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miércoles, 26 de marzo de 2014

La crisis del Órgano Judicial y la designación de Magistrados en Bolivia







En las últimas semanas se han agudizado las críticas y acusaciones en torno a la “crisis” por la que atravesaría el Órgano Judicial hace tiempo. Las causas (estructurales o superficiales, funcionales o presupuestarias, éticas o normativas, epidémicas o sintomáticas) ya han sido ampliamente descritas hasta el empacho.

Ariel Néstor Flores Mamani
00:00 / 25 de marzo de 2014

Desde una interesante mirada crítica se sostiene que se habría perdido un dato que viene de la profundidad histórica: los orígenes de los sistemas judiciales en América Latina y la pesada herencia colonial que arrastra la justicia nuestra de cada día.

En ese sentido, se destaca que “…el problema del sistema judicial en Bolivia, y por extensión en América Latina, no es lo que las agencias de cooperación nos hacen ver y menos lo que los propios autodiagnósticos judiciales señalan” (1).

A tal exceso se repiten las causas (corrupción, retardación, burocracia, discrecionalidad, prevaricato, anomia, etc.) que las rehuimos en cuanto las sentimos escuchar. Bajo el propio peligro de creer por (de) efecto que éstas no existen. Sin embargo, el problema es real, está presente y afecta principalmente, pero no únicamente, a los más vulnerables dentro del sistema judicial boliviano: el pueblo.

No obstante, no todo lo que se señala es viejo debate. Las elecciones judiciales, la forma de designación de autoridades judiciales mediante sufragio universal es un elemento nuevo en el debate de este tiempo. Sobre éste proceso “inédito”, no en el mundo, sino en Bolivia, se han concentrado a manera de eje sobre el cual giran las principales críticas las causas que habrían generado, incluso profundizado, el estado de crisis que hoy aqueja al Órgano Judicial. 

Lo interesante del asunto es que todos los argumentos vertidos hacen referencia a males ya conocidos por todos, tanto en esta coyuntura como en otros tiempos. Lo lamentable reside en que no se haya evidenciado reflexiones objetivas y coherentes que contribuyan al largo y recurrente debate sobre la “cuestión judicial” y, por el contrario, se haya optado por identificar y condenar como único responsable de esta situación de “crisis” al proceso de designación popular de magistradas y magistrados, establecido en la Constitución Boliviana.

¿Qué tipo de crisis padece nuestro sistema judicial?

El término “crisis” presenta varias acepciones o significados y, cuando ésta se generaliza en la opinión pública, se suele incurrir en el uso indiscriminado del mismo. El exconstituyente Raúl Prada nos ofrece un breve repaso teórico sobre el carácter polisémico de la noción.

Nos dice, por ejemplo, que para André Bejín y Edgar Morín la palabra “crisis” significa interpretación, selección y juicio. Se designa como “crisis” un acontecimiento categórico que conjuncionaba tanto el pasado como el porvenir. En cambio, para la medicina hipocrática “crisis” denotaba un estado patológico de un enfermo.

Fue durante el siglo xix que se transfirió su uso al análisis económico para la comprensión de las crisis cíclicas. Para Randolph Starn la palabra “crisis” significa discriminación o, en su caso, decisión.

Las crisis, entonces, aparecen no sólo como puntos clave en los procesos de transformación, sino que se develan como momentos de verdad, momentos de alta intensidad en los cuales trascendía la significación de los seres humanos y de los acontecimientos. (…) Las crisis eran transiciones de una a otra fase de un ciclo, pero también formaban parte de un devenir. El teórico de la crisis como forma de crecimiento, de desarrollo, de superación y transformación de sociedad es Karl Marx (2). 

Por tanto, la situación en la que se encuentra el Órgano Judicial, es ciertamente, una situación de “crisis”, pero, contrariamente a lo que podría imaginarse de un modo optimista, no se trata de una crisis de cambio, de transformación o transición, sino una crisis que evidencia ser de decadencia e incertidumbre colectiva.

Ahora bien, ¿es la elección de autoridades judiciales mediante voto popular la causa objetiva de esta crisis de decadencia por la que atraviesa, de manera profunda y recurrente, nuestro Órgano Judicial?

La fórmula

Es cierto que la designación de jueces por sufragio popular, como nos recuerda el profesor Alipio Valencia,“…compromete grandemente su imparcialidad y su independencia y por eso no es aconsejable ese sistema” (3). Sin embargo, estos posibles peligros no significan que el camino boliviano sea equivocado.

