para las altas cortes en Bolivia, un mecanismo que ha mostrado ser ineficaz y que, lejos de resolver, ha agravado la crisis judicial. Este modelo, concebido con la intención de hacer más democrático el acceso a los altos cargos judiciales, ha derivado en un proceso donde la influencia política y la falta de criterios técnicos han comprometido seriamente la calidad y la independencia de los jueces seleccionados.

El fracaso de este sistema es una advertencia clara de la necesidad de implementar un cambio profundo. Debemos aspirar a un modelo de selección que garantice que los jueces sean libres de presiones políticas, económicas y sociales, con procesos basados en la evaluación de méritos, experiencia y ética. Este enfoque no solo fortalecerá la confianza de la ciudadanía en el sistema judicial, sino que también asegurará que los administradores de justicia estén verdaderamente comprometidos con la protección de los derechos fundamentales.

La Importancia de Materializar la Constitución

La independencia judicial no es solo una garantía para los litigantes; es un mandato esencial para el desarrollo de un Estado de derecho. Sin jueces independientes e imparciales, la seguridad jurídica, la protección de los derechos fundamentales y el progreso económico de un país están en riesgo.

En el marco del bicentenario de Bolivia, la independencia judicial debería ser una prioridad nacional. Es momento de que el Estado boliviano tome medidas concretas para materializar la autonomía presupuestaria del Órgano Judicial, mejorar las condiciones laborales de sus funcionarios y establecer un sistema de carrera judicial que asegure la estabilidad y profesionalismo de los jueces. Además, es necesario implementar reformas que fortalezcan la institucionalidad y promuevan la confianza de la población en el sistema judicial.

Un Llamado a la Acción

La independencia judicial no es un privilegio, sino una necesidad. Es el fundamento de un sistema de justicia justo y equitativo, capaz de garantizar los derechos de todos los ciudadanos y de actuar como contrapeso frente a los abusos de poder. En un momento histórico como el bicentenario de Bolivia, asegurar una justicia independiente no solo es un acto de cumplimiento constitucional, sino también un compromiso con las futuras generaciones.

Es hora de transformar las palabras de la Constitución en una realidad palpable, para que la justicia deje de ser un ideal inalcanzable y se convierta en el pilar sólido sobre el cual construir un futuro más justo y equitativo para todos los bolivianos. Debemos seguir luchando por un sistema judicial libre de presiones y por un modelo de elección de magistrados que no sea un obstáculo, sino un instrumento para la consolidación de un Órgano Judicial verdaderamente independiente.

 



miércoles, 20 de diciembre de 2023

PRONUNCIAMIENTO DE LA ACADEMIA BOLIVIANA DE ESTUDIOS CONSTITUCIONALES: Elecciones Judiciales 2023


 

COMUNICADO A LA OPINION PÚBLICA

Ante la determinación adoptada por el Tribunal Constitucional Plurinacional, mediante su Declaración Constitucional 0049/2023, disponiendo la prórroga de mandato de las autoridades judiciales, la Academia Boliviana de Estudios Constitucionales, hace conocer a la opinión pública nacional lo siguiente: 

 El primer aspecto a observar es la negligencia en que incurrió la Asamblea Legislativa de, primero aprobar un reglamento de preselección tardíamente y sin cumplir ni en la forma ni en el contenido establecido en la Constitución, lo que dio lugar a que el proceso electoral para elegir nuevas autoridades no se lleve a efecto. Los legisladores, deben aprobar una Ley general de preselección con la debida anticipación respecto de la fecha del cambio de autoridades de los miembros del Tribunal Supremo de Justicia, del Tribunal Agroambiental, del Tribunal Constitucional y del Consejo de la Magistratura.

La Declaración Constitucional N° 0049/2023 adoptada por el Tribunal Constitucional Plurinacional, que dispone la prórroga de mandato de las y los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, del Tribunal Agroambiental, del Tribunal Constitucional y los consejeros del Consejo de la Magistratura, es contraria a la Constitución, porque se emitió absolviendo la consulta que la autoridad legitimada plantea al Tribunal Constitucional sobre la constitucionalidad de un Proyecto de Ley; en el caso, el Proyecto de Ley no preveía noma alguna referida a la prórroga de mandato de las autoridades judiciales; por lo tanto, dicha prórroga no era objeto de la consulta; razón por la que el Tribunal Constitucional Plurinacional no tenía abierta su competencia para pronunciarse sobre el tema; menos en forma dispositiva, porque en una Consulta sobre Constitucionalidad de un Proyecto de Ley, la determinación del Tribunal Constitucional Plurinacional tiene que ser declarativa, y no dispositiva. 

