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lunes, 4 de junio de 2012

Resolución de 1979 de la OEA, una victoria sólo en papel


Resolución de 1979 de la OEA, una victoria sólo en papel



Chile sin voluntad política desde hace 30 años

La Razón / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz
00:05 / 03 de junio de 2012

Mientras el pleno aprueba la Resolución 426 con un total de 25 votos a favor y ni uno solo en contra, a modo de repudio, el diplomático chileno y presidente de la delegación de ese país, Pedro Daza Valenzuela, abandona con signos de indignación el salón del viejo hotel Sheraton de La Paz en el que se realiza la sesión de la duodécima plenaria de la IX Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA). Es el 31 de octubre de 1979, año en que se recuerdan los 100 años de despojo de la costa nacional por parte de los chilenos y Bolivia es la sede del encuentro.

Esta declaración del organismo internacional es el mayor logro diplomático del país en el tema marítimo, pues, señala que el conflicto sobre el mar entre Bolivia y Chile “es de interés hemisférico”. Además, indica que se inicien negociaciones “encaminadas a dar a Bolivia una conexión territorial libre y soberana con el océano Pacífico”. Por último, plantea la inclusión de una zona portuaria sin que Bolivia tenga que dar una compensación territorial a Chile, país que nunca reconoció esta resolución.

Ya se preparaban celebraciones por la victoria diplomática para el día siguiente; sin embargo, la madrugada del 1 de noviembre, Alberto  Natusch Busch desplegaba sus tropas leales para un golpe de Estado contra el presidente Wálter Guevara Arce. Las delegaciones de los países visitantes debieron ser evacuadas hacia el Perú en un operativo de emergencia.

Por supuesto, el representante de la misión chilena no desaprovechó las circunstancias. “Ya en Lima señaló que ‘eso (el golpe de Estado) demuestra que Bolivia no es un interlocutor válido’. Se aprueba la resolución y se derriba el proceso democrático, el hecho disminuyó la credibilidad del país”, cuenta el excanciller boliviano Armando Loayza.

Aunque bien podría haberse replicado que no se trataba sino de “un burro hablando de orejas”, pues, en Chile se vivía la antítesis del orden democrático con una de las dictaduras más brutales de Latinoamérica.

Es muy probable que con o sin el inicio del régimen totalitario de Natusch Busch, Chile censurara de igual forma la resolución, sin embargo, nunca se había obtenido un apoyo orgánico de las naciones miembros de la OEA y el éxito quedó degradado.

Según un artículo de Juan Lanchipa, titular de la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar), publicado el 15 de abril en Animal Político y titulado La verdad sobre el Tratado de 1904, la firma de dicho pacto, desfavorable para el país, fue realizada por la influencia de un “barón del estaño”, Félix Avelino Aramayo, la complicidad de ciertos políticos bolivianos y capitales extranjeros, quienes estaban más interesados en un ferrocarril que en un puerto para el país.

Tal como ocurriera en 1904, una vez más, serían bolivianos ligados al poder quienes se encargarían de boicotear las aspiraciones nacionales de una salida al mar tras la victoria diplomática. Se dice que quien instigó la acción de facto de Natusch Busch fue Víctor Paz Estenssoro, del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), a causa de que el presidente de ese entonces, Wálter Guevara Arce, manifestó que necesitaba quedarse un año en la presidencia antes de llamar a elecciones, tiempo que Paz Estenssoro no estaba dispuesto a esperar. Sin embargo, no es necesario hacer caso de “rumores” cuando el nombramiento del hombre fuerte del MNR institucional, Guillermo Bedregal, como canciller del dictador, evidencia a “gritos” quién promovió las balaceras.

La inestabilidad política, aprovechada por Chile, sin duda disminuyó irremediablemente el impacto que habría podido tener la Resolución 426, que quedó como la mayor victoria de papel del país respecto de la causa marítima.

“Chile sostiene que las resoluciones de la OEA no tienen el carácter vinculante de un tratado, y ésa es verdad de alguna manera; sin embargo, la Asamblea General es el órgano supremo de la OEA y todas sus manifestaciones tienen un elevado nivel político-diplomático”, dice Loayza.

No obstante, según Lanchipa, negar la obligatoriedad de las resoluciones de este organismo en el caso marítimo boliviano “es sostener, por contraparte, que la Resolución 765 del caso Malvinas es igualmente inexigible e inoperante o que las demás resoluciones de la organización carecen de vigor y son simples mensajes a la conciencia de los gobernantes”.

Lanchipa expresó el martes al diario La Razón que con la Resolución 426 la OEA entendió que el enclaustramiento forzoso de Bolivia no es sólo un problema boliviano ni tampoco únicamente chileno. “El organismo tomó la cuestión como suya y resolvió que su solución “es de interés hemisférico permanente”. Esto no significa otra cosa que la expresión libre, espontánea y categórica de la voluntad de todo el continente para que Bolivia recupere, lo antes posible, un acceso soberano al océano. Postergar esta solución significa una afrenta al pueblo boliviano, una agresión que por conciencia de la OEA, representa un ataque a todo el hemisferio”, asegura.

Según dice, la importancia de las resoluciones radica en “la obligatoriedad jurídica y política de su cumplimiento por los países que las aprobaron y ratificaron (como sucedió con Chile en las resoluciones de 1980, 1981 y 1983)”. Añade que ser miembro de la OEA significa ser titular de un conjunto de derechos y obligaciones, cumplir sus resoluciones es uno de los deberes de quienes forman parte de la institución interamericana.

