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miércoles, 5 de agosto de 2026

Acta de la Independencia del Alto Perú, hoy Bolivia (1825)



La Academia Boliviana de Historia Militar, ha difundido una reproducción fotográfica del Acta de Independencia Bolivia, documento histórico suscrito el 6 de agosto de 1825, mediante el cual los representantes de las provincias altoperuanas proclamaron solemnemente el nacimiento de un Estado soberano e independiente. 

Estas imágenes permiten apreciar la caligrafía original, la declaración y las firmas autógrafas de los diputados, constituyéndose en un invaluable testimonio documental que preserva la memoria histórica. 





















lunes, 5 de agosto de 2013

6 DE AGOSTO EN BOLIVIA: Revisión hemerográfica 1826 - 1981






Desde un periódico del 8 de agosto de 1826 hasta otros del siglo XX se encuentran narraciones de las celebraciones de las fiestas patrias, en las cuales resaltan curiosidades y tensiones constitutivas de lo boliviano frente al mundo y el colonialismo.

La Razón / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz
00:07 / 04 de agosto de 2013

Notas altisonantes, plagadas de adjetivos pomposos y castrenses, y el uso de un léxico paradójicamente relativo a lo monárquico es lo que predominó en las publicaciones sobre el día de la independencia boliviana en la prensa del siglo XIX . Hoy esa forma ampulosa de escribir no deja de cautivar. Esta tendencia traspasó al siglo XX década tras década atenuándose un poco, variando, mutando la selección de palabras, luego se revitalizó durante las dictaduras militares y prácticamente desapareció del periodismo desde la instauración de la democracia en 1982. A menos de tres días del 6 de agosto, Animal Político propone un paseo hemerográfico por diversas publicaciones desde 1826 hasta el ocaso de la dictadura en 1981.

La descripción del lenguaje que se hacía a un principio puede apreciarse en un florido ejemplo del Cóndor de Bolivia (Sucre) del 10 de agosto de 1826, a un año del nacimiento de Bolivia, en una nota titulada “6 de Agosto”: “Salve, día venturoso: tu nos traes á la memoria recuerdos tan heroicos como alagueños: tu elevas nuestro espiritu y entronizando nuestra alma nos dejas recojer gloria y bentura do solo pesares y desdichas veiamos crecer ¡Seis de Agosto! una y mil veces salve” (sic).

A dos años de la Batalla de Junín (6 de agosto de 1824) y a uno de la fundación de la nación, es posible que, sin la distancia con que hoy se la lee, esta melifluidad patriótica no haya sido percibida con tanta afectación y haya emocionado hasta las lágrimas a sus contemporáneos, quienes muy posiblemente tuvieron uno o más muertos en las guerras independentistas: “Junin, al pronunciar este nombre, apenas ecsistira un humano pecho que no se infame del más puro placer, de la alegria más sincera [...](sic)”, dice el mismo artículo más adelante.

Conforme van pasando las décadas, las notas de las fiestas patrias cada vez mencionan menos a Junín, hasta que, de pronto, el nombre de ese combate desaparece del recuerdo de los periodistas; luego de 1945, otra memoria (espacial y tecnológicamente remota para los bolivianos) la reemplazará: el homenaje a los muertos de la bomba de Hiroshima, recurrencia de las ediciones del 6 de agosto posteriores a 1945 que fueron revisadas.

Volviendo a 1826 y al artículo citado, es notoria la dispersión del narrador, quien continúa con el ensalce patriótico hasta que enumera las actividades de la festividad en Chuquisaca: salvas de artillería al amanecer (claro que el narrador no escatima en una ampulosidad que seduce: “Salvas de artillería nos anunciaron que el padre de los vivientes esparcía sus rayos por la llanura”); luego, a las 09.30 fueron todas las “corporaciones al palacio” del Presidente (se refiere al mariscal Antonio José de Sucre), con el cual fueron al solemne Te Deum; hubo un breve sermón. De vuelta al “palacio”, varias autoridades “arengaron” al Mariscal Sucre, “su excelencia contestó a todos con la precisión y elegancia que tiene de costumbre”, cuenta. Las quejas a Sucre como su respuesta quedan —sin ninguna precisión, aunque sí con elegancia— en el silencio, al ser omitidas por el narrador.

El artículo pasa a los divertimentos del “pueblo”: “rifas, toros, etc”. Al autor le basta enumerar dos actividades y poner un “etc”. Luego la nota se dispersa y describe no el baile ofrecido por el Presidente “en su palacio” (el texto insiste seis veces en que se trata de un palacio), sino elogiando la belleza de las mujeres asistentes: “Las bellas se presentaron tan elegantemente vestidas y de tan buen gusto que hasta nosotros, que somos hombres calmosos y de fibra poco irritable, estubimos mirando y admirando, lo que otras veces apenas veiamos (sic)”. Los festejos del 6 de agosto se difuminan, el baile queda en segundo plano, de acá hacia adelante sólo se celebra la belleza de la damas de la recepción, de su “jentil su talle (sic)”, “sus graciosos bestidos y su garboso bailar (sic)”. 

Hasta aquí los bailes. Pasando a otro año, llama la atención un “control de asistencia” al Te Deum del Día de la Independencia de 1933. La costumbre boliviana (y latinoamericana) de acarreo de funcionarios públicos a los actos oficiales encuentra en este ejemplo posiblemente uno de sus orígenes documentados. La nota, como la anterior, también titula “6 de Agosto”; sin embargo, esta vez es de El iris de La Paz y del 18 de agosto de 1933, con el mariscal Andrés de Santa Cruz de presidente. Esta publicación era prácticamente la gaceta oficial de los sucesivos gobiernos del Mariscal de Zepita. Como el anterior texto, se enaltece la fecha: “La Paz de Ayacucho ha solemnizado con grande jùbilo y entusiasmo el aniversario de este memorable dia en que las lejiones del tirano volvieron caras y fueron batidas en el territorio del Perù el año de 1824 [...] (sic)”. Las florituras continúan cuando de sopetón viene la amenaza: “[...] el 6 de Agosto es el dia de la libertad, de Bolivia y dia de las leyes. Sin embargo de tan interesantes motivos se ha advertido que algunos empleados no han asistido á la funcion de Iglesia; dandose á entender así; ò que no reconocen el beneficio; ò no quieren agradecerlo (sic)”.