La determinación adoptada por el Tribunal Constitucional Plurinacional, sumada al incumplimiento de deberes por los legisladores, están agudizando la crisis del sistema judicial deteriorando el Estado de Derecho, generando inseguridad y poniendo en riesgo el régimen democrático, con lamentables consecuencias para las y los bolivianos que acuden a los servicios judiciales.

Exhortamos a los actores políticos asuman su responsabilidad para con el Estado constitucional de Derecho, puesto que las decisiones que están tomando estos días de pretender dejar sin efecto la referida Declaración Constitucional, resultan contrarias a la Constitución, por lo que les pedimos depongan sus visiones sectarias e intereses políticos, y construyan un consenso a la brevedad posible para enfrentar la crisis del sistema judicial con medidas de transformación estructural, y permitan que se lleve adelante la elección de nuevas autoridades a la brevedad posible.

 

EL DIRECTORIO DE LA ABEC

 



jueves, 20 de abril de 2023

Fabián Yaksic: “El voto en las judiciales sirve, en realidad, para validar un cuoteo”



Fabián Yaksic: “El voto en las judiciales sirve, en realidad, para validar un cuoteo”

 

Escribió el libro “Interpelación silenciosa del voto blanco y nulo”, que puso bajo la lupa a la primera elección judicial de 2011.

 

NACIONAL

Por Pablo Peralta M.

La Paz - miércoles, 19 de abril de 2023 - 15:55


Fabián Yaksic, exviceministro de Descentralización y exdiputado, sostiene que las elecciones judiciales, tal como están concebidas, sirven, en realidad, para validar un “cuoteo” anticipado.

Yaksic, siendo diputado, participó en el primer proceso y en 2012, publicó Interpelación silenciosa del voto blanco y nulo, libro en el que puso bajo la lupa a la primera elección judicial de 2011.

Fue uno de los pioneros en documentar y analizar ese proceso. En ese trabajo, Yaksic retrata cómo el diseño de preselección que se creó en la Asamblea Constituyente fue, en realidad, cambiado a través de lo que llamó como “pacto partidocrático”.

“Por eso no tienen mucho sentido, ahora, las elecciones judiciales, ir al voto popular, cuando cambiaron el sistema de preselección en este acuerdo entre el MAS y Podemos y eso ha desnaturalizado todo el proceso electoral de 2011, y 2017 y el que se quiere organizar ahora”, aseguró Yaksic, en entrevista con Página Siete Digital.


Algo que pone de manifiesto en su libro es que hubo un pacto entre el MAS y la entonces oposición que cambió el diseño de la Asamblea Constituyente sobre la preselección de aspirantes judiciales. El “Control Administrativo Disciplinario”, que hacía la preselección, fue transformado, tras ese pacto, en lo que conocemos hoy ¿Usted cree que ahí fue el origen de la crisis del sistema judicial?

El sistema judicial está en crisis desde mucho más antes. No es ese el origen, es la continuación y la profundización de la crisis que ha derivado en ese pacto partidocrático que se hizo entre Podemos, entre el señor Jorge Quiroga y Evo Morales, del MAS. Los partidos políticos siempre han actuado exactamente de la misma manera, sea el MAS, sea el MNR, sea Podemos, sea Tuto Quiroga. Todos los políticos saben que utilizar a la justicia es parte de la estrategia de poder, que siempre ha caracterizado al país.

Lamentablemente se burlaron, una vez más, el MAS, Podemos y todos los políticos hacen exactamente lo mismo. Se burlan de una voluntad popular ciudadana que se expresó en la Asamblea Constituyente.

El sentimiento básicamente era bueno para acabar con la corrupción, para acabar con esta administración de justicia miserable que ha caracterizado siempre y que ahora está profundizada por el MAS. La salida era elegir democráticamente a los magistrados, empezar por la cabeza, que el pueblo los elija y para eso se diseñó este diseño ciudadano, que era que un ente ciudadano independiente del poder político, para que preseleccione a los candidatos que vayan al voto popular. Ese era el diseño, eso era que la gente esperaba que salga de la Asamblea Constituyente, y así fue como los propios constituyentes del MAS lo aprobaron en la sesión de Oruro.

Por eso no tienen mucho sentido, ahora, las elecciones judiciales, ir al voto popular, cuando cambiaron el sistema de preselección en este acuerdo entre el MAS y Podemos, y eso ha desnaturalizado todo el proceso electoral de 2011, y 2017 y el que se quiere organizar ahora.