Para el excanciller Javier Murillo de la Rocha, la Resolución de 1979 es la más importante que se logró, pues Bolivia recibió el apoyo más contundente que haya obtenido sobre la causa marítima. “Lamentablemente se quedó en el papel y no se reflejó en acciones concretas ni de la organización, ni tampoco de los interesados directos, porque Chile siempre ha evadido los compromisos bilaterales y multilaterales que pudieran estar encaminados a resolver el enclaustramiento boliviano, ésa es la razón por la que esta resolución y las otras diez no tuvieron mayor proyección”, analiza.

Coincidente con el embajador, el canciller David Choquehuanca dijo en Animal Político del domingo 27 de mayo que no habrá mejor Resolución de 1979 referida al diferendo. Queda considerar si es pertinente acusar a Chile de incumplir una declaración que nunca aceptó; sin embargo, puede resultar coherente una recriminación moral a Chile por contravenir también la Resolución de 1983, considerando que ese país participó en la redacción y promoción del escrito.

Loayza dice comprender que el Gobierno quiera aprovechar la reunión de Cochabamba y hacer una fuerte crítica a la postura chilena. Este país “no ha querido una negociación desde hace 30 años (negociaciones de Charaña)”. Se puede hablar de las 11 resoluciones que tocan el tema marítimo, pero más allá de los términos de éstas, la voluntad Chilena ha sido nula, critica Murillo. “La actitud del organismo interamericano es muy débil, lo que hace que los esfuerzos sean totalmente infructuosos”.

“El desafío es sacar del papel estos documentos para transferirlos a acciones concretas, cosa que es difícil, porque los organismos son lo que los países que los conforman quieren que sean, si no se le da a la OEA el apoyo político de sus estados miembros, entonces va a tener muy poca eficacia en el manejo de estos problemas. El no cumplimiento de estas resoluciones muestra un debilitamiento de la OEA”, añade Murillo.

Sin embargo, complementa, la debilidad no es culpa de la misma organización, sino de los estados que son parte de ella al no haber querido darle la fortaleza necesaria para que cumpla una función más destacada y decisiva en una serie de conflictos de distinto orden que se han venido produciendo desde que la OEA nació en 1948 con la Carta de Bogotá.

‘No habrá mejor resolución que la del 79’: David Choquehuanca, canciller

No habrá otra mejor resolución que ésta. La resolución dice que nosotros debemos tener acceso soberano y útil al océano Pacífico sin compensación territorial. No es necesario ratificarla, pues está vigente. Nosotros tenemos una Constitución Política del Estado y no es necesario hacer lobby en el Congreso para que se ratifique;  ésta es una resolución de la OEA.

‘Cien años tardó una respuesta de América’: Juan Lanchipa, director de Diremar

Pasaron 100 años para que la respuesta internacional sea categórica y contundente. Se necesitó un siglo para que América, a través de la Resolución de 1979, exprese su preocupación y solidaridad absoluta porque se haga justicia al reclamo boliviano. La resolución hizo que los estados de la OEA entiendan de manera unánime que el problema de la ocupación del Litoral boliviano no se ha resuelto.

‘Se trata de la falta de voluntad chilena’: Javier Murillo de la Rocha, excanciller

El asunto no va por las resoluciones, sino por la falta de voluntad política de Chile, siempre ausente desde hace 133 años. No hay que cifrar esperanzas en éstas, aunque son muy importantes para mantener viva la demanda en la conciencia continental. Las soluciones serán posibles cuando Chile muestre voluntad real para terminar con el enclaustramiento boliviano.

‘Es un patrimonio jurídico diplomático’: Armando Loayza, excanciller

Es un patrimonio jurídico diplomático muy importante, es gravitante, pero, a diferencia de la Resolución 686 de 1983, no es una que sea aceptada por Chile. Diría que todas las resoluciones de la OEA son significativas porque representan la demostración de que la comunidad interamericana ha aceptado esta temática (el conflicto) y le ha dado un gran relieve.

‘Las resoluciones sólo dan obligación moral’: Ramiro Prudencio,  historiador y diplomático

Las resoluciones sólo tienen obligatoriedad moral, no, sin embargo, jurídica; por lo tanto, tienen el valor de promover un movimiento a favor del reconocimiento del problema que tratan, no obligan a ninguna de las partes involucradas; sólo una sentencia de la Corte de La Haya es obligatoria. Lo importante de la Resolución de 1979 es que fue la primera, aunque Chile la rechazó.

Resolución 426 de la Asamblea de la OEA de 1979


La Asamblea General declara:


Que es de interés hemisférico permanente encontrar una solución equitativa por la cual Bolivia obtenga acceso soberano y útil   al Océano Pacífico.


Considerando:


Que es necesario conseguir, con espíritu de fraternidad e integración americana, el objetivo señalado en el punto anterior y consolidar una paz estable, que estimule el progreso económico y social en el área de América directamente afectada por las consecuencias del enclaustramiento de Bolivia.


Resuelve:


1. Recomendar a los Estados a los que este problema concierne directamente, que inicien negociaciones encaminadas a dar a Bolivia una conexión territorial libre y soberana con el Océano Pacífico. Tales negociaciones deberán tener en cuenta los derechos e intereses de las Partes involucradas y podrían considerar, entre otros elementos, la inclusión de una zona portuaria de desarrollo multinacional integrado y, asimismo, tener en cuenta el planteamiento boliviano de no incluir compensaciones territoriales.


2. Continuar la consideración del tema “informe sobre el problema marítimo de Bolivia” en el próximo periodo de sesiones de la Asamblea General.


(Resolución aprobada en la duodécima sesión plenaria del 31 de octubre de 1979).

viernes, 6 de enero de 2012

DEMANDA MARÍTIMA: Insulza dice que el diferendo marítimo es asunto bilateral


Insulza dice que el diferendo marítimo es asunto bilateral

La Razón / Carlos Corz / La Paz
02:58 / 06 de enero de 2012

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, señaló que el diferendo marítimo entre Bolivia y Chile “es un asunto bilateral”, aunque añadió que, como ocurre desde 1979, será abordado en Cochabamba, en la Asamblea del organismo.