Luego se destaca la importancia de la fecha y se pregunta sobre estos “empleados” a los ciudadanos: “¿qué habrían sido, sino unos miserables esclavos y abatidos colonos de no ser por el 6 de Agosto? (sic)”. Entonces llega otra intimidación:“Si en adelante se notan iguales faltas, que no puedan escusarse por causas lejítimas, publicarémos los nombres de los que incurran en ellas” (sic). Cumplir la advertencia, en una población tan reducida (se habla de 1833), habría sido equivalente a una muerte civil.

Si esta costumbre (el acarreo de funcionarios) de la política boliviana ha continuado vigente hasta hoy, todo lo contrario pasa con el modo en que el exterior ve a Bolivia según las notas de prensa del siglo XIX; en esto el contraste es radical. Así, se ve en la sección “Esterior” (donde se ponían las noticias extranjeras) de El Iris de La Paz, del 15 de agosto de 1929 —número que habla  de las fiestas patrias de ese año—, una nota sobre el periódico inglés Albion, donde dijo algún británico: “Las repùplicas americanas desconocen su posicion, sus intereses y aun sus individuos, han adoptado diferentes formas de gobierno, sin tener firmeza para sostenerlas [...], los succesores deshacen toda la obra del que los ha precedido (sic)”.

Es decir, la novedad de las repúblicas latinoamericanas (Bolivia sólo existía hace cuatro años) provocaba el rechazo de los países de occidente; a la inversa, el “cansancio clásico” de Europa inspiraba, al menos en la prensa de los primeros cinco años del país, desprecio: “Por cartas fidedignas sabemos lo siguiente de España. Esta nacion se precipita diariamente á su ruina. El absolutismo del rei esta en su apojeo, las opiniones son castigadas con la proscripcion y aun con la muerte [...], las artes (están) en el abandono (sic)” (El iris de La Paz, 8 de agosto 1829).

Peor aún, se culpaba a los conquistadores de los males morales de los americanos: “Por desgracia nuestra, la educación caballeresca que nos han dado los españoles ha ennoblecido la olgazaneria, y hecho de los caballeros, [...] hombres entregados a las disipaciones (sic)”. (El iris de La Paz, 8 de agosto 1829).

Pero, ¿qué tendría que ver el 6 de agosto con la manera en que veía el exterior al país y viceversa? Como ya se dijo, en esto hay una ruptura; si en los primeros años de Bolivia no había la aceptación europea de los nuevos países, en el siglo XX la prensa no dejará de destacar los saludos de tal o cual país, o legación diplomática a la independencia boliviana. Por ejemplo, El Diario del 8 de agosto de 1935 dará un buen espacio a la celebración en Washington en la Unión Panamericana y saluda la firma de paz entre Bolivia y Paraguay tras la Guerra del Chaco. (Añádase que ese mismo número tiene notas que tratan de minimizar que se ha perdido la guerra con titulares como “La guerra ha estimulado en Bolivia la construcción de numerosas obras públicas”).

Los saludos de las naciones extranjeras entonces están ausentes en las publicaciones del siglo XIX y son infaltables en las del XX, con una excepción: el 6 de agosto de 1981, después del golpe de Luis García Meza en 1980. El periódico El Diario pone énfasis, en su titular de tapa, en el mal clima, en una suerte de rechazo atmosférico a la dictadura:“En día nublado, frío y lluvioso, se cumplió el Te Deum recordando la Independencia de nuestro país”. El sumario de ese título subraya la tensión entre el interior del país y el exterior: “Presencia de Junta de Comandantes y Ministros. Pocos representantes del cuerpo diplomático”.   

Esta incertidumbre también se reflejaba en ese rotativo un día antes, el mismo 6 de agosto, en su primera plana:“Departamento de Estado (de Estados Unidos) considera muy confusa la situación boliviana”. El segundo titular en importancia, posiblemente puesto ahí bajo coerción, quiere relajar las tensiones interiores; por supuesto que el efecto es el antagónico: “La junta de Comandantes recibió anoche el apoyo de Guarniciones de La Paz. También se conoció respaldo del campesinado”.

Tal vez la pequeña venganza por una posible intimidación que obligara a publicar a ese medio el supuesto apoyo campesino al gobierno de facto fue poner en la tapa del 7 de agosto una secuencia de tres fotografías de los mandos de la junta militar saliendo del Te Deum. La primera muestra a los altos mandos saliendo del servicio religioso y saludando a unos erguidos Colorados de Bolivia. En la segunda está el general Celso Torrelio resbalando. La tercera lo muestra en el piso:“la llovizna había dejado el piso sumamente resbalozo”, suaviza el pie de foto. La caída terminó por no ser una señal del destino, pues el 4 de septiembre de ese año, Torrelio fue nombrado presidente del país tras el escándalo de La Gaiba que involucró a García Meza, por la explotación ilegal de piedras semipreciosas, en Santa Cruz.

La tensión entre el exterior y el interior del país —esa necesidad de una mirada aprobatoria de un tercero que se evidencia sobre todo en las publicaciones de la prensa en los días patrios desde la fundación hasta nuestros días— se muestra en todo el carácter paradójico e irónico del colonialismo en una publicidad de El Diario del 6 de agosto de 1935: “Webster & Ashton. Industrias Nacionales. Como sencillo homenaje al día de Bolivia, haciendo fervientes votos por el progreso material y espiritual de sus hijos”. La antítesis más que evidente es destacada por la propaganda al mostrar subrayadas las palabras “Industrias nacionales” y al poner una enumeración de lo que produce ese “emprendimiento boliviano” de apellidos sajones: “Destilería Inglesa” e “Imprenta Inglesa”... Todo esto el mismo día en que el presidente José Luis Tejada Sorzano, en vez de entregar la silla presidencial, decretaba prorrogarse hasta el 15 de agosto de 1936.  