La elección popular no es por sí misma una fórmula mágica que vaya a generar transformaciones inmediatamente. En todo caso, si alguien creyó que esta resolvería por sí misma la profunda crisis que arrastra el Órgano Judicial desde su nacimiento, simplemente, estaba equivocado.

Suponer que el cambio en la “forma” de elegir a las máximas autoridades podría resolver los problemas de “fondo” en este importante órgano de administración de justicia es un error de cálculo político, más no constitucional. 

En ese sentido, no es correcto juzgar a los actuales magistrados como directos responsables de la actual crisis del Órgano Judicial; a los ciudadanos que participaron en las elecciones judiciales; a la comisión de asambleístas que preseleccionaron a los candidatos o al gobierno que impulsó la materialización de las primeras elecciones de autoridades judiciales en Bolivia, porque, en ese orden de cosas, los responsables terminamos siendo “todos” y, en ese infructífero juego, al final “todos son responsables y nadie es responsable”.

La elección directa y popular de magistradas y magistrados del país responde al mandato de la Constitución Política del Estado (cpe) aprobada por los bolivianos y bolivianas mediante referéndum constitucional de 25 de enero de 2009.

La constitucionalidad

En ese sentido, el efecto transformador en las bases dogmáticas de la Constitución Política de 2009 y el carácter configurador del Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, señalan un camino concreto para que los ciudadanos elijan directamente a las principales autoridades judiciales del país. Proceso acusado de irregularidades, plagado de peripecias procedimentales e insuficiencias meritocráticas, pero cuya naturaleza misma del mandato constitucional se proyecta clara e incólume: “La potestad de impartir justicia emana del pueblo boliviano…” (artículo 178.I).

Así, el artículo 182.I señala que “Las Magistradas y Magistrados del Tribunal Supremo de Justicia serán elegidas y elegidos mediante sufragio electoral”. El artículo 188.I señala que “Las Magistradas y Magistrados del Tribunal Agroambiental serán elegidas y elegidos mediante sufragio universal, según procedimiento, mecanismos y formalidades para los miembros del Tribunal Supremo de Justicia”.

El artículo 194.I señala que “Los miembros del Consejo de la Magistratura se elegirán mediante sufragio universal de entre las candidatas y los candidatos propuestos por la Asamblea Legislativa Plurinacional. La organización y ejecución del proceso electoral estará a cargo del Órgano Electoral Plurinacional”. Y el artículo 198 señala que “Las Magistradas y Magistrados del Tribunal Constitucional Plurinacional se elegirán mediante sufragio universal, según el procedimiento, mecanismo y formalidades de los miembros del Tribunal Supremo de Justicia”.

Un proceso legítimamente establecido por la Constitución y denunciado, no por inconstitucional, sino por cuestionamientos en el proceso de preselección de candidaturas y en la supuesta falta de legitimidad obtenida de los resultados de la primera elección judicial en Bolivia, es una exageración llevada a la parodia.

Ésta crisis no es reciente y tampoco los argumentos. Pero sí los tiempos, los actores y el proceso de cambios y transformaciones que nos afectan a todos. Por tanto, es indispensable, casi vital, asumir el desafío de los nuevos tiempos y generar las condiciones para proyectar nuevas salidas, nuevas respuestas ante viejos problemas, ante recurrentes males.

Notas

1. “…En el primer caso, las agencias de cooperación sólo ven problemas en la formación de los operadores, corrupción institucional, ineficiente personal de apoyo, tecnología inadecuada, etc., lo que incidiría claramente en la falta de “acceso a la justicia”. En cuanto a los autodiagnósticos, éstos señalan que el problema mayor es el presupuestario y, en escala descendente, la formación judicial, los sistemas de selección de jueces; todos ellos problemas en el “acceso a la justicia”. Chivi Vargas, Idón. “El Órgano Judicial”, en MIRADAS. Nuevo Texto Constitucional, 2010. 
2. Prada Alcoreza, Raúl. “La crisis del Sindicalismo” en “Desafíos al Sindicalismo: Redefinir el Campo del Combate”, Revista Cides, UMSA, 1996.
3. Valencia Vega, Alipio. “Manual de Derecho Constitucional”, Editorial Juventud, pág. 323, 1964.
Es abogado y analista de la constitucionalidad.