Insulza, de nacionalidad chilena, habló de este y otros temas poco después de sostener una reunión con el presidente Evo Morales, en la que —aseguró— no fue tratada la reivindicación boliviana o la decisión del Gobierno de llevar a tribunales internacionales la resolución del conflicto.

La ciudad de Cochabamba, entre el 3 y 5 de junio, será sede del foro internacional que tiene como eje principal la seguridad alimentaria, aunque paralelamente también incorpora el tratamiento de aspectos como la temática marítima inscrita en la agenda en 1979, en una similar reunión realizada, en esa ocasión, en La Paz.

“El tema de la mediterraneidad de Bolivia está en la agenda de la Asamblea siempre y va a volver a estarlo. Ahora yo prefiero (...) es un debate abierto entre los países (…) lo fundamental es un asunto bilateral de Bolivia y Chile; yo trato de no hacer comentarios sobre este tema”, afirmó Insulza.

El embajador ante la OEA, Diego Pari, informó en diciembre que el Gobierno prepara un informe “contundente” sobre la demanda marítima y un lobby para conseguir respaldo a la posición boliviana en el foro de Cochabamba. El 23 de marzo de 2011, Bolivia decidió llevar el diferendo ante tribunales internacionales ante la falta de propuestas de solución por parte de Chile.

Mientras tanto, el gobierno de Sebastián Piñera respondió reiteradamente que no existen temas pendientes de límites con Bolivia, ya que está vigente el Tratado de 1904 que fijó los límites entre ambos países después de la Guerra del Pacífico de 1879. Insulza indicó que no será un factor de desequilibrio en el tratamiento del conflicto marítimo y luego expresó su disposición a “ayudar” si alguna vez lo solicitan ambas naciones.

Bolivia reivindicó en reiteradas ocasiones la multilateralidad del problema porque afecta la integración. Santiago, por su parte, responde que el asunto es bilateral y que así lo entiende la comunidad internacional. “Lo que la OEA está obligada a hacer, y lo que hacen todos los países, es promover y llamar al diálogo entre Chile y Bolivia para resolver el problema”, insistió el Secretario General.

En 1979, La Paz fue sede del noveno periodo de sesiones, ocasión en la que aprobó con el voto de todos sus miembros —excepto Chile— el apoyo continental a la demanda marítima. “Es de interés hemisférico permanente encontrar una solución equitativa mediante la cual Bolivia obtenga acceso soberano y útil al océano Pacífico”, refiere parte de la resolución.

La Dirección de Reivindicación Marítima (Diremar) es la encargada de diseñar la estrategia jurídica para una salida con soberanía al mar. El Gobierno denunció que Chile incumple el Tratado de 1904 en lo relativo al libre tránsito por los costos de operación portuaria y la inoperabilidad de la vía férrea entre Arica y La Paz.

Insulza expresó su confianza en la reactivación del diálogo entre La Paz y Santiago, congelado después de la decisión nacional de llevar el diferendo a tribunales internacionales tras 130 años de irresolución. Añadió que la relación de la organización que preside con Bolivia es “muy importante”, sobre todo cuando es sede de una nueva sesión.

Mandato de la resolución

El tratamiento de la reivindicación boliviana es en razón a la resolución de 1979. “Se va a ir cumpliendo hasta que haya otra resolución que cambie, modifique o restrinja esa resolución”, explicó el Secretario General de la OEA.

La demanda y la estrategia

El presidente Evo Morales informó el 23 de marzo de 2011 que el diferendo marítimo con Chile será resuelto en tribunales internacionales ante la falta de propuesta de resolución chilena. No descartó el diálogo. Chile respondió que es incompatible juicio y diálogo, pero además destacó la capacidad de las Fuerzas Armadas de su país para garantizar su soberanía e integridad territorial.

Situación

La administración boliviana desplegará en 2012 una estrategia para afianzar la demanda marítima en diferentes foros. El director de Diremar, Juan Lanchipa, informó que en 2012 presentarán el juicio ante tribunales internacionales, mientras que la Cancillería alista una posición “contundente” sobre la reivindicación en la asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), que tendrá como sede Cochabamba.

Daños

El presidente del Perú, Ollanta Humala, respaldó en Cusco la demanda marítima de Bolivia, mientras que su colega Evo Morales aseguró que el Tratado de 1904 fue “impuesto por la fuerza” y afirmó que Chile debe “resarcir los daños históricos”. El encuentro bilateral fue en diciembre pasado.

La CAN

La presidenta del Parlamento Andino, la diputada Rebeca Delgado (MAS), dijo que el mar fue parte del debate regional e incorporado en una comisión que elaborará un informe para 2012.

viernes, 10 de junio de 2011

El Mar Boliviano en la otra OEA



La otra OEA

Nos referimos a la que se reunió en La Paz, octubre de 1979, y brindó apoyo en forma unánime a la reclamación de Bolivia ante Chile por una salida al mar; reivindicando su derecho a la vecindad del Océano Pacífico, tal como nació en agosto de 1825, cuando se fundó la República.

Que todos los miembros de la Organización de Estados Americanos dieran su respaldo al planteamiento boliviano no fue obra del acaso, sino de la acción laboriosa, meticulosa, perseverante del cochabambino Walter Guevara Arze, cuyo mérito mayor resultó en el más notable triunfo de la diplomacia boliviana, según lo reconocen también sus opuestos políticos que han dejado testimonio de ello en libros de valor histórico.