Retrocediendo al 6 de agosto de 1921 del mismo periódico, se observa un movimiento inverso de la misma ironía del colonialismo: cómo se ve el exterior desde la prensa boliviana. En esa fecha se anuncia que el señor “Lenine, jefe de los bolshevikis”, viajaba a Inglaterra. Así, desde otro ángulo, se observa la paradoja en cómo el periodista prefiere usar la palabra inglesa (mal escrita además) para referirse a los bolcheviques de la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Un breve paseo por los archivos hemerográficos de las bibliotecas públicas hace que este espacio quede corto para poder relatar todas las anécdotas encontradas, mostrar las formas anteriores de concebir al país que se reflejan, al pueblo (“ninguneado” literalmente la mayor de las veces durante el siglo XIX), al indígena y su educación (ambos vistos como un “problema”), las centenares de semblanzas del libertador Simón Bolívar, cada una más cautivadora que la otra por su lenguaje pomposo y divinizante, además de muchos aspectos que se encontraron durante la recolección de insumos para esta nota. En todo caso puede ser una invitación a los lectores a hacer un ejercicio similar en las bibliotecas.

‘6 de Agosto’, de El Iris de La Paz del 8 de agosto de 1929

“Hoi se presenta en el hermoso campo de Sud America una flor nacida bajo los fuegos de Ayacucho. Hoy brilla sobre el Alto Perú la aurora de su ecsistencia política, y se recuerda su aparición grandiosa en el rol de las naciones. En 6. de agosto del año 25 protestó ante el cielo y la tierra su independencia y declarò solemnemente no pertenecer si no a si mismo: se ha pronunciado por el voto acorde y simultaneo de sus representantes y su decision será tan irrevocable como su voluntad suprema.

Esta porcion magnánima en cuyo seno se escuchò por 1° vez el grito santo de independencia: que fuè por sus heroicos sacrificios el teatro de las devastaciones y la tumba del postrero de los tiranos, ha sido la ùltima familia entroncada en la gran familia del universo; es la mas virjen de las repùblicas, pero ella se presenta coronada con laureles de gloria: distinguida con el renombre de los heroes mas ìnclitos del mundo de Colon, Bolivia tendrá una fama eternal: sea el mas bello e ilustre monumento de la emancipacion americana.

¡Junin! ¡Campo de victoria! Una nacion creada en el aniversario de vuestras glorias, es el trofeo mas precioso del triunfo que presenciasteis. ¡Manes de Junin! arrojad vuestra miradas sobre un pueblo que marcha por sì mismo y por sus propias leyes: oidle bendecir vuestro heroismo por la cuasa de los libres, y repetir sus votos por la independencia” (Sic) (El Iris de La Paz, 8 de agosto de 1829).


 

domingo, 5 de agosto de 2012

¿ESTADO PLURINACIONAL?: La continuidad de la República de Bolivia...





La Razón / Ricardo Aguilar Agramont / La Paz
00:03 / 05 de agosto de 2012

Desde el comienzo de la elaboración de la nueva Constitución Política del Estado (CPE), cuando se supo que el texto tenía como innovación el concepto de lo plurinacional, hasta hoy, después de la aprobación del texto en 2009, se ha desencadenado un debate que opone (de manera falsa, según el analista Carlos Böhrt) la organización republicana (inspirada en la revolución francesa) con la relacionada a la noción innovada. Incluso, no es extraño ver en las redes sociales, por estas fechas, reivindicaciones de lo “republicano” que hacen personas mucho más para mostrar su contrariedad con lo plurinacional que por una real adscripción a una doctrina política de la cual, hay que admitirlo, no se decía nada en absoluto antes de la presidencia de Evo Morales.

En todo caso, la formación del Estado Plurinacional ha despertado nostalgias republicanas en los rivales más acérrimos del Movimiento Al Socialismo (MAS) y más de uno ya echa de menos a un “muerto” que dista mucho de estarlo, aspecto en que coinciden, con diferentes matices, los entrevistados para este artículo.

Por ejemplo, el expresidente Carlos Mesa Gisbert cree que el “gran equívoco” es creer que con el cambio de nombre del país termina la República. “Para ponerlo stricto sensu, Bolivia es una República Plurinacional” porque el sistema de gobierno republicano continúa con la separación de los poderes, hoy órganos, argumenta. En su criterio, la relación entre el Estado Plurinacional y la República no es de ruptura, sino de continuidad, aunque específicamente se refiere a una “ampliación de los derechos ciudadanos” de (las naciones indígena originarias).

Esto último ciertamente coincide con lo que dice el exconstituyente y líder de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, quien ve en el concepto de lo plurinacional un signo de inclusión política de ciudadanos antes excluidos, “a pesar de que el Gobierno cometa muchos excesos en otros aspectos”.

La nueva CPE, en su artículo 11. I hace una referencia textual, con aparencia de lapsus, a la República; sin embargo, es claro que se trata de un gesto deliberado: “La República de Bolivia adopta para su gobierno la forma democrática participativa, representativa y comunitaria, con equivalencia de condiciones entre hombres y mujeres”.

Como puede verse, es un hecho que uno de los aspectos fundamentales de la organización republicana está presente en el Estado Plurinacional al ser reconocido en el texto constitucional: a saber, la democracia representativa.

El artículo 1 de la CPE, por el contrario, omite el referirse de manera directa a algún aspecto de la república (“Bolivia se constituye en un Estado unitario social de derecho plurinacional comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país”).

Según Böhrt, estos dos artículos  tratan de dos cosas distintas. “El primero caracteriza el Estado, mientras que el 11 especifica la forma de Gobierno”.

César Navarro, viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, señala las siguientes rupturas con una serie de modalidades de la organización republicana. Nota que la democracia representativa ha sido ampliada con la democracia participativa y comunitaria, por ejemplo, “con la inclusión en la Asamblea Legislativa de las minorías étnicas por identidad y también en siete asambleas departamentales en las que las naciones originarias eligen a sus representantes por usos y costumbres”. Continúa la enumeración subrayando que la creación de los territorios indígenas marcan otro modo organizativo, pues pueden formular sus propios estatutos. A esto hay que añadir que se instaura otra forma de distribución territorial del poder: las autonomías (aunque para Mesa la gran revolución en este sentido fue con la Participación Popular de 1994).