No tiene sentido ir a elecciones judiciales como la gente quería, en la medida en que son los partidos políticos en la Asamblea Legislativa, los que se encargan de preseleccionar. Es un cuoteo anticipado y el voto en realidad sirve para validar ese cuoteo. Ya no elegimos, que era el propósito de ir al voto popular. No elegimos a los magistrados. Validamos un acuerdo, una repartija que se hace en la Asamblea Legislativa.

Usted que realizó el análisis del primer proceso ¿Cuál era el cálculo de la oposición de entonces para sellar un acuerdo de esa naturaleza con el MAS?

Es decir, Tuto Quiroga también estaba pensando en lotearse y en cuotearse la administración de la justicia. El 2008, no calculó que el MAS iba a tener los dos tercios y por tanto no necesitaba alianzas ni acuerdos para cuotearse los máximos tribunales de justicia. Siempre se equivocó, porque es el que ha dado la enorme legitimidad de Evo Morales cuando lo desafió al revocatorio, otro error de don Tuto Quiroga.

Por eso Podemos y Tuto Quiroga hicieron ese pacto, pensando en que ellos iban a tener una representación parlamentaria importante y se iba a repartir nomás, como han acordado. Es decir, hacer la preselección, pensando en que iban a tener una representación parlamentaria más o menos importante. Ahí fracasaron, jamás calcularon que el MAS iba a tener dos tercios durante dos gestiones continuas, por tanto, claro, no necesitaban hacer pacto con nadie y se han repartido por dos elecciones consecutivas a los magistrados y van a seguirlo haciendo.

Un elemento que usted analiza en el libro es que en el primer proceso se creó una comisión de concertación para el reglamento, la cual terminaron abandonando las fuerzas de oposición y luego el propio MAS. ¿Si desde el principio se hubiera apuntalado en insistir en ese escenario de concertación otra hubiera sido la historia o el MAS ya tenía trazado lo que quería?

No. Si hubiera funcionado algún nivel de concertación, hubiera funcionado para los partidos políticos. La repartija hubiera sido la misma, tal vez con participación de algún partido de oposición. Pero no le cambia exactamente el propósito y la utilización partidocrática que hacen los políticos, que hacen los partidos políticos. Y, claro, el MAS la tenía muy clara, en la medida en que ese pacto que se logró el 2008, cambiando lo que se proyectó en la Asamblea Constituyente, finalmente ha derivado en que ellos teniendo los dos tercios, claro, no tenían por qué estar concertando, por qué hacer funcionar ninguna comisión porque solitos llegaron a preseleccionar a los magistrados en dos elecciones consecutivas y se sacaron pues “la lotería”.

Sin mucho esfuerzo se han repartido los magistrados y nos hicieron creer en las elecciones judiciales que nosotros íbamos a elegir al ir a votar. Es decir, doble estafa.

El MAS acaba de aprobar nuevamente el reglamento y la oposición señala que “el remedio es peor que la enfermedad” ¿A qué atribuye que el MAS avance, como caballo cochero, con las judiciales pese a que en dos oportunidades los electores votaron mayoritariamente nulo y blanco?

Pero no le interesa al MAS cómo se elige, porque eso es lo que menos le interesa. Van a tratar de forzar una elección en la Asamblea Legislativa, no sé cómo harán. Quieren llegar a la elección, porque no les interesa si el voto blanco o nulo. El voto blanco y nulo es mayoritario, pero no sirve para nada, porque lo que valen son los votos válidos, y eso es lo peor.

Es decir, no les interesa la legitimidad que pudieran tener los magistrados que pueden ser elegidos con el 1% de los votos, porque no creen en un diseño que lo han transformado, lo han trastocado y definitivamente les interesa muy poco que otra vez con seguridad vamos a tener que ir a votar blanco y nulo, pero ya es un ejercicio estéril, porque no sirvió para nada y van a elegir nomás con un voto magistrados azules seis años más los tendremos haciendo tropelías; y los responsables de eso son la Asamblea Legislativa Plurinacional de hoy día, el gobierno de Luis Arce Catacora y una oposición que realmente no tiene condiciones para enfrentar esto que se nos viene encima.

Van a forzar un proceso electoral. No estoy seguro cómo lo harán, porque como no tienen ahora los dos tercios para imponer el listado, porque para eso necesitan dos tercios. Hasta ahora pueden aprobar reglamento en las comisiones y demás, pero ya tienen que ir a la Asamblea para aprobar el listado, la preselección y eso no sé qué estarán pensando. Cómo estarán queriendo llegar, comprarse opositores, no sé qué harán, pero está claro que ellos van a seguir en este intento de mantener el esquema y tener una lista de preseleccionados con las maniobras que sean del caso y llegar nomás a una elección.