Conviene recordar, especialmente a la juventud actual, que los puertos bolivianos sobre el Litoral fueron fundados y organizados desde la creación de la República, por mucho que Chile niega esta realidad y la réplica a sus falacias está en los mismos historiadores, en las estadísticas, en las versiones  diplomáticas que se toman como un pleno reconocimiento del extenso Litoral, desde cuando Melgarejo auspició el Tratado de Límites. No debemos oír las voces que pretenden eliminar las ideas jurídicas y las leyes geográficas en que se asienta el derecho boliviano; ya que Bolivia no abandonará jamás el camino de la reivindicación, porque hay una conciencia colectiva de más de un siglo que no se debilita, que no muere, sino que se revitaliza.

Saber por ejemplo que el puerto de Antofagasta fue fundado por Melgarejo el 22 de octubre de 1868, siendo prefecto José Taborga; Abdón Senén era diputado por Tocopilla y Cobija; Calixto Viscarra, Tesorero de Mejillones; y Agustín Vidaurre, Notario de Hacienda.

Apenas concluidas las acciones militares, como resultado del asalto al puerto de Antofagasta, el 14 de febrero de 1879, Bolivia expresó su reclamo, su airada protesta por el inaudito atropello, aunque la presión de Chile en todo sentido fue creciendo y restando los argumentos que esgrimía nuestra Patria para tener un puerto propio.

"No habría chileno capaz de firmar un tratado reconociendo aquella salida. Desde la quebrada de Camarones hasta el Estrecho de Magallanes todas las poblaciones son chilenas, formadas, desarrolladas, sustentadas por chilenos, con nuestros capitales, con el sudor y esfuerzo del pueblo chileno. En todo ello casi no hay bolivianos" afirmaba una de las primeras respuestas al permanente reclamo nuestro que a lo largo de éstos 132 años se repitieron más de 60 veces según pudo contabilizar el Comité Pro Mar Boliviano con sede en Cochabamba, que conserva una muy valiosa documentación para confirmar lo dicho.

Pensadores bolivianos han terminado por reconocer que no existe una política frente a Chile, aún cuando el Jefe del Estado hubiese intentado trazar una línea el 23 de marzo (Día del Mar) al echar por la borda lo que se venía tratando en sus cinco años de Gobierno, y anunciar la recurrencia a Tribunales Internacionales en demanda de una salida soberana al mar, que en los hechos ha sido corregida con la intervención del Canciller Choquehuanca en la reciente Asamblea de la OEA, parece retomar la vía de la negociación bilateral.

En los hechos, Bolivia continúa nutriendo la economía de Mejillones, Tocopilla, Iquique y Arica, lo que debió haber sido notificado en El Salvador, retirar nuestra causa de la OEA que no pudo dar cumplimiento a la Resolución de 1979 y encomendar a la ONU que sugiera una solución o la transferencia del reclamo a la Corte Internacional de Justicia que tiene atribuciones para analizar estas causas que pueden afectar a la causa de la Paz, dado que no se encuentra una solución justa a favor de Bolivia.

Otra salida inteligente que propuso ya en 2001 Juan Pereyra Fiorilo, fue negociar la integración total con Brasil desgravación de aranceles, libre ingreso y autorización de trabajo a obreros, profesionales y empresarios. Ofrecer garantías a los capitales, de modo que los beneficios concedidos por Perú a Bolivia en el puerto de Ilo se hagan extensivos también a Brasil, o sea la integración trilateral con carreteras y líneas férreas, sin cambio de trenes, entre el Atlántico y el Pacífico. Todo ello no se vio en la OEA de nuestros días.


Fuente: Los Tiempos
Fecha: 10-Jun-2011

jueves, 9 de junio de 2011

EL MAR BOLIVIANO ANTE LA OEA

El Mar Boliviano y la OEA

El momento, pues, pone a Chile en la situación de renovar su tradicional discurso
Editorial - La Razón
Contra lo que cierto sentido común ha querido mostrar como una 'derrota' boliviana en la reciente Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada en El Salvador, es posible afirmar que, por una parte, no había búsqueda de victoria en la posición del Estado y, por otra, que el resultado dista mucho de ser un fracaso.
En efecto, el solo hecho de que el reclamo de una salida al mar fuese parte de la agenda significa que el organismo reconoce la dimensión continental del diferendo. Además, por primera vez, un Canciller boliviano abandonó la tradicional postura de guardar una innecesaria reserva respecto del contenido de las conversaciones bilaterales y repasó sistemáticamente los momentos en que ambos Estados buscaron una solución   y que fracasaron, debido a una secular postura chilena de rechazar las aspiraciones bolivianas calificándolas de inviables.
Pero aún más importante fue el hecho de que el Ministro de Relaciones Exteriores  demandó a Chile continuar en el proceso de diálogo iniciado con la agenda de los 13 puntos, pero discutir ya no las aspiraciones bolivianas y las buenas intenciones chilenas, sino una "propuesta escrita, concreta, factible", que el vecino Estado se rehúsa a entregar.
La respuesta del Canciller de Chile fue, nuevamente, una exhortación a seguir negociando, pero, contradictoriamente, señalando con claridad los límites antes que la agenda de posibilidades, agregando en esta ocasión que la vía de acudir a la justicia internacional es excluyente de la del diálogo bilateral.
La nutrida lista de oradores que deseaban manifestar la posición de sus respectivos Estados es otro indicador de la importancia que tiene el tema para los miembros de la OEA, y el hecho de que todos ellos hubiesen reclamado no solo que Bolivia y Chile sigan discutiendo la centenaria demanda, sino sobre todo que sean capaces de hallar una solución, se inscribe como la prueba de que sí es posible aspirar a un apoyo regional sin que esto signifique abandonar la vía bilateral.
Es que la exhortación a continuar el diálogo no es únicamente para Bolivia, sino también para su contraparte en este asunto. Un otro elemento que habla a favor del trabajo de la Cancillería boliviana es el hecho de que la Asamblea del organismo el 2012 se realizará en Bolivia, dato que fue invisibilizado por todos los medios, que concentraron su esfuerzo informativo en el intercambio de los cancilleres y las repercusiones que éste produjo.
El momento pone, pues, a Chile en la situación de renovar su tradicional discurso, cumpliendo su supuesta voluntad de dar a Bolivia más de lo que hasta ahora le ha dado para asegurar su acceso al océano Pacífico o, por el contrario, continuar con su histórica posición, lo que obliga a Bolivia a buscar caminos alternativos al hasta ahora infructuoso diálogo sobre el asunto marítimo.