Que todos hayan coincidido, de algún modo, en que hay una continuidad con la organización republicana no significa que no hayan contrastes radicales en sus análisis. Por ejemplo, como se dice en el recuadro del escritor y exconstituyente Raúl Prada, la continuidad del Estado republicano ha devenido en una reinstauración del “Estado Nación” de 1952, el que tiene características “uniculturales”. Sin embargo, para Mesa, hay una tendencia mundial que está cuestionando y poniendo en crisis la forma del Estado Nación, “como por ejemplo en Europa”, dando a entender que, en Bolivia, esa forma estatal también estaría siendo deconstruida. “A veces, los bolivianos creemos que todo sucede en Bolivia, por supuesto que eso no es así”, dice.

Si bien se ha creado un nuevo órgano (el Electoral), la división de poderes continúa bajo el modelo de la República. “El Estado sigue teniendo un carácter altamente representativo, nos hemos alejado de lo que implica la transformación pluralista, participativa y comunitaria del Estado”, dice Prada en contradicción con la opinión de Navarro. “No nos encontramos ni siquiera en una etapa de transición al Estado Plurinacional, lo que evidencia que el Gobierno no ha entendido nada de la nueva CPE”, protesta el escritor.

Para el analista político Carlos Cordero, la República tampoco ha muerto, sino que “se hace mucha propaganda del Estado Plurinacional”, lo que ocasiona que éste sea más visible mediáticamente. Según dice, los valores republicanos de igualdad, representatividad y justicia siguen vigentes, aunque —al igual que Romano Paz, según lo reproducido en el recuadro que le corresponde— la división de poderes republicana no existe, sino que el Ejecutivo está por encima de los otros tres.

No obstante, Böhrt afirma, como se había adelantado, que esta oposición y debate son falsos. Sostiene que el antagonismo “engañoso” en realidad “es producto de una comprensión deficiente de la doctrina del Movimiento Al Socialismo (MAS) por parte de algunos de sus dirigentes”.

Continuando, Mesa no cree que el Estado Plurinacional rompa radicalmente con ningún aspecto de la organización republicana; “lo que hace es complementarla y ampliar los derechos y garantías ciudadanas”. Se transforma el concepto de ciudadanía especificando la que concretamente corresponde para las naciones indígena originario campesinas, explica; establece derechos específicos para las naciones originarias a diferencia de los otros; también establece los conceptos de plurinacionalidad y autonomías; “ninguno de estos aspectos es contrario a la República, ni a los principios liberales de la Constitución”.

Si Mesa ve en el Estado Plurinacional una ampliación de lo republicano (“no hay herencia de la República porque ésta no ha muerto, seguimos siendo una República”), Prada ve más bien la frustración de un intento fallido de discontinuarla. “No sólo no se sigue en un Estado republicano que está rehaciendo el Estado Nación, sino que ni siquiera se ha salido del colonialismo”, dice éste.

Por lo dicho, queda puesta en cuestión la visión que tacha a la República y sus consecuencias como algo negativo, así como aquella otra que reivindica lo republicano para oponerse a lo plurinacional como si esto último no fuese una continuidad de lo primero. Sin embargo, por los cambios realizados (o mal realizados, dependiendo del punto de vista) y lo señalado por Prada, también tiene que poder creerse que podría haber una organización aún mejor.

‘Ver como negativa a la República es falaz’: Carlos Mesa, expresidente de Bolivia.

Considerar como sólo negativa a la República es falaz; este Gobierno no existiría sin esos procesos de avance histórico extraordinarios e incuestionables que han permitido a Morales ser presidente: desde la República, continuando con la Revolución de 1952, siguiendo con las reformas estructurales de 1993 y terminando por las reformas constitucionales de 2004.

‘Hay innovación en la administración judicial’: Carlos Böhrt es analista político y exsenador.

Ni en la Constitución ni en la realidad existe antagonismo entre República y Estado Plurinacional. Aunque en el modo de administrar la justicia se advierten cambios enormes y audaces (aunque falta ver sus resultados), como la inclusión de la jurisdicción de la Justicia comunitaria o el pluralismo jurídico con el que se puede decir que en Bolivia no existe un solo derecho, sino varios.

‘No existe ningún Estado Plurinacional’: Raúl Prada es escritor y exconstituyente del MAS.

No existe ningún Estado Plurinacional, no se lo ha construido; sólo está en el papel, en la Constitución. En los hechos, seguimos en un Estado republicano, incluso se puede decir que se ha restaurado el Estado Nación de 1952, pues no han habido transformaciones institucionales estructurales. Todo ha quedado en el papel, seguimos reproduciendo el Estado moderno.

‘El Estado tiene las debilidades de antes’: Samuel Doria Medina es jefe de Unidad Nacional.

El Estado tiene, hoy, las mismas debilidades de antes. No por cambiar el nombre de República a Estado Plurinacional se van a fortalecer las instituciones; ése es el error de este Gobierno, que ha cambiado la denominación a todo. Lo mismo se puede decir de la administración de justicia supuestamente renovada. Los cambios sólo fueron en el campo demagógico.

‘No división de poderes rompe con la República’: Romano Paz es politólogo.

La división de los poderes del Estado —una de las bases de lo republicano para evitar los totalitarismos— no existe en el actual Gobierno, lo que rompe del todo con el modo de organización de la tradición republicana, pues se sabe que la cabeza del Órgano Ejecutivo, es decir el presidente Evo Morales, está por encima de los órganos Judicial, Legislativo y Electoral.

‘Cambió la organización de la democracia’: César Navarro, de Coordinación con los Movimientos Sociales.

El sistema de gobierno del Estado Plurinacional es republicano en tanto antítesis de la organización monárquica porque se hace la división de poderes. Lo que cambia drásticamente es el sentido de la organización democrática: la democracia representativa republicana liberal es reformada y se instituye la democracia participativa y comunitaria.

Economía plural y reformas judiciales

Dos aspectos en los que el Estado Plurinacional quiere desviarse de la tradición republicana liberal son en la economía y en la administración de justicia. Las fuentes entrevistadas ven si existe o no una ruptura en estos elementos. La economía plural es el reconocimiento que se hace en la Constitución de lo que ya existía en el país (la economía comunitaria, cooperativizada, privada y estatal) al margen de la economía liberal que rige en el mundo.

