lunes, 3 de octubre de 2011

TIPNIS SOMOS TODOS: Otro desarrollo es posible...

LA RAZÓN – 2 de octubre de 2011


El TIPNIS somos todos. Otro desarrollo es posible

La represión violenta a la marcha de los indígenas de tierras bajas ha conmocionado al país y a la comunidad internacional. La indignación frente al uso de la violencia contra niños, mujeres y hombres que reclamaban pacíficamente el cumplimiento del principio constitucional a la consulta previa, libre e informada incendió manifestaciones en todo el país. Indignación que se potenció por tratarse de un gobierno que se autoproclamó representante de los movimientos sociales y de los derechos de los pueblos indígenas y de la Madre Tierra.

Las contradicciones entre discurso y práctica se fueron acumulando en los últimos años; sin embargo, la defensa intransigente de la construcción de la carretera por el medio del TIPNIS y la represión violenta en Yucumo potencializaron las contradicciones del gobierno del MAS, decepcionando a la ciudadanía en general. La sorprendente capacidad de movilización colectiva de la sociedad boliviana para rechazar los actos de violencia estatal se hizo, una vez más, presente.

La ciudad de San Borja no permitió la entrada de los buses con los marchistas detenidos. En la ciudad de Rurrenabaque, la población actuó con la misma rapidez y logró la liberación de los marchistas. Inmediatamente después de la represión policial, las vigilias instauradas en diversas ciudades ganaron el creciente apoyo de la ciudadanía que salió en marchas de solidaridad para apoyar los indígenas del TIPNIS. Estas acciones provocaron el pronunciamiento del Presidente en poco más de 24 horas de los hechos represivos. No obstante, sus discursos no aplacaron la indignación de la ciudadanía y las movilizaciones se agravaron.

Quisiera reflexionar sobre una consigna que circuló en carteles distribuidos en la vigilia de la ciudad de La Paz. Esta decía: “El TIPNIS somos todos. Otro desarrollo es posible”. Frase que reclama el cumplimiento de los compromisos del “proceso de cambio”: profundización de la democracia, inclusión social y política de los grupos  históricamente excluidos, sostenibilidad ambiental en el marco de un nuevo modelo de desarrollo fundado sobre nuestro pluralismo económico y social. El TIPNIS se volvió el símbolo de estos compromisos, cuyo cumplimiento constituye, sin duda, un enorme desafío político y de política pública. En lugar de un debate público amplio y consistente con la coordinación de esfuerzos para enfrentar estos desafíos, estuvimos los últimos cinco años enfrascados en discusiones filosóficas y superficiales sobre el vivir bien, el no desarrollo, el posdesarrollo, el socialismo comunitario en contraposición a consignas igualmente ligeras contra el pasado neoliberal, el sistema mundo-capitalista y la economía de mercado.

En un entorno político-ideológico defensivo, el debate público al interior de la misma izquierda se empobreció y no enfrentó las contradicciones y tensiones internas del proyecto gubernamental de desarrollo y, como consecuencia, no se avanzó en la construcción de un proyecto societario-estatal alternativo y viable al viejo desarrollismo, que convierta enunciados éticos en propuestas articuladas y efectivas de política pública.

Persiste el desafío de construcción de otro desarrollo, verdaderamente posneoliberal y poscapitalismo de Estado, fundado sobre nuestra realidad plural, que encamine políticas públicas hacia un nuevo patrón de generación y distribución de riqueza posextractivista, bajo los principios de transformación productiva, generación de empleos dignos, equidad social y conservación ambiental. Proceso que requiere de nuevos mecanismos institucionales de relacionamiento Estado-sociedad más allá de las dinámicas cortoplacistas y bilaterales de presión de intereses corporativos.

Fernanda Wanderley es socióloga.


Fuera manos del TIPNIS


La violenta represión que sufrieron los hermanos indígenas del TIPNIS por reclamar derechos sobre su territorio debe hacernos reflexionar sobre el conjunto de hechos que se han venido sucediendo durante más de 40 días de marcha.

Muchos de estos acontecimientos han enrarecido el ambiente político nacional, de tal manera que, como el humo que nubla muchas ciudades del oriente boliviano, puede hacernos mirar con ojos enrojecidos el origen de la marcha.

La primera reflexión, además del repudio a la injustificada represión, es llamar al esclarecimiento de los hechos y a la responsabilidad que debe asumir el Gobierno por los desmanes y abusos. No debemos perder de vista que la marcha se originó por la justa demanda de los indígenas mojeños, yuracarés y tsimanes que habitan el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure, exigiendo al Gobierno que el tramo II de la carretera Cochabamba-Beni no pase por el medio de su territorio. Esta demanda no solamente está basada en los legítimos y legales derechos de estos pueblos, amparados por la Constitución Política del Estado y los tratados internacionales, sino también en la íntima e indisoluble relación que, para los indígenas, posee la naturaleza con los espíritus o deidades que la habitan y animan.