¿Usted cree que el MAS está con la espalda política como para soportar una eventual derrota de los votos blanco y nulos para lograr imponer una “renovación” de las cúpulas judiciales” a su modo?

Ellos no conciben la derrota. Todo lo contrario. Para ellos es un gran triunfo, porque han logrado elegir a sus magistrados. Ellos no leen una derrota. ¿Cuál derrota? Porque al final van a elegirlos. Eso es lo que pasó en 2011 y ellos no leen eso como una derrota, sino más bien como una victoria, porque al final se salieron con la suya.

Ahora que eso en el imaginario colectivo, nosotros nos alegremos, estas victorias pírricas que tenemos de cuando en cuando, nos alegramos de que el voto blanco y nulo haya vencido para qué, porque ellos lograron nomás elegir a sus magistrados y eso para ellos es victoria. Les interesa un pepino como queda la democracia, que el voto nulo sea mayor, que el voto blanco... Para ellos eso es una maravilla, porque lo que ellos quieren es elegir de la manera en cómo han estado eligiendo y para ellos va a ser un triunfo.

Ellos no tienen esta lectura democrática de la pérdida de legitimidad. Si tienen la espalda o no tienen es lo que menos interesa. Suficiente con que vayan a las elecciones, ahí no interesa ya si el voto nulo o blanco gana, porque ellos van a salir con la suya. Van a volver a elegir, con un voto, no importa, porque no les interesa la democracia, no les interesa las formas. Lo que quieres es el resultado y el resultado es tener magistrado subordinados otra vez más por seis años consecutivos.

Una de las conclusiones a las que arribó en el libro es que “es preciso llevar adelante un gran debate nacional sobre la pertinencia de impulsar una reforma constitucional que modifique el sistema de preselección” ¿Tras más de 10 años qué piensa al respecto?

Hay que seguir apostando a eso. Yo creo que tarde o temprano, la gente va a empezar a reaccionar. Yo creo el Gobierno a lo que pudiera estar jugando es a cansar a la gente, pero la gente puede llegar a un cabreamiento que no ha tenido en décadas pasadas y que definitivamente esté pensando en otros escenarios que obliguen a una profunda reforma, que no solamente ya cambie el sistema de preselección, porque ya no es suficiente así como están las cosas, tiene que haber un cambio profundo de todo lo que ha significado la marcha de la democracia.

Por ejemplo, cambiar las reglas del juego de esta democracia directa y participativa que ha nacido muerta y hoy día la iniciativa de los abogados independientes lo está demostrando una vez más. Ha sido toda una estafa esto de la democracia y participativa que como digo nació muerta en la Constitución, porque se le pone tantas trabas, que no hay una sola iniciativa legislativa ciudadana, no hay posibilidades de impulsar realmente mecanismos de referéndum, de revocatoria.

Es decir, los institutos de democracia directa y participativa quedaron en nada. A eso hay volver a apuntar, qué lindo sería que el voto blanco, por ejemplo, tenga validez, que sea un voto válido, donde la gente realmente le apueste en serio a una opción. El blanco debería ser una opción electoral para reforzar el sentimiento ciudadano, creo que ahí podríamos avanzar en cuando a democracia directa y participativa que ha quedado en nada, que ha quedado en los papeles.


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Fuente: https://www.paginasiete.bo/nacional/fabian-yaksic-el-voto-en-las-judiciales-sirve-en-realidad-para-validar-un-cuoteo-EG7293644

 

 

miércoles, 22 de marzo de 2023

Revista Jurídica TRIBUNALES 27 - Reforma más allá de la elección de magistrados


 

Te presentamos la edición 27° de la Revista Jurídica Tribunales (@tribunales_bo).

Puedes acceder al formato digital PDF desde el siguiente enlace: bit.ly/tribunales27

La noticia se genera sola, el contexto jurídico lo construimos nosotros.

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En esta edición podrás encontrar los siguientes artículos:

La información es del pueblo, escrito por Marco A. Loayza Cossío, Abogado:

“En un sistema democrático, todas las personas tienen derecho a pedir y recibir información que les permita participar en los asuntos públicos y controlar las acciones del Estado con el fin de que la gestión pública sea transparente”.