EVO SALUDA QUE CHILE ADMITA QUE EXISTE UN DIFERENDO MARÍTIMO CON BOLIVIA

Posición. El Mandatario descartó un canje territorial por soberanía marítima
La Razón - Iván Paredes - La Paz
Un día después de la clausura de la Asamblea de la OEA, el presidente Evo Morales saludó que el gobierno de Sebastián Piñera haya aceptado que existe un diferendo con Bolivia. A su vez, descartó una eventual negociación sobre un canje territorial por una salida soberana al mar.

Sin embargo, el Mandatario ratificó la posición de su gobierno en sentido de exigir a Chile una propuesta concreta. “Qué mejor que lo haga antes de que Bolivia presente una demanda ante la justicia internacional al respecto”.
En conferencia de prensa, el Jefe de Estado también hizo un análisis sobre la ponencia del canciller David Choquehuanca en la 41 Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se desarrolló en El Salvador.
“Agradezco la intervención del canciller de Chile (Alfredo Moreno), que reconoce que existe un problema pendiente. Nunca Chile había reconocido públicamente ante la OEA que tiene un problema pendiente con Bolivia como lo hizo en la Asamblea (de la OEA) celebrada en El Salvador. Saludo ese reconocimiento y por eso digo que (Moreno) es nuestro canciller”, dijo Morales.
El canciller Moreno afirmó en la Asamblea de la OEA: “Quedó claro el carácter bilateral de este diferendo y reitero la posición de Chile, que está disponible para resolver las dificultades que planteó Bolivia, no sólo en el acceso marítimo sino en otros temas”.
En su informe de gestión del 21 de mayo, el presidente de Chile Sebastián Piñera afirmó que su nación “no tiene asuntos pendientes con Bolivia” y “no tiene problemas limítrofes con Bolivia”. Moreno reforzó la posición chilena pidiendo a Bolivia elegir entre “litigio o diálogo”.    
Morales, además, descartó que su gobierno negocie un canje territorial a cambio de obtener una salida soberana al mar. “Nuestra política es clara, es mar con soberanía, no hay canje territorial, eso nunca lo hablamos, eso no está en la Constitución”.
En entrevista con el diario La Tercera, Choquehuanca, desde San Salvador, pidió a la Cancillería de Chile una “propuesta” escrita sobre una posible concesión territorial.
“(La propuesta) tiene que ser escrita, yo he pedido por escrito (...) Depende de dónde y cómo se plantea. A mí me gustaría conocer una propuesta escrita, formal, sobre ese tema. Aunque no sea en público, en la mesa de negociación establecer las condiciones concretas que ofrece Chile”, afirmó Choquehuanca.  
Moreno, expresó el martes en la OEA que “Chile ha señalado muy claramente que no está en condiciones de otorgar a Bolivia un acceso soberano al océano Pacífico, menos aún sin compensaciones”.
Morales, que decidió recurrir a cortes internacionales para recuperar la soberanía marítima, reiteró que Bolivia espera que Chile envíe una “propuesta concreta y escrita” para reencauzar las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.

El canje de territorio
El ex canciller Armando Loaiza recordó que en la negociación de 1975 durante el encuentro de los dictadores Augusto Pinochet y Hugo Banzer se barajó la posibilidad de un canje territorial para que Bolivia tenga una salida soberana al océano Pacífico.

Soberanía alimentaria en Asamblea de Cochabamba
El presidente Evo Morales sugirió a la Organización de Estados Americanos (OEA) que el tema central de la próxima cita regional que se desarrollará el 2012 en Cochabamba sea la seguridad alimentaria con soberanía.
Bolivia será sede de la 42 Asamblea General de la OEA. El Mandatario agradeció la ratificación de la resolución que aprueba a Cochabamba como sede de la cita regional. “Vamos a sugerir, con todo respeto, que el tema central sea la seguridad alimentaria con soberanía, un problema que afecta a todo el mundo”, dijo.
Morales, además, criticó que en la OEA “existe ausencia de los derechos de los pueblos indígenas y derechos de la madre tierra”. El Presidente anunció que pedirá al canciller David Choquehuanca que haga los trámites para que estos temas se incluyan en la carta orgánica de la OEA.