Sobre esta cara de la política, el expresidente Carlos Mesa ve que se está implementando una  economía “desarrollista”, y,     Raúl Prada considera a aquélla de “extractivista”. Ambos observan que existe una economía que repite el modelo mundial.

Romano Paz sostiene que la economía estatal es la preponderante y opaca a las otras reconocidas; además, según el analista Carlos Cordero, “de la economía comunitaria y cooperativizada no se sabe mucho, pues la primera nunca ha sido cuantificada y la segunda lo fue, aunque de manera deficiente”.

En cuanto a la intervención creciente del Estado en la economía, el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, ratifica tal ampliación. “El Estado tiene una participación importante en las comunicaciones, casi un monopolio del transporte aéreo (debido a la crisis de AeroSur), en la industrialización de hidrocarburos y la minería”.

La justicia, por otra parte, es objeto de una ruptura con el republicanismo, como señala Carlos Böhrt en su recuadro. Mesa nota que la justicia se ha dividido en dos: “la justicia republicana y la justicia por usos y costumbres”, esta última crea una jurisdicción antes impensada.


sábado, 6 de agosto de 2011

6 DE AGOSTO: FELICIDADES... MI BOLIVIA, EN TU 186 ANIVERSARIO

Evo Morales. Optamos por comenzar la entrevista preguntándole al Presidente sobre Chile. Sorprendió con el anuncio de que en su próximo viaje a China hará consultas sobre la factibilidad de construir un puerto en Ilo. Deja entrever que la clave para presionar al gobierno de Sebastián Piñera por la restitución de una costa soberana, pasa por “liberarnos” de la dependencia de los puertos del norte chileno. La opción, asegura, viene de la mano de una excelente relación con el peruano Humala.


FELIZ CUMPLEAÑOS… MI BOLIVIA

La Razón 06/08/2011 - Claudia Benavente y Carlos Orías B.

Cada 6 de agosto es un momento pertinente para intentar una evaluación general del rumbo del país de voz del Primer Mandatario. Esta semana, la cita debía ser en Sucre e implicaba, por las fechas, trasladarse por carretera durante la noche para abordar un avión horas más tarde y llegar a tiempo para la entrevista. Finalmente, la agenda presidencial permitió el diálogo en la sede de gobierno. Plaza Murillo, 7.30 de la mañana, mucho frío.
Café, marraquetas y queso como preludio a una conversación de más de hora y media con el presidente Evo Morales. Demanda marítima, gestión, autonomías, el proceso de cambio, narcotráfico, el MAS y su liderazgo, la oposición, la relación entre el Gobierno y los sectores indígenas, el futuro… un abanico amplio desde la óptica presidencial, que hoy compartimos con nuestros exigente lectores.