 

La omisión legislativa de legislación anti SLAPP, escrito por Arturo Yañez Cortes, Abogado, Doctor en Derecho. Actual Presidente de la Academia Boliviana de Estudios Constitucionales ABEC. Devoto de la libertad de pensamiento y expresión:

“Urge pues, que la Asamblea Legislativa cumpla con su principal función normativa y adecué la ciencia del Derecho a sus actuales desarrollos contemporáneos aprobando legislación anti SLAPP; impidiendo de esa manera prevalezca la distorsión de poder en perjuicio del derecho fundamental del soberano para acceder a la información”.

 

Reforma más allá de la elección de magistrados, tema central de la Revista, escrito por Boris Wilson Arias López:

 “frente a las incongruencias del juzgador se evidencia la necesidad de regular normativamente la vinculatoriedad de la jurisprudencia, de forma que quede claro que los Magistrados también están sometidos a la vinculatoriedad de sus fallos, dando certeza en la aplicación del derecho y evitando la multiplicación de demandas infundadas”.

 

La teoría no positivista del derecho de Robert Alexy, artículo escrito por el Abg. MSc. Oscar G. Barrientos Jiménez, Consultor jurídico, escritor e investigador.

 

En el Día del Cine Boliviano, escrito por Humberto Carlos Mancilla Plaza, Director del Festival Centro de Gestión Cultural PUKAÑAWI.

 

Además de una Guía sobre la Digitalización de infracciones de tránsito.

¡Te invitamos a leer la Revista!

 


martes, 28 de febrero de 2023

Revista Jurídica TRIBUNALES 24 - Dikefobia, con destino a profesionales de excelencia


 

Te presentamos la edición 24° de la Revista Jurídica Tribunales (@tribunales_bo).

Puedes acceder al formato digital PDF desde el siguiente enlace: bit.ly/tribunales24

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En esta edición podrás encontrar los siguientes artículos:

Presunción de constitucionalidad no aplica al decreto sobre vidrios polarizados, escrito por Carlos Bellott.

Echeverría: los jueces tienen libertad para proteger a narcotraficantes, entrevista a Jessica Echeverría, Fundadora, Directora y Abogada Pro-Bono en Red Ciudadana Contra el Infanticidio y el Abuso Sexual Infantil, compartió un espacio con la Revista Tribunales y se refirió a las irregularidades en el “caso Nallar”, ella es abogada del padre de David Candia, voluntario del GACIP asesinado en el triple asesinato en Porongo, en junio del año 2022.

“Estamos frente a un grupo de personas que se dedicaban a actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico y que tenían cobertura de altos policías de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) quienes recaudaban dinero de este grupo de personas y entregaban a altas autoridades nacionales”.

Dikefobia, con destino a profesionales de excelencia, artículo escrito por el Dr. Abg. Iván Sandro Tapia Pinto, Constitucionalista.

 “En el oscurantismo de la preselección ejecutada y efectuada en 2012 y 2017, las etapas de “entrevistas” a las y los postulantes fueron presuntamente arbitrarias, discriminatorias, no existió transparencia plena y hubo abuso de autoridad para manipular y habilitar a las y los candidatos de su preferencia partidaria o caciquismo”.

Los investigadores son investigados, escrito por William Herrera Áñez. Jurista y autor de varios libros.

Elecciones judiciales contrarreloj, artículo escrito por el Abg. MSc. Oscar G. Barrientos Jiménez, Consultor jurídico, escritor e investigador.

Además de una Guía para la Renovación del registro al RE-IVA.

¡Te invitamos a leer la Revista!


martes, 31 de enero de 2023

Revista Jurídica TRIBUNALES 21 - Reforma judicial y Elecciones


Te presentamos la edición 21° de la Revista Jurídica Tribunales (@tribunales_bo).

Puedes acceder al formato digital PDF desde el siguiente enlace: bit.ly/tribunales21

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En esta edición podrás encontrar los siguientes artículos:

Un feminismo peligroso: cuando se jerarquizan opresiones, por Sofía Gabriel.

Bolivia Angulo Losada: Una victoria para seguir en la lucha, entrevista a Diego Durán de la Vega, Abogado de Brisa de Angulo Losada en el proceso ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos que derivó en la declaración de responsabilidad internacional de Bolivia por la vulneración de derechos humanos.

Ministro responde: Reforma judicial y elecciones, entrevista al Ministro de Justicia y Transparencia Institucional, Iván Lima Magne, en relación a los avances en la reforma judicial y el proceso de elecciones judiciales.

Bolivia es responsable por actos de tortura, Comunicado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Corte IDH_CP 06/2023.

Impugnar multas por vidrios polarizados, escrito por Carlos Bellott.

Además de una Guía para que consulte gravámenes en Derechos Reales.

¡Te invitamos a leer la Revista!