En Chile piden propuestas a Piñera

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Chile, Eugenio Tuma, pidió al mandatario chileno Sebastián Piñera entregar propuestas a Bolivia referentes al conflicto marítimo. 
“Es inevitable que el Presidente (Sebastián Piñera) tenga que hacer una propuesta. Él tiene que decidir si es con soberanía o sin soberanía, él verá cómo lo hace. Este problema tiene que resolverse en una mesa de acuerdo entre Chile y Bolivia”, afirmó Tuma.
En contraposición, su colega Hernán Larraín afirmó que “no es Chile quien tenga que hacer una propuesta a Bolivia. Si Bolivia quiere hacer algo, que deje de lado el camino del agravio, de la tergiversación histórica o de la amenaza judicial, y se siente, como lo hacen los países civilizados, a conversar y a dialogar para construir un acuerdo”, dijo.  
En la Asamblea de la OEA en San Salvador, el canciller chileno Alfredo Moreno manifestó la disposición de Chile para “seguir explorando con Bolivia la concesión de terrenos y facilidades para desarrollar las actividades que requiera, y mejorar su cualidad marítima”.
En La Paz, la oposición legislativa pidió la renuncia del canciller David Choquehuanca por el “fracaso en su negociación en la OEA”. El diputado Franz Choque (CN) dijo que “Bolivia no logró nada y con ese antecedente el Canciller debe renunciar”.
En respuesta, el presidente Evo Morales criticó la postura de la oposición. “Ellos no saben de las resoluciones que emitió la OEA. Nosotros no fuimos a buscar la ratificación de una resolución”, aclaró.

EN LA O.E.A. INSTAN A BOLIVIA Y CHILE A RETOMAR EL PROCESO DE DIÁLOGO
El canciller David Choquehuanca repuso el tema del mar en el escenario multilateral. Chile reiteró su posición histórica y los países miembros demandaron diálogo
La Razón - Baldwin Montero Plaza – 8 de junio de 2011
Delegados de 13 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) exhortaron ayer a los gobiernos de Bolivia y Chile a retomar a la brevedad posible el escenario del diálogo para encontrar una solución a la exigencia boliviana de una salida al océano Pacífico.

La exhortación se produjo luego de que los cancilleres de ambos países, David Choquehuanca de Bolivia y Alfredo Moreno de Chile, expusieran sus argumentos sobre el tema en la 41 Asamblea General realizada en San Salvador.
Tras cinco años de apuesta a la denominada “diplomacia de los pueblos”, Choquehuanca ratificó el cambio de estrategia de Bolivia y repuso en la mesa de la OEA el tema marítimo, emplazando a Chile al “establecimiento inmediato de una negociación formal”, sobre la base de una “propuesta concreta” y sin descartar la vía paralela del litigio internacional.
Dijo que Bolivia no quiere seguir otros 132 años dialogando sin llegar a nada y lamentó que Chile hubiera optado en este tema por una política exterior "cifrada en encuentros entre altas autoridades con fines mediáticos" y una "diplomacia evasiva".
El 23 de marzo, el gobierno de EvoMorales anunció su decisión de acudir a tribunales internacionales para exigir una salida soberana al mar, sin descartar la continuidad del diálogo bilateral sobre la agenda de 13 puntos, que en cinco años avanzó paralelamente a la diplomacia de los pueblos.

Chile. Ayer, tras la intervención de Choquehuanca, Moreno criticó el cambio en la estrategia boliviana.
Invocó el diálogo bilateral, pero sobre la base del respeto a los tratados internacionales y sin la presión de un juicio paralelo, y anticipó que Chile no cederá soberanía a Bolivia, “menos aún sin compensación”.
Advirtió que la ruta de un juicio internacional como el que decidió Bolivia pondría “en manos de jueces” un tema que se puede solucionar entre partes.Dijo que su país tiene argumentos fundamentados en el derecho internacional. Luego de la intervención de ambas autoridades, representantes de 13 países de los 34 que componen la OEA se inscribieron para referirse al tema.
La ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, María Ángela Holguín, dijo que "las soluciones entre las partes son más efectivas" e hizo votos por que "Bolivia y Chile recuperen el diálogo directo y franco" sobre la agenda de 13 puntos. Su colega de ElSalvador,Hugo Martínez, exhortó a ambos países a que “continúen firmemente trabajando para lograr una solución política, pacífica y concreta”.
De igual forma, su homólogo de Panamá,JuanCarlos Varela, pidió retomar el “diálogo bilateral”, y la representante de México,Patricia Espinoza, señaló que "entiende" que el diferendo entre La Paz y Santiago "es un tema de carácter bilateral" y que ante la disposición al diálogo de ambos, el Gobierno mexicano "hace votos para que continúen con un espíritu constructivo para solucionar" el conflicto.
Similar posición expresaron los representantes deVenezuela,República Dominicana, Brasil,Perú, Argentina,Estados Unidos,Nicaragua, Paraguay y Uruguay. Todos plantearon la necesidad de que Bolivia yChile retomen el diálogo para resolver sus diferencias.
Luego de estas intervenciones, Choquehuanca reiteró la apertura de Bolivia al diálogo, “pero no queremos dialogar otros 132 años, queremos alcanzar estas propuestas útiles, concretas y factibles”, apunto.Luego agradeció a los miembros de la OEA “por el  acompañamiento e interés que muestran ante este tema”.
Moreno también agradeció la intervención de los países y reiteró la apertura de Chile al diálogo bilateral y en base al respeto de los tratados internacionales. “Creo que ha quedado muy claramente expresado, en realidad en todas las intervenciones, el carácter bilateral de este diferendo”, destacó.
En Chile, varios senadores rechazaron el discurso de Choquehuanca en la OEA, según informó la agencia EFE.  "El Canciller boliviano está agravando un problema en vez de solucionarlo", opinó por ejemplo el senador oficialista de la Unión Democrática Independiente, Hernán Larraín.
En tanto la excanciller y senadora de la opositora Democracia Cristiana, Soledad Alvear, recordó que Chile tiene una agenda con Bolivia de 13 puntos, por lo que este diálogo "debe ser bilateral, no llevado a foros internacionales" ni impulsado “por amenazas”.