— ¿De qué habló con el presidente chileno Sebastián Piñera en su reunión del 28 de julio en Lima?
— Hablamos de que tenemos una relación no solamente por el tema del mar. Tenemos tantos temas, Silala, Lauca, narcotráfico, contrabando… Por tanto, tenemos que retomar el diálogo para seguir desarrollando esa agenda. Si se acepta que el mar es parte del diálogo, no habrá ningún problema.
Pero eso no nos permite cambiar nuestra posición de seguir ante los tribunales internacionales, y para el tema del contrabando y para el tema del narcotráfico, pronto los ministros se van a reunir para ser más operativos en el control.
También hablamos sobre los soldados detenidos; yo dije que es una agresión detener a los soldados que estaban en la lucha contra el contrabando, él me dijo que era una agresión que los soldados se hayan entrado a territorio chileno y que sean condecorados por el Presidente. Que eso era una agresión a Chile, me dijo.
Entonces yo le dije que hemos condecorado a esos soldados que han incautado carros robados en Chile para devolvérselos a Chile, que por eso fueron condecorados. Hubo silencio, se calló.
Entonces, son varios temas los que tenemos; por ejemplo en cuanto al comercio, el plátano chapareño y el de Yungas está entrando a Chile pero sin muchos acuerdos previos. Hay que fortalecer esas exportaciones mediante un acuerdo formal.
Tal vez después de mucho tiempo, o primera vez, ocurre que muchos productos bolivianos ya están entrando a Chile, porque su población necesita de esos productos; entonces hay que mejorar el diálogo bilateral, mediante los operadores, que son los ministros de cada área.
— Después de los 132 días entre el 23 de marzo y la reunión con el presidente Piñera, ¿en qué nivel quedó la relación entre ambos países?
— De manera muy sincera, ya no es como antes, es una verdad. Quisiera que sea como antes…
— ¿Existe algún elemento que nos pueda hacer pensar que puede cambiar la posición chilena respecto al mar?
— Yo creo que es un tema de comercio. Estamos trabajando fuertemente, y ahora con mayor  confianza, sobre las opciones que abre el puerto peruano de Ilo. Estoy pensando que en este mi próximo viaje a China, por ejemplo, cómo convencer  o ver qué opciones hay de que podamos  construir un puerto  o un tren que vaya desde Puerto Suárez hasta el puerto de Ilo. Vamos a buscar la manera de cómo tener salida al mar casi con autonomía por el puerto de Ilo.
Tenemos la esperanza de que con el presidente peruano Ollanta Humala podremos mejorar las propuestas anteriores que hizo Perú sobre Ilo.
Pero lamentablemente, algunos puertos chilenos viven de Bolivia, creo que tenemos que liberarnos de eso, si Chile no nos da una salida al mar con soberanía.
— Sobre esto mismo, ¿cómo se inserta el gobierno de Ollanta Humala en este triángulo Perú-Chile- Bolivia?
— Bueno, sobre el tema del mar, Ollanta evidentemente mantiene la posición que tuvo el gobierno de Alan García. En esto, el gobierno de García no ha sido descabellado. Por eso en las reuniones con Humala hemos terminado como hermanos…
— ¿Qué tres cambios específicos Ud. considera que ha habido en el país durante su gestión?
— El tema estructural, el económico y social, y el tema mismo de la democracia. Hablando de la democracia, antes de que llegáramos a la presidencia, los cinco años anteriores, hubo cinco presidentes. Yo voy a cumplir seis años en el cargo. Un solo Presidente para el Estado colonial y para el Estado Plurinacional. Así se consolida la democracia.
Además, desde la fundación de la República, en 1825, es el único partido político que ganó seis elecciones. Tres elecciones con más del 50% y tres con más del 60%, incluido el referéndum revocatorio, la aprobación de la Nueva Constitución y mi reelección.
Es histórico. No sé si eso se repetirá en el futuro.
— La consolidación del apoyo popular, ¿es para Ud. una expresión de la democracia?
— Fundamentalmente. Voy a poner un ejemplo. El 2002 ganamos la reelección en Potosí con un 40%, el 2005 con un 60% y a partir de entonces obtenemos siempre más del 80% de los votos.
Ya no es solamente una votación que fortalece a la democracia, es la votación de una población que ha visto el trabajo del Gobierno nacional. A la legalidad acompaña la legitimidad, y a la legitimidad acompaña el trabajo del Gobierno nacional.
— Hay transformaciones en el país, pero también se percibe que el proceso de autonomías no avanza como debiera...
— Los opositores, con la mal llamada Media Luna, intentaron usar la autonomía con fines de carácter sectorial y regional.
Tantos años de gobierno de la derecha, y ¿por qué no garantizaron la autonomía? A la derecha, a los grupos de familias que se beneficiaban de Bolivia y tenían al Palacio como una empresa privada, no les interesaba la autonomía.
Cuando ganamos el gobierno nacional comenzaron a reclamar autonomía. Pero cuando detectamos que la autonomía era sinónimo de separación y división, yo me opuse. Esa no es la autonomía que proclamaba Andrés Ibáñez.
No era una autonomía con participación de los pueblos. Era una forma de replegarse a la región y desde ahí hacer oposición.
Nosotros queríamos autonomía y empezamos a consolidarla de manera legal y constitucional.
El 4 de mayo del 2008, en la primera consulta regional que hizo Santa Cruz sobre el tema, el fondo era el separatismo. La respuesta fue la autoconvocatoria de los movimientos sociales en otros departamentos pidiendo autonomía en el marco de la unidad del país.
Ahora se constitucionalizó la autonomía, pero su implementación siempre será difícil y todavía tomará un tiempo.
Las asambleas tienen que acelerar sus responsabilidades. Siento mucha lentitud en las asambleas, incluso en las que el MAS tiene mayoría...
— ¿Hace una crítica a las asambleas departamentales que están bajo control del MAS?
— En el primer año era difícil, era un tiempo de experiencias, de conocerse. Si este año no avanzan en la implementación de sus estatutos, eso sí va a merecer una dura crítica, sobre todo a los asambleístas de instancias en las que tenemos 2/3 de los votos, como en Cochabamba, Oruro, La Paz, Potosí y Chuquisaca.
El primer año hubo gente que trabajaba sin movilidad, sin escritorios. Yo me reúno con los asambleístas para ver cómo están los ánimos y recibo quejas de carácter organizativo. La tarea de este año es renovarse para avanzar en los estatutos autonómicos.
— ¿Qué riesgos ve en las elecciones judiciales de octubre?
— Un riesgo es que autoridades judiciales no entiendan todavía cómo cambiar la justicia. En Cochabamba se movilizó a la Policía y fiscales para lograr la detención de un narcotraficante. Se logró su detención y cuando lo presentaron ante el juez, éste ordenó que lo liberen. Mi preocupación sería que con autoridades electas, eso no cambie. Tengo mucha confianza de que las autoridades nuevas estarán con el pueblo.
Porque ya parece que en Santa Cruz, en El Alto, la delincuencia y el narcotráfico ya no son negocio para unos pocos policías. Ahora es negocio para unos pocos jueces. Si con la elección de autoridades no logramos cambiar eso, sería un fracaso, un gran riesgo.
— ¿Le provoca temor el voto nulo o el voto blanco?
— Infelizmente, la oposición, expertos en lotearse, se han vuelto a juntar el MSM, el MNR, Falange… Me alegro mucho.
Me preocupa que algunos dirigentes, no sus bases, estén enviando el mismo mensaje sobre el voto nulo. No puedo creer que mis compañeros dirigentes sindicales sean instrumentos de la derecha. No me preocupa tanto por los resultados, sino porque el sindicalismo se desprestigia por culpa de malos dirigentes.
Pero yo estoy muy contento con la respuesta que nos puede dar el pueblo. Ya la gente que pueda votar en blanco… está en todo su derecho. Pero de algo sí estoy seguro, va a votar más del 50% de los inscritos.
Esta elección es para cimentar la Constitución, es para profundizar la democracia.
— ¿Qué le preocupa más, la corrupción o el narcotráfico?
— A nivel de ministros y ministras, viceministros y viceministras, doy mi cabeza, no hay corrupción.
El problema es con algunos operadores, incluso con algunos, entre comillas, dirigentes del MAS. Insinúan o proponen: “Ud. va a trabajar en tal ministerio, pero me da platita después”. Es una corrupción muy pequeña. En algunas alcaldías todavía insinúan lo mismo. Pero ya no es tanto el alcalde, ahora detectamos eso, el alcalde manda al técnico a que proponga con qué empresa se puede hacer una obra, a cambio de dinero. Hay denuncias, pero no hay información, y cruzar la información es lo que cuesta.
— Le preocupa el narcotráfico?
— Todos los problemas que tenemos nos preocupan, sea la corrupción, el narcotráfico o el contrabando, son preocupaciones de manera general.
No puedo priorizar que “esto” es mi primera preocupación.
Pero frente a años pasados, Bolivia ya no es subcampeón de la corrupción, hay reconocimiento de cómo el Gobierno nacional está en lucha contra la corrupción. No nos interesa quién caiga, sea masista o no masista.
Un ejemplo es Santos Ramírez, era visto como el segundo hombre del MAS. Resultó implicado y fue a la cárcel… cuántos alcaldes tenemos en esa misma situación y cuántos van a ir a la cárcel.
Y cuando algunos opositores son buscados por la justicia, se escapan, y dicen que son perseguidos políticos. En mi caso, el gobierno de Paz Estenssoro empezó a procesarme. Paz Zamora agregó cargos en mi contra, y lo mismo Goni. Luego “Tuto” Quiroga me expulsó del Congreso, con otros procesos, y no me escapé. Qué amistad tenía yo con la Justicia? Ninguna, y no me escapé.
— ¿En qué medida el narcotráfico en Bolivia amenaza al proyecto político de su gobierno?
— Cuando crece la delincuencia, se convierte en una amenaza para la democracia. En este caso, yo saludo a los compañeros de la comunidad de Antaquilla, en el municipio de Pelechuco, en la frontera con el Perú. Allí el pueblo se movilizó para detener a los narcotraficantes, con participación de comunarios. Uno de los detenidos en ese caso fue investigado, y hace dos días en El Alto fue detenido un grupo de miembros de Sendero Luminoso ligado al narcotráfico y que estaba preparando en Bolivia una guerrilla.
Hay riesgos. Se afecta fundamentalmente a la democracia, no al proyecto político. Porque los grupos narcotraficantes afectan la institucionalidad comprando a jueces, fiscales y autoridades.
El narcotráfico tiene mucha plata, se ha detenido a peces gordos colombianos y ahora a peruanos. Desde Huanchaca, ¿que otros casos iguales ha habido? El narcotráfico puede controlar a policías, a fiscales, a jueces, es una estructura grande.
Por ejemplo esa fiesta en Palmasola que se reveló esta semana. ¿Un carcelario acaso es gratis?, no es gratis. Algunos policías, algunos fiscales están comprometidos en esas fiestas en la cárcel.
El narcotráfico mueve mucha plata. No me preocupa, me asusta, me pregunto cómo combatirlos. Tenemos problemas de carácter técnico, quisiéramos radarizar las fronteras, vigilar un anillo, dos anillos, tres anillos en ciertas zonas. Los aviones K-8 que hemos comprado son precisamente para eso. Nos van a ayudar bastante.
El segundo paso va a ser invertir unos 30 o 40 millones de dólares para radarizar Bolivia, para evitar que entren y salgan precursores o cocaína por vía aérea.
— ¿Cuál ve como el principal riesgo del proceso de cambio?
Si hubiera fracturas internas, esto fracasaría. En la Asamblea no hay intereses de carácter personal, se trata de la gestión. Ahora, todos tienen derecho a proyectarse, a proyectar sus tareas. No tengo ningún problema con eso.
En el gabinete, felizmente, no hay intereses de carácter personal ni económico. En otros países, grupos quieren aprovechar una situación política o económica para gestar un nuevo liderazgo. Aquí se trata de trabajar por Bolivia.
El único problema que tengo con el gabinete es que cada tanto se agotan, por el ritmo de trabajo. Les exijo bastante, andan cansados, pero ya les recomendé que es mejor dormir que comer...
— Y la personalización del proceso en Evo Morales, ¿no cree que pueda ser un riesgo?
-—...Yo quisiera que me deje terminar. Le decía que hay problemas con algunos gobernadores, con algunos alcaldes, pero son minoría.
Otro problema son algunos dirigentes del MAS o de movimientos sociales; piensan que: “ahora nos toca a nosotros”. Es la herencia de los partidos tradicionales. Antes, los congresos de partidos de la derecha eran una pelea total. En Cochabamba, se agarraban con revólver entre miristas y emenerristas, me acuerdo bien.
Y cuando alguien llegaba a la dirigencia departamental, automáticamente pasaba a algún cargo en el Estado. Ahora hay dirigentes departamentales para gestar liderazgos y propuestas.
— ¿Qué le preocupa de la oposición, que le preocupa a la oposición de Ud.?
— Los opositores no son ninguna preocupación, tal vez algunos medios de comunicación. Lo que yo he vivido como dirigente cocalero no es como lo que me tocó vivir el 2008: revocatorio, golpe de Estado… eso es poco frente a lo que yo he vivido en el Chapare.
De la oposición no me preocupa nada, tal vez algunas tergiversaciones de los medios de comunicación, también algunos comentarios en base a mentiras de algunos periodistas. Siempre le decimos a Canal 7 y a los medios estatales: tienen todo el derecho de dar cobertura a otros actores políticos, pero con contraparte, para que todos tengamos el mismo derecho.
Lamentablemente, los opositores no se ubican, yo no sé por qué. Cuando yo era opositor, con cuatro diputados, después con 27, aquí traíamos decretos, proyectos de ley, consultados con movimientos sociales. En cambio ahora, es sólo crítica. Nada sirve. El problema que tienen los opositores es hay que desgastar al Evo Morales para tumbar este proceso. Hay que perjudicarlo, pero perjudicando, desgastando a Evo están perjudicando a Bolivia, no a mí.
Por tanto, pueden seguir con su política…
En una parte de tus preguntas me decías si este proceso depende de Evo. Yo no comparto eso, soy enemigo de eso, de que una organización o un proceso dependa de una persona, aunque parece que eso es una cultura en Bolivia, depender siempre de una persona y querer reivindicar por todos los medios esa dependencia de una persona. Ellos saben que tumbar este proceso se logra tumbando al “indio”, con cualquier mentira. Y la gente se da cuenta, me hacen un gran favor. El pueblo sabe de dónde vienen esas versiones. Lamentablemente la oposición no se ubica muy bien en este proceso.