 



 

lunes, 16 de enero de 2023

Reforma de la justicia, la gran batalla de 2023


 

Reforma de la justicia, la gran batalla de 2023

 

Por Editorial de Página Siete

 

A contramano de lo que dicta el sentido común, la urgente e impostergable reforma de la justicia en el país será el conflicto que signe el recién iniciado 2023; y tendrá que darse a pesar del Gobierno, no liderada por éste, como corresponde.

 

Siendo, como claramente es, la justicia el problema estructural más serio del país, por el que pasa desde el respeto a los derechos humanos de los ciudadanos, hasta la seguridad jurídica e incluso la gobernabilidad política; y siendo que el actual Gobierno había hecho el compromiso de priorizar su impulso para luego dilatarlo, no queda menos que avizorar que será un parto difícil y tortuoso.

 

Recordemos que éste es el año de la realización de nuevas elecciones judiciales, cuyas dos versiones anteriores fueron cuestionadas por sus resultados con mayoría de votos nulos y blancos. Los años pasados han sido abundantes en pruebas de la insostenibilidad de continuar con el actual esquema de administración de justicia, y eso pasa, por supuesto por la forma en que se selecciona a los candidatos, que luego son avalados -a como dé lugar, según hemos visto- en las urnas.

 

La apuesta del MAS es proceder a una nueva elección sin resolver los problemas de fondo, lo que nos condenaría a repetir la historia y, lo que es peor, profundizar los problemas que no sólo están dañando el concepto mismo de la administración de justicia en el país a todo nivel, sino que está afectando la convivencia social y la democracia misma.

 

Por otro lado, el MAS no cuenta ya con el rodillo parlamentario, que en otros tiempos le aseguraba el expediente fácil de seleccionar a los candidatos a los cargos judiciales según su predilección. Con la división dentro del propio MAS habrá que ver qué tipo de acuerdos se logran generar en el Legislativo para concluir con qué tipo de elección de quienes tendrían que ser las futuras cabezas el órgano judicial. (Ojo que la división del MAS tampoco quiere decir que una de sus facciones vaya a optar por mejorar los mecanismos ni ennoblecer las razones por qué se elige y a quienes en esta instancia).

 

Del otro lado, fracasados varios intentos, ha tomado cuerpo una iniciativa de los denominados “juristas independientes”, quienes abogan por una reforma judicial vía reforma parcial de la Constitución Política del Estado, que deje sin efecto el papel del Legislativo en la selección de candidatos a autoridades, poniendo en manos de una comisión independiente de notables la selección de las ternas que luego serán aprobadas por la Asamblea para pasar al voto popular.

 

Esta iniciativa está en fase de preparar la firma de libros por los ciudadanos -prevista para el 25 de enero de 2023-; esto daría pie a la solicitud del referendo, que podría realizarse entre julio y agosto de 2023. La pregunta es, en el caso hipotético de que este proyecto concluya, ¿se postergarían las elecciones judiciales?

 

Es difícil preverlo, sobre todo porque para el Ejecutivo, como hemos visto, la nueva elección judicial parece ser un trámite más que cumplir, cambiando actores sin cambiar nada.

 

Lo preocupante es que difícilmente ésta será una determinación aceptada obedientemente por la ciudadanía. Ya hemos hablado de la iniciativa de los juristas independientes, pero también los cívicos del país -en apronte recientemente por la fecha del censo y ahora por la detención del Gobernador de Santa Cruz y la persecución política- han anunciado que la reforma de la justicia es su principal demanda.

 

Estamos, pues, a punto de inaugurar un nuevo escenario de pugnas y ésta puede ser la madre de las batallas. Resulta claro que este Gobierno, como los anteriores, de éste y otros partidos, no renunciarán fácilmente al control de la justicia para sus fines, aunque ellos mismos se vean perjudicados por las deplorables acciones de sus administradores. El cáncer en el que se ha convertido la justicia boliviana es funcional al poder político, pero con la misma facilidad se rinde ante el poder económico, del narcotráfico, de la delincuencia y de todo tipo de vicios.

 

Publicado en Página Siete, el domingo, 15 de enero de 2023

 


jueves, 6 de marzo de 2014

Crisis Judicial en Bolivia: Consideraciones sobre la Elección de Jueces por Voto Popular







Por María Micaela Alarcón Gambarte
Abogada Constitucionalista.