No se trata simplemente de proteger la madre naturaleza y preservarla para el futuro, se trata de preservar una cultura religiosa animista, una cosmogonía, que cree, así como los católicos creen en los santos y santas del santoral, que los animales, las aves, los lagos, los montes, los curiches y las plantas poseen o son, por sí mismos, divinidades del maravilloso y fantástico panteón de los pueblos indígenas. Si la naturaleza desaparece, también lo harán estas divinidades y con ellas la identidad cultural de estos pueblos, arriesgándonos a un etnocidio.

La segunda reflexión que me nace es la de solicitarle a la incapaz oposición, que no puede crear sus propias banderas y alzarlas contra el Gobierno, que no interfiera con las reivindicaciones legítimas de los pueblos indígenas, desvirtuando el origen de las mismas y pretendiendo convertirlas en su caballito de batalla.

La actual oposición nunca creyó en las reivindicaciones de nuestros pueblos indígenas y ahora no tenemos por qué creer que actúan de buena fe. De igual manera habría que exigirles a los disidentes, desilusionados o conversos del MAS y del Gobierno, que se hagan a un lado, porque en su momento no denunciaron los errores de su gobierno. Un ejemplo: muchos medios de comunicación se ocuparon más de la clandestinidad de Alejandro Almaraz que de los abusos contra los indígenas. Sé que todos tenemos el derecho y la obligación de apoyar las demandas del TIPNIS, pero hay que hacerlo desde el lugar que nos corresponda, sin pretender obtener provecho de las mismas.

En el oriente, cuando el apoyo de alguien en vez de beneficiar nos perjudica, tenemos un término popular: “No me ayude compadre”. La marcha debe llegar a la sede de gobierno y debemos velar desde las ciudades para que lo haga, cada quien apoyando como pueda hacerlo.

Homero Carvalho es Escritor.


Meditando tras la represión


La lógica de acumular poder, derrotar, y si es posible eliminar a enemigos reales o ficticios, tan propia de la lógica partidaria,  llegó a su punto máximo el pasado domingo 25, con la represión violenta de la marcha indígena dentro del conflicto sobre el trazado de la carretera Cochabamba-Beni por el corazón del TIPNIS. Reflexionemos sobre el camino andado. No bajo los sucesos ya conocidos por la amplia cobertura de los medios.

1. Quienes más golpeados salieron no fueron los indígenas marchistas sino el Gobierno y el MAS que, por un error basado en la mentada lógica partidaria, optó desde un principio por ganar y derrotar a esos marchistas en vez de dialogar con ellos de igual a igual. Con el desprecio, falsas acusaciones y al final golpizas y desalojo a la fuerza, los marchistas salieron fortalecidos, como el hierro forjado a golpes.

2. Sufrieron lo que años atrás, no lejos de ahí, sufrían los cocaleros en sus múltiples marchas y bloqueos; y, como éstos, también los indígenas han salido empoderados. En nuestro país, por fortuna, desde hace décadas la vía de represión no acalla a los reprimidos, los empodera.

3. Lo trágico es que esa vez cocaleros y colonizadores, estimulados o no por el Gobierno y el MAS y por sus propios intereses distintos, se distanciaron de sus aliados naturales al impedir el paso a los marchistas y reclamar que el Parque se abra (y vaya desapareciendo) en aras del “progreso”. Digo “colonizadores” porque, pese a su nuevo nombre, no supieron ser ni “agroecológicos”, frente a uno de los mayores y mejores Parques Nacionales de Sudamérica, ni “interculturales”, frente a esos indígenas originarios de las tierras bajas, quienes tienen otra forma de vida y de manejo de su territorio ancestral.

4. Muchos dirigentes marchistas son además miembros y algunos hasta parlamentarios del MAS. Algunos militantes han sido amenazados con ser expulsados por tener la audacia de discrepar de ciertas decisiones. Pero, por suerte, nuestros movimientos sociales, desde hace décadas, ya no consisten en masas de levanta manos. Hay siempre líderes que piensan críticamente por sí mismos y lo expresan. Ojalá sea el principio de niveles más profundos de diálogo constructivo.

5. Nadie se opone a una nueva carretera entre Cochabamba y Beni, anhelada desde mucho tiempo atrás por ambos departamentos y por el país. Carretera sí, pero no así ni por allí. El Isiboro Sécure, la región que se pretende cruzar (y casi seguro “colonizar”), es un Parque Nacional desde 1965. Y desde la histórica marcha indígena de 1990 se la reconoció además como Territorio Indígena (TIPNIS). El propio Evo firmó su título definitivo en el 2009. Como tal, normas nacionales e internacionales exigen consulta previa, libre e informada a los pueblos indígenas dueños del territorio antes de realizar cualquier obra o tomar cualquier decisión que les afecte. (Por cierto que en este punto nuestra CPE y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en el 2007 —transformada en Ley Nacional a los pocos meses— son mucho más amplias y exigentes que el Convenio 169 de la OIT). Pero la consulta no se llevó a cabo. Este fue el error inicial.