jueves, 24 de febrero de 2011

El Órgano Judicial vive su peor etapa de descrédito…

El Órgano Judicial vive su peor etapa de descrédito…

24/02/2011
Publicado por Luz Mendoza

¿Por la injerencia política? Un 80% de los bolivianos no confía en esta instancia. La judicialización de la política es el factor al que apuntan los opositores.
Un 80% de los bolivianos encuestados por Ipsos, Opinión y Mercado no confían en el Poder Judicial y sólo un 14% ve entre “algo” y “mucha” confianza.
Los resultados tienen una base   de 1.027 personas consultadas en el eje troncal de Santa Cruz, La Paz, El Alto y Cochabamba que opinaron sobre la credibilidad del Poder Judicial. Un 44% dijo que es poco confiable; un 36%  nada confiable, mientras que un 13% señala que es algo confiable y un 1% muy confiable.
¿Judicialización de la política?. Es el primer motivo al que apuntan los opositores, recordando que el Poder Judicial ha tenido que enfrentar casos polémicos como la detención del entonces prefecto de Pando, Leopoldo Fernández; los procesos en contra de alcaldes opositores al MAS, que terminaron en  suspensiones; las destituciones no sólo del presidente de la Corte Suprema de Justicia sino también de al menos 30 magistrados en todo el país.
"Nunca ha tenido una buena imagen la justicia boliviana pero en este Gobierno la afectación a la independencia del Poder Judicial fue marcada y con la Ley Corta,  donde le permite elegir a dedo al Presidente, es que no está integrada por los mejores abogados, claro con excepciones, provocando la politización de su imagen y deterioro que asusta a la ciudadanía", alertó el Presidente del Colegio de Abogados en Bolivia, Edwin Rojas, quien explicó que actualmente no existen designaciones transparentes sino a "dedo y amañados" que hacen que los magistrados tengan comprometidas sus decisiones.
Designaciones a dedo. La Asamblea Plurinacional aprobó, a principios del año pasado, la Ley Corta para Designaciones de Autoridades del Poder Judicial, otorgándole la potestad al presidente Evo Morales de elegir directamente a magistrados en la Corte Suprema, Tribunal Constitucional y Consejo de la Judicatura transitoriamente.
Sin injerencias. "No hay presión", así respondió el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jorge von Borries, quien fue nombrado por el Mandatario, explicando que si no hubiera credibilidad en el Poder Judicial, no se atenderían tantas causas a diario.
"Podría decir que entre el 2008 y el 2010 en todo el Estado han ingresado muchas causas, creo que en el 2011 con más de 280 mil causas ingresadas en todos los distritos y juzgados, entonces quiere decir, que si la gente acude al Poder Judicial es porque tiene una esperanza para resolver sus asuntos", dijo Von Borries.
Aunque el ex presidente de la Asociación de Magistrados de Bolivia (Amabol), José Armando Urioste, dijo que el Poder Judicial perdió su independencia por la concentración excesiva en el Ejecutivo. Además recordó la destitución de  los vocales de las Cortes Superiores de Distrito en todo el país, hecho que fue calificado como injerencia.
"Hemos tenido momentos muy duros para defender la independencia de los jueces, hemos tenido jueces perseguidos, aprehendidos, pero lamentablemente algunos han tenido que huir y otros han renunciado, generando una anarquía en la carrera judicial", describió Urioste, que actualmente es juez del Beni, aclarando que el principio de independencia entre poderes es violado constantemente y se demuestra en la baja confiabilidad de la población. Añadió que en dos años y medio que ejerció como titular de Amabol, al menos un 30% de los jueces renunció por no tener garantías en el ejercicio de sus funciones.
Uno de los jueces que salió del país fue el cruceño Luis Tapia Pachi, quien desde la clandestinidad denunció persecución e injerencia política. Fue acusado por prevaricato por una decisión relacionada con el caso de supuesto terrorismo.
Los motivos. Para el actual presidente de Amabol, Rufo Vásquez, tal vez exista una imagen deteriorada del Poder Judicial, pero por el retraso en las causas y éstas se convierten en la consecuencia que muchos jueces han dejado sus cargos por la incertidumbre que provocó la nueva Constitución.
Sin embargo, la encuesta de Ipsos señala que un 72% respondió que el principal factor era la corrupción y la interferencia política está con un 39%. Además se consulta cómo proyectan al Poder Judicial  en cinco años, donde un 38% dijo que seguirá igual; un 24% que empeorará y un 14% cree que mejorará.
El senador de Convergencia, José Luis Pedraza, explicó que es el más alto nivel en desconfianza al Poder Judicial.