Apoyo de Humala
El presidente electo de Perú, Ollanta Humala, dijo ayer que apoya el reclamo marítimo de Bolivia pero sin intervenir en el pleito jurídico que podría iniciar ese país contra Chile por ese tema. "Nosotros cooperamos en esta posición boliviana, no seremos un obstáculo porque entendemos que ellos están pidiendo la salida (al mar) por Arica, y nosotros no seremos un obstáculo, más bien queremos que Bolivia alcance" esa aspiración, dijo.AFP

Puntos de vista

Javier Murillo
‘Creo que el resultado era previsible’
“Creo que el resultado era previsible. No sé por qué se despertaron tantas expectativas sobre las posibilidades de que la OEA pueda auspiciar, de alguna manera, una solución (al conflicto marítimo)en el plano multilateral. La tendencia de la OEA sobre el tema de interés nuestro ha sido ratificada hoy (ayer), es decir, exhortar a las partes a que realicen los mayores esfuerzos dentro de un clima de diálogo. Ese es el espíritu de las once resoluciones de la OEA, incluida la de 1979”.

Armando Loaiza
‘Chile trabajó en persuadir a varios países’
“Creo que hay un consenso en la región de que los dos países utilicen la negociación diplomática directa. Varios países, como Colombia, han dicho que (el tema del mar) no es un tema multilateral sino bilateral, lo cual hace ver que Chile trabajó bastante bien en persuadir a varios países. Bolivia debe reflexionar mucho sobre recurrir a la Corte de La Haya, porque la región apoya el diálogo directo. Sería importante que la OEAse involucre más en la negociación boliviano-chilena”.


lunes, 16 de mayo de 2011

ESTRATEGIA MARÍTIMA: Un giro en la Diplomacia boliviana...

El mar obliga a un giro en la diplomacia boliviana

El desafío de lograr el apoyo internacional
La Razón
Para Bolivia será vital sumar apoyo político en torno a la nueva estrategia marítima. Ese objetivo, como algo simultáneo al desarrollo de la demanda jurídica, está destinado a los funcionarios del servicio exterior, quienes deben difundir el mensaje marítimo y captar apoyo de la mayoría de las naciones.

La política exterior se desarrolla de acuerdo con los intereses de un Estado. En el caso de Bolivia, y desde el  23 de marzo, el país inició el desafío —en todos los escenarios multilaterales— de sumar apoyo político para impulsar la nueva estrategia marítima. A raíz de este viraje, el presidente Evo Morales instruyó a todos los funcionarios del servicio exterior difundir la demanda centenaria.
Ahora, surge una cuestionante. ¿Están capacitados estos representantes para propagar la instructiva presidencial y así lograr la necesaria ayuda política de otras naciones?
En una primera instancia, y al margen de la interrogante, el Gobierno estableció un giro trascendental en la política exterior para lograr el objetivo político. Así, los escenarios multilaterales —según Diego Pari, embajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA),— son “determinantes” para lograr un apoyo diplomático.
Como un antecedente favorable para la estrategia marítima, repasemos lo que pasó en la X Asamblea General de la OEA desarrollada en La Paz en 1979, cuando se aprobó la Resolución 426: “La cuestión marítima es un asunto hemisférico permanente y es necesario encontrar una solución justa, y equitativa que proporcione a Bolivia un acceso soberano y útil al océano Pacífico. Recomendar a los estados, a los que este problema concierne directamente, que inicien negociaciones encaminadas a dar a Bolivia una conexión territorial libre y soberana con el océano Pacífico, y asimismo tener en cuenta el planteamiento boliviano de no incluir compensaciones territoriales”.
Durante 11 años, la OEA emitió igual número de resoluciones a favor de la demanda boliviana. En 1980, 1981 y 1983 Chile dio su apoyo a estas conclusiones. En 1980 el organismo exhortó a ambos Estados a que a través de las “vías correspondientes” inicien un diálogo que permita la solución “más satisfactoria”. Tanto en 1981 y 1983 recomendó una acción similar.
Diego Pari, posesionado el 4 de mayo de este año, adelanta que una de las prioridades de su gestión será tratar en el escenario multilateral la demanda marítima. Incluso dice que, para consolidar el apoyo político, Bolivia promoverá una estrategia diplomática para lograr una nueva resolución satisfactoria en la Asamblea General de la OEA del 2012, que se desarrollará en Cochabamba, Bolivia.
“Un tema indiscutible que debemos trabajar en estos espacios es la reivindicación legítima, justa y legal del mar. De ahí surge el giro a la diplomacia boliviana”, asegura Pari.   

Vistas. Otro escenario que Bolivia debe aprovechar para una respuesta de parte de Chile es la Organización de Naciones Unidas (ONU), organismo que ya tiene conocimiento de la demanda marítima boliviana, ya que el 2003 ante el plenario de su  58° Asamblea, el entonces vicepresidente Carlos Mesa Gisbert expuso que Bolivia no renunciará a la soberanía marítima.
Ahora, la misión diplomática de difusión de la estrategia fue planteada desde los gobiernos anteriores, pero en esta gestión —la de Evo Morales— se profundiza la instructiva para llegar no sólo a la OEAy la ONU, sino también tener un contacto directo, y así concretar el apoyo político, con las cancillerías de otras naciones donde Bolivia está acreditada.