Planteamiento.-

Que la Constitución Política del Estado establezca en sus Artículos 182 parágrafo I, 188 parágrafo I, 194 parágrafo I y 198,  que la elección de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, del Tribunal Agroambiental, del Consejo de la Magistratura y del Tribunal Constitucional Plurinacional, sea mediante sufragio universal, es una cuestión que definitivamente encuentra su justificación y razón de ser, únicamente en el momento decisorio de la voluntad del constituyente, el cual tuvo suficiente espacio de debate, contra debate y consecuente potestad de decisión, desde un planteamiento refundacional, no sólo del Estado Boliviano, sino de la propia forma de Administración de Justicia, que según diferentes versiones respondía a la lógica liberal y colonial –opresora- que primaba en Bolivia.

De esta forma, las críticas residían, en cuanto al anterior método de elección de jueces, previsto en la Constitución del año 1967, en la permisibilidad de consentir una elección de Autoridades Judiciales en condiciones de desigualdad, desfasadas de la realidad, puesto que al menos quienes ocupaban altos cargos de justicia, se constituían en elegidos directos del Gobierno de turno, cuya máxima legitimación provenía del asentimiento congresal, hecho conocido comúnmente como “cuoteo político”. Es más, aún críticas arremetidas argumentaban sólidamente que tales magistrados que respondían a esta forma de elección, respondían a los intereses de la clase oligarca, que distribuía la riqueza del país –y por tanto de la  administración de justicia- entre unos pocos.

De ahí, que para “democratizar la justicia” y salvarla de esta manipulación política, la voluntad del constituyente fue nuclear en la adopción de un nuevo método de elección de jueces durante la redacción del texto constitucional, que por su propia fundamentación jurídico-filosófica, respondía a la lógica refundacional del Estado, lo cual conducía a la implementación de mecanismos objetivos que permitieran la descolonización de la justicia y la erradicación de todo vestigio de imperialismo, colonialismo y opresión excluyente de los pueblos. Este hecho, es evidente con tan sólo mirar el preámbulo que rige en la Constitución actual y, la portentosa carga ideológica concentrada en Principios, Valores y Derechos, que la caracterizan. Los ejemplos al respecto pueden ser de los más diversos, empero lo importante es que late en el centro una idea fundamental: que el constituyente sabía que el fundamento de su validez, partía del reconocimiento de las desigualdades y exclusiones vigentes en Bolivia.

Sin embargo, el problema radica, desde el punto de vista político, en la forma de dominio del poder político, es decir en la consolidación de una permanente revolución desde adentro, desde el aparato judicial o desde la labor de los jueces. Por ejemplo, cuando se instituye un modelo de Estado determinado, éste necesitará la construcción paralela de una justicia que responda a ese constructo o nuevo modelo de Estado adoptado, por lo que reconocerá la necesidad de elegir miembros afines a las directrices, lineamientos y lógica de ese tipo de Estado, lo contrario sería permitir una lucha interna de desgaste dentro del aparato estatal, en la que finalmente el Poder Judicial se constituya en el enemigo principal de su gobernanza. Es bastante obvio, que lo expresado viola toda pretensión de Independencia e Imparcialidad del Poder Judicial.

Desde ya, la elección por voto popular de los magistrados de los máximos órganos de justicia del país padece de defectos insubsanables, y éste defecto – o candado-, es que el método adoptado constitucionalmente para la elección de jueces, somete a los futuros elegidos a un filtro político de preselección, por los 2/3 de votación de los miembros presentes de la Asamblea Legislativa Plurinacional, consecuentemente los preseleccionados o filtrados políticamente, se someten a una votación popular posterior, a fin de alcanzar o afirmar su legitimación democrática.

Por eso digo, que es cuestionable la legitimidad democrática de los jueces preseleccionados políticamente, a través del método elegido en Bolivia, aunque después se pretenda su legitimación mediante voto popular, puesto que equivale a decir: “eliges pero yo te doy que elegir”, hecho que a la vez cuestiona el planteamiento de la democratización de la justicia.

Crisis Actual.-

Así, a estas alturas, ante la inminente crisis judicial por la que atraviesa Bolivia, con una serie de problemas recurrentes y crónicos que afectan al Sistema de Administración de Justicia en su institucionalidad, a los administrados y a los propios bolivianos en su conjunto, los cuales  corren una suerte de inseguridad jurídica permanente, como sucede en los casos de manipulación de sentencias, extorsión, corrupción, compra de cargos, sobrecarga procesal pésimamente manejada por falta de competencia e idoneidad, tráfico de influencias y otros, se cuestiona y, debe cuestionarse, no sólo por los juristas sino por todo el pueblo boliviano, el eventual quiebre del funcionamiento del método de elección de jueces preceptuado constitucionalmente.