La votación de octubre y el cuoteo  de la justicia
Evo dijo confiar en que la cantidad de inscritos dará sostén al proceso

Pensando en cómo se realizó la preselección de candidatos a las elecciones judiciales, ¿es perfectible este proceso?
— Primero, lo que algún momento el compañero Álvaro dijo: No quiero meterme en este asunto. Me meto cuando algún periodista miente. He escuchado a una decir que “Evo y su cúpula han elegido quiénes van a ser seleccionados”. No conozco a la gran mayoría. Conozco a tres. Es responsabilidad de la Asamblea Plurinacional.
Lo que me preocupa es que es una votación con cinco opciones, que puede ser muy complicada en el campo, especialmente en personas de edad avanzada.
— ¿Ud. ve que un porcentaje mínimo pueda dar legitimidad al resultado de octubre?
— A mí me inspira mucha confianza el hecho de que en los últimos días hubiera tanta fila para inscribirse. Es una demostración de gran vocación democrática de la gente que quiere participar.
¿Quiénes están a favor del voto nulo? Los que antes se cuoteaban la justicia, ahora nos les gusta que el pueblo elija. Así de sencillo.
Quieren seguir cuoteando como antes, cuando a los grupos parlamentarios que quedaban sin representantes… plata. A mí me expulsaron del Legislativo porque una vez dije que la primera mafia del Estado era el Congreso Nacional. Era la época en que se condicionaba el quórum a la plata.
Entonces, ¿quiénes pueden tratar de aprovecharse de los resultados? Esa derecha que no tiene opción de cuotear la justicia.