El ex canciller Armando Loaiza explica que en diplomacia existen ciertos mecanismos para lograr los intereses generales de una nación. A diferencia de lo que piensa el canciller David Choquehuanca, que pide a los servidores de las embajadas bolivianas evitar acudir a cócteles para no perder tiempo, Loaiza establece que en estas actividades sociales es donde se debería poner en primer plano la nueva estrategia marítima, ya que es ahí donde se junta la masa diplomática de diferentes países. 
En las críticas, Bolivia estableció tres niveles de relacionamiento: el primero es con los países vecinos, como Chile, Perú, Brasil o Argentina; un segundo es con Estados Unidos y, por último, con la Unión Europea (UE). Se sabe que con el segundo, la administración de Morales decidió quebrar relaciones diplomáticas el 2008, factor, que según Loiza, podría afectar a Bolivia en la promoción de la estrategia marítima.
Para el Gobierno, la cosa está clara. Mientras todos los funcionarios del servicio exterior difundan la estrategia, se podrá lograr el apoyo político —como suplemento a la demanda jurídica— y así lograr la soberanía marítima.

Capacidad. De ser así, el designar a autoridades en el servicio externo puede crear ciertas susceptibilidades.
Acá se suma otra crítica, ya que las últimas designaciones diplomáticas (embajadores en Colombia, Perú, Bélgica y la OEA) van en contradicción con el pedido de Evo Morales a la Cancillería, de contar con una terna de expertos en derecho internacional para ocupar la acefalía que en breve dejará Walker San Miguel en el consulado en Chile.
Dentro ese panorama, y sin ánimo de desear una mala gestión, un país clave para apoyar esta demanda es Perú, donde recién se designó a Jorge Ledezma como embajador. El político — porque fue diputado del MAS y Gobernador interino de Cochabamba— parece haber llegado al cargo por su trayectoria político-sindical y no por sus méritos diplomáticos. El funcionario, empero, antes de partir al vecino país, prometió que impulsará la estrategia marítima en todos los niveles.
Como punto a favor, Loaiza destaca que Choquehuanca haya designado a San Miguel como cónsul de Bolivia en Santiago, ya que el ex ministro tiene experiencia en leyes y aunque se le cuestione por no conocer los ámbitos diplomáticos, es una persona cercana y de confianza de Morales.
Para generar más debate sobre la temática marítima y lograr que Chile se pronuncie y envíe mensajes positivos, los funcionarios del servicio exterior deben presionar e inculcar, en todos los ámbitos, la política marítima, que al menos, desde las esferas periodísticas se conoce poco o casi nada. Es decir, sólo existe el anuncio de acudir a tribunales internacionales y algunos intentos de seducir a abogados expertos en litigios internacionales y de renombre mundial.

Canciller pide socializar la estrategia marítima
El canciller David Choquehuanca pidió al servicio exterior propagar la nueva estrategia marítima en los países donde radica. “El tema marítimo se debe combinar con la agenda específica que tiene el país con otros países. Se debe aplicar lo multilateral y así se podrá lograr resultados”, dijo la autoridad en el acto de posesión de cuatro embajadores de Bolivia, el 4 de mayo.
David Choquehuanca
Canciller de Bolivia

La primera tarea del embajador ante la OEA
Lo dijo minutos después del acto de su posesión. “Un tema indiscutible que debemos trabajar en estos espacios es la reivindicación legítima, justa y legal del mar. De ahí surge el giro a la diplomacia boliviana. Estamos trabajando una propuesta y una estrategia conjunta”, afirmó Diego Pari, embajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA).

Diego Pari
Embajador ante la OEA

Se debe evitar caer en especulaciones
Para el ex canciller de la República Armando Loaiza la demanda jurídica cayó en la improvisación. Dijo que un error craso fue hacer el anuncio de una posible asesoría del experto Baltasar Garzón a la estrategia marítima. “Todavía estamos en la nebulosa. Lo de (Baltasar) Garzón demuestra la improvisación con la cual se maneja el tema marítimo. Debe haber celeridad”, dijo. 
Armado Loaiza
Ex canciller

No existe capacidad diplomática en el país
El diputado de oposición Mauricio Muñoz considera que el Gobierno no tiene una política exterior clara. Protesta contra la posesión de embajadores, que, en su criterio, no tienen capacidad para un buen papel en el exterior. “Si queremos cumplir con la instructiva del presidente Evo Morales, debe haber gente capaz y preparada en historia, y leyes para llevar adelante la misión”.
Mauricio Muñoz
Diputado de CN

La tarea es también para  legisladores y movimientos

La misión de difundir la estrategia marítima de Bolivia no sólo fue encomendada a los funcionarios del servicio exterior, sino también, a pedido del presidente Evo Morales, a los legisladores del Movimiento Al Socialismo (MAS) y a los movimientos sociales afines a esa fuerza política.
Es una instrucción que construirá la demanda y concientizará a autoridades políticas y sindicales de países del exterior. Es el punto de vista del senador Adolfo Mendoza (MAS). 
“Luego del anuncio de recurrir a tribunales (internacionales), lo mínimo que un boliviano debe hacer es difundir esta nueva posición. Ahora, nosotros, como autoridades legislativas, tenemos citas con colegas o personalidades de otros países y debemos transmitirles esta posición, es un deber”, dice el legislador.
Dentro del espectro de los movimientos sociales el sentimiento es el mismo. Incluso, según Felipa Huanca, dirigente de la Confederación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa, ya existe respaldo a la demanda marítima boliviana. “Nosotros fuimos a Chile a hablar con hermanos de movimientos sociales. Entendieron la causa y logramos voces a favor de nuestra demanda”. 
Estas posiciones no traerán resultados, en criterio del legislador de Convergencia Nacional Mauricio Muñoz. “Se debe priorizar el avance de la demanda jurídica, que a este paso creo que no tiene pies ni cabeza”, cuestiona el diputado.
Mendoza es cauto sobre los anuncios de la demanda jurídica, ya que se estaría anunciando a Chile las estrategias planteadas para lograr un resultado a favor en tribunales internacionales. “Es un trabajo de la Dirección Marítima y no de nosotros”.

Iván Paredes es periodista