"Se debe sin duda a la manipulación política que esta institución, que este órgano ha sufrido en el último tiempo, como nunca hoy día se está instrumentalizando el Poder Judicial para fines adversos y eso se refleja en esta respuesta de la población, en este rechazo al manejo", dijo el senador explicando que alguien escribió que en el pasado las dictaduras utilizaban a los paramilitares y que hoy se utiliza a los parajudiciales para cumplir sus objetivos, persecución, represión, aclarando que se adapta a lo que está sucediendo actualmente con el Poder Judicial en el país.
Las designaciones del poder judicial a dedo
La ley corta permitió que la elección de los magistrados la haga directamente el presidente pero hasta el 5 de diciembre, cuando iban hacer las elecciones del poder judicial.
18 magistrados, eligió directamente el Primer Mandatario entre la Corte  Suprema, el Tribunal Constitucional y el Consejo de la Judicatura.
46 por ciento de los encuestados cree que se debe elegir por el voto a los magistrados. Las elecciones aún no tienen fecha.
Los hechos…
Presidente de la Suprema suspendido. Eddy Fernández fue suspendido en el 2009 luego que la Cámara de Diputados aprobó una imputación formal por retardación de justicia. La defensa dijo que había intereses políticos en la destitución.
Magistrados enjuiciados. La magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Rosario Canedo, fue enjuiciada por el MAS por prevaricato. Para la oposición la intención era dejar sin quórum a la Corte Suprema de Justicia.
Renuncias en el tribunal constitucional. Los magistrados Elizabeth Iñíguez, Martha Rojas, Wálter Raña y Artemio Arias renunciaron por amenazas de juicio dejando sin quórum. Luego también renunció Silvia Salame. 
Caso RÓZSA. La oposición denunció la violación al juez natural al trasladar el caso a la jurisdicción de La Paz, a pesar que el supuesto caso sucedió en Santa Cruz. El juez Luis Tapia Pachi salió del país acusado de prevaricato relacionado a este caso.
¿Contra opositores? Hay cerca de 11 alcaldes investigados por la Fiscalía. Se suspendieron a 9 burgomaestres por la imputación del Ministerio Público y en varios de los casos asumieron representantes del oficialismo.
Radio Fides.
El ‘Vice’ en la mira de los paceños
ENCUESTA, Según Radio Fides que consultó a 400 personas que viven en La Paz , distribuidas en nueve zonas, la percepción del vicepresidente Álvaro García Linera es de ser la persona que da menos confianza, donde logró un 27.30% y luego viene 24.80%.
Radio Fides también señala que consultaron sobre  la personalidad más mentirosa y salió el Vicepresidente con un 26% y luego el Mandatario con 15%.
PUNTO DE VISTA
Víctor Hugo Cárdenas
EX VICEPRESIDENTE DE BOLIVIA
Ha muerto la independencia  y el estado de derecho"
"Yo creo que el mérito de este Gobierno ha sido romper, quebrar la independencia del Poder Judicial que antes no era maravilloso pero lo empeoró mediante la ley marco del Ejecutivo que autoriza al Presidente elegir a dedo a los magistrados, con eso ha muerto la independencia del Poder Judicial entonces el panorama es peor que antes.
Y tengo que decir que la sociedad en general no debería aceptar esta abierta injerencia del Ejecutivo sobre el Poder Judicial, no sólo que se ha liquidado y quebrado la independencia sino también el propio Poder Legislativo que baila al son del Poder Ejecutivo y los Tribunos Electorales tampoco están diferentes.  Los propios interesados no deberían prestarse a esta maniobra porque va a tener patas cortas.
Debemos comprender que dentro y fuera de país ha muerto el estado de derecho, no  hay respeto a la ley, no hay respeto a la norma, no hay respeto a las instituciones y fuera del país se ve cada vez que aparecen más denuncias y más expresiones de preocupación por la muerte del estado de derecho, que se asocia a la democracia liberal y por eso se la destruye y en lugar de poner una justicia más avanzada, retrocedemos hacia modelos autoritarios. Bolivia hoy vive un modelo autoritario en vías a futuro a convertirse en una dictadura.
FICHA TÉCNICA
Universo. Los encuestados por Ipsos, Opinión y Mercado fueron 1.027 personas, entre los 18 y 70 años, respetando la distribución real de la población por sexo y edad.
Estadística. De los consultados 520 fueron hombres y 507 fueron mujeres; 299 correspondientes al grupo de 18 a 24 años de edad, 401 al grupo de 25 a 39 años y 327 al segmento de 40 a 70 años.
LUGAR. Se consultó en el eje troncal compuesto por Santa Cruz, La Paz, El Alto y Cochabamba en diez días, entre el 4 y el 13 de febrero del 2011.
MARGEN DE ERROR. Más o menos de 3.1% estimando una confiabilidad del 95%.
Fuente: El Día
Véase también: Bolivia no está en camino a una dictadura: ¡¡Ya es una dictadura!! En: http://alanvargas4784.blogspot.com/2011/02/bolivia-no-esta-en-camino-la-dictadura.html