La disidencia del MAS y el proceso de cambio
Durante la entrevista, el Presidente se refirió a los disidentes del Movimiento Al Socialismo, el grupo de profesionales que después de ocupar cargos en la estructura del Estado, pasó a emitir críticas contra el Gobierno o contra el rumbo del proceso de cambio. “Tenemos resentidos, como Alejandro Almaraz o el Chato Prada, a quienes nunca vi en una campaña. A Gustavo Guzmán lo conocía como buen periodista, lo invité después de la elección para que sea embajador”, reconoció Morales.
De Almaraz, “sabía que hablaba contra mí desde su ONG, pero sabía también que era experto en el tema de tierras, por eso lo invité a que sea viceministro de Tierras”.
“Cuando él dice que aquí no se puede hablar… mirá... es el único Gobierno que ha instalado los gabinetes ampliados”.
“Almaraz dice que no hay espacio para debatir, pero yo convoco a Palacio al ministro, a sus viceministros y a los directores, a la cúpula de cada ministerio, para debatir políticas, para que me digan en qué me equivoco”. El problema, aseguró el Presidente, es que, “cuando están adentro: “Evito, presidente Evo”, y cuando se van, hablan en contra. ¿Por qué cuando están en funciones no sugieren? Se les daba una tarea y la cumplían, pero sin nada agregado”.
Finalizó diciendo que es “un grupo de resentidos que puede aletear, pero no es un problema para este proceso”.

Bien con la base indígena, con la dirigencia no
La controversia de las últimas semanas, con respecto al proyecto de construir una carretera por el medio del Territorio Indígena Parque Isiboro Sécure, dio pie para consultar al Mandatario sobre el momento que atraviesa la relación entre el Gobierno y los grupos indígenas del país.

— ¿En qué situación se encuentra la relación Gobierno-indígenas?
— Una cosa es con los dirigentes y otra con las bases. Los compañeros de base están contentos con los resultados. Los dirigentes nos quieren chantajear, pero también son un problema las organizaciones no gubernamentales y los anteriores gobiernos.
Yo alguna vez cuando era dirigente recibí insinuaciones para aceptar plata del Gobierno, pero jamás acepté. Ningún partido ni gobierno, ni ONG financiaron nuestras movilizaciones, que fueron tantas.
Cuando hubo conflictos con gobiernos anteriores, de la Residencia Presidencial entraban y salían dirigentes en ambulancias. Eso me cuenta el personal de la Residencia. ¿Con qué se iban? Con plata.
Este Gobierno jamás va a dar plata, no somos de esa cultura. Eso lo saben los compañeros. Podemos construir sedes, campos deportivos o dotar de movilidades, pero dar plata en efectivo a un dirigente, no.
Algunos dirigentes tienen intereses de figuración política, pero sin ninguna reivindicación real en el fondo.

El control social del cato ‘no es tan efectivo’
En el marco de su política de ‘narcotráfico cero’ y de permitir el cultivo de coca para usos tradicionales, el Presidente consideró que a pesar de que se ha logrado evitar las violaciones de derechos humanos que ocurrían en años y gobiernos anteriores en las zonas productoras del trópico cochabambino, es necesario fortalecer los parámetros del control social del cato de coca.

— ¿Usted considera que es suficiente el control social del cato de coca?
— No es tan efectivo. Soy muy sincero, muy responsable con esto, pero es por culpa de algunos dirigentes. Sin embargo, es un avance importante. ¿Cuál es el secreto del control social? Es que hemos logrado evitar que continúen las violaciones de los derechos humanos en las zonas productoras de hoja de coca.
Entonces el control social depende de que los dirigentes trabajen para controlar la extensión de las plantaciones.
Ustedes pueden ir a visitar la localidad de San Isidro, allí los dirigentes encontraron a una familia en posesión de droga. El sindicato resolvió quitarle su tierra y después la convirtieron en un campo deportivo, porque ninguno de los afiliados a la federación local puede estar con droga.
Imagínense entonces, hay un control social efectivo, pero antes hemos debatido las razones para imponer este control social y lo principal es evitar la violación de los derechos humanos en esas zonas.

Evo rechaza que se compre hoja excedentaria
El Gobierno anunció que va a comprar la coca excedente del mercado legal, por lo tanto, ¿cultivar coca va a seguir siendo un negocio?, porque pareciera que de todas maneras si no la compra el narcotráfico, la va a comprar el Gobierno...
— Yo no conozco este programa, este proyecto, lo rechazo rotundamente.
Fue el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, quien la semana anterior declaró que la coca legal que no se consuma en el acullicu tradicional; ¿ese margen de coca legal va a ser comprado por el Gobierno para evitar el desvío?
— Yo desconozco, no sé de dónde viene ese programa. Rechazo rotundamente, porque para la industrialización de la hoja de coca, que se está haciendo, el compañero campesino aporta una parte de su producción. No es que el Gobierno compra esa coca para industrializar, entonces no está dentro del programa que menciona.
— En la actualidad, ¿ese aporte de hoja de coca se realiza de manera voluntaria?
— Es voluntario, para industrializar algunos compañeros también venden su coca, es el plan. Yo dije que nuestro aporte para industrializar la coca tiene resultados benéficos para la humanidad, sea de aporte o de otra manera. Hay coca ecológica, para su producción han tratado de evitar el uso de defoliantes y de químicos. Le dicen coca ecológica, y esa es la que va a la industrialización.