Al respecto, puede presentase invariables alternativas de solución, como las que se escuchan actualmente, por ejemplo que la autoridades judiciales sean revocadas, o que se sometan a un régimen de penas por incumplimiento o retardación de justicia, o que se pretenda reformar  la ley de Régimen Electoral para buscar alternativas de solución, o que se presente una renuncia colectiva y ética de todas las autoridades, o que los magistrados trabajen sábados y domingos, o que definitivamente se opte por reformar la Constitución, aspectos que todos ellos sumados, únicamente evidencian un problema sustancial, que el modelo adoptado por la Constitución para la elección de jueces en Bolivia, no ha funcionado.

Solución: reformar la Constitución Política del Estado.- 

Si el constituyente optó por un método de elección de jueces por medio del sufragio universal, a fin de que prevalezca la decisión del pueblo y no de determinado Presidente o de los representantes o poderes públicos, entonces debió regularse constitucionalmente este método sin el filtro político de la preselección de sus candidatos mediante la Asamblea Legislativa Plurinacional, lo cual desde ya, deslegitima su elección misma, por el mismo componente partidario al que responden los preseleccionados y el matiz político del órgano del cual provienen los preseleccionados, por lo que pretender posteriormente legitimar democráticamente su elección mediante el voto ciudadano, es un contrasentido, pues ya se contaminó con el poder político preelectivo de los representantes políticos de la Asamblea Legislativa.

Si nos preguntamos quién entonces debe elegir a los jueces? La respuesta es simple: debe realizarse una reforma constitucional, que incorpore la designación de  jueces de las máximas instancias de Justicia en Bolivia, mediante el voto directo del pueblo, por el sistema denominado de elecciones “no partidarias”; lo que significa que los partidos políticos no pueden proponer, apoyar ni preseleccionar a ningún candidato. Este sistema, fue incorporado en 19 Estados de Estados Unidos de América en los últimos cien años.

De esta forma, lo que se pretende es que la justicia del Estado sea lo más posible ajena a los manejos políticos y se elijan a los magistrados realmente por el voto del pueblo, lo cual desde ya, reivindica los conceptos de imparcialidad y meritocracia, puesto que los elegidos no responderán a intereses políticos del partido que los promovió, y su presentación ante la sociedad, será objetivamente proporcional a sus propios méritos y conocimientos alcanzados en materia judicial.

Concebir lo contrario, es reconocer que los derechos no serán lo que la Constitución establece, sino los intereses político-partidarios, de jueces que quieran o no así reconocerlos. La existencia de la misma Constitución pierde sentido. Al decir de Hamilton, “derechos y privilegios serán letra muerta (…) La independencia judicial es un instrumento para obtener la imparcialidad... Ser equitativo no supone una absoluta neutralidad, ni una perfecta objetividad, sino formar parte de un mismo grupo con las personas a las que se juzga, sin haber tomado partido previo por ninguna de ellas”.

Debemos introducir cambios en el sistema de designación de los jueces para dotar al Sistema Independencia e Imparcialidad respecto de los otros poderes, y así garantizar el reconocimiento de los derechos constitucionales frente a los posibles abusos de esos poderes. Y no debemos permitir que sean los poderes ejecutivo o legislativo quienes predesignen a los jueces, pues es justamente el accionar de estos poderes a los que el Poder Judicial deberá controlar y limitar para que tengamos una Constitución y no mera letra muerta.

La designación de los jueces por los mismos poderes a los que pretendemos limitar equivale a consagrar la irracionalidad de permitir la elección del controlador por aquellos a los que queremos controlar. La idea de que los jueces sean predesignados por una  Asamblea, bajo la consideración de sus méritos y antecedentes de los postulantes sin ningún preconcepto y desprendidos de todo interés sectorial, es imposible.

Bolivia, actualmente se ha convertido en un observatorio político, puesto que implementó en su reconocimiento constitucional, una forma inédita de elección de magistrados judiciales, sin embargo transcurrido el tiempo, se evidencia una profunda crisis en el Aparato de Administración de Justicia, con una notoria prevalencia del elemento político y el manejo del poder político, hecho que conduce a repensar, sobre el eventual planteamiento de una Reforma Constitucional aprobada mediante Referéndum, a fin de que el pueblo decida si excluye o no del método de elección de jueces por voto popular: el componente de preselección de la Asamblea Legislativa, y en caso de optar por el método de elección de jueces por voto popular no partidista, se reivindique el reconocimiento de nuestro derecho como soberano a elegir, lo que inmediatamente contrastará e impactará en la Independencia, Imparcialidad e Idoneidad de los futuros magistrados y el conjunto del Poder Judicial.