(Seguirá).
Xavier Albó es Antropólogo.


TIPNIS: Fisuras entre el Gobierno y los Pueblos Indígenas...

El TIPNIS desnuda una crisis entre los aliados políticos


El Gobierno, entre el desarraigo y apoyo indígena

La Razón – ANIMAL POLÍTICO – 2 de octubre de 2011
La marcha en defensa del TIPNIS y la represión policial abrieron fisuras en la relación entre el Gobierno y los indígenas. Unos minimizan el problema y otros creen que las actuales autoridades están aún aprendiendo. Algunos creen también que Evo Morales descubrió ‘su verdadero rostro’.

Por qué la preocupación? Nosotros vamos a seguir trabajando para este proceso y hay que ver quiénes están dentro. Así de enfática y segura responde Julia Ramos, ejecutiva de la Confederación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa cuando se le pregunta si hay un distanciamiento entre el Gobierno y los indígenas.
¿Se rompió el idilio indígena con el presidente Evo Morales? A cinco años de haber asumido el mandato el 2006, el Jefe del Estado Plurinacional enfrenta una crisis en su relación con este sector, particularmente con los de las tierras bajas.
La violenta represión policial que intentó desarticular la marcha de los indígenas que defienden el Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) ha sido fuertemente cuestionada por la población. A menos de 100 metros del Palacio de Gobierno, el pasado martes algunos ciudadanos pedían la renuncia del mandatario Morales.
Sorteó el gasolinazo de diciembre-enero, pero ahora tuvo que aceptar, ante la presión social, las renuncias de sus ministros de Gobierno y de Defensa, Sacha Llorenti y Cecilia Chacón, respectivamente.
Para la jefa departamental del Movimiento Al Socialismo (MAS) en Cochabamba, Leonilda Zurita, la crisis por el TIPNIS “no afectó mucho”  a la imagen del Gobierno. La exejecutiva de las bartolinas, llamadas así las dirigentes de la Confederación de Mujeres Campesinas, apunta a exmasistas que incitaron a los indígenas contra las autoridades.
Julia Ramos tiene el mismo criterio e invita a los exmasistas, Gustavo Guzmán, Alejandro Almaraz y Lino Villca, que dieron encuentro a los marchistas del TIPNIS y que según el Gobierno fueron los instigadores para tomar como rehén al canciller David Choquehuanca, a vivir con los indígenas para ver la verdadera realidad dentro del Isiboro Sécure.
La politóloga cruceña Helena Argirakis dice que no es fácil afirmar si la relación entre indígenas y Gobierno está rota, y que la crisis del TIPNIS forma parte de las “pulsaciones naturales dentro de un proceso de cambio”.  
En su criterio, existen quizás algunas diferencias dentro del Gobierno respecto a cómo se administra el aparato de Estado con una línea de “desarrollista” causante del conflicto con los indígenas. “Pero no veo una relación de conflicto entre indígenas y Gobierno”, analiza.
A Morales le toca además lidiar con el surgimiento actual del rol protagónico de los indígenas de tierras bajas. “En el 2000 fueron los de tierras altas y ahora el péndulo giró al indígena amazónico”.
El indigenista y líder del Movimiento Pachakuti, Felipe Quispe, no tiene dudas respecto del distanciamiento de Morales con el sector indígena. “Yo digo que el indio no ha llegado todavía al Palacio de Gobierno, ni siquiera al poder ha llegado”.
El antropólogo y sacerdote jesuita Xavier Albó, muy estudioso de movimientos indígenas, prefiere utilizar una frase típica para describir la actuación del Gobierno en relación al TIPNIS: “Otra cosa es con guitarra”. 
“Es imposible poner una nota única, porque hay distintas tendencias dentro, tanto de los ministros como del resto. Otra cosa es con guitarra y ahora tienen que saber muchas cosas, y creo que a mucha gente que está en el Gobierno, y que son de origen indígena, les ha pasado eso y tienen que ver todas las cosas, y tocar las teclas para estar bien con unos y otros. Yo creo que muchos están aprendiendo en el Gobierno”.
Quien sí cree que existe una ruptura entre Gobierno e indígenas es la socióloga María Teresa Zegada, para quien, sin embargo, lo más preocupante es que este sector le haya perdido confianza a Morales y a su Gobierno. “Sería apresurado afirmar que se rompió este vínculo, pero creo que se quebró la confianza entre indígenas y la gestión gubernamental, y ése es un tema serio”.
Sin embargo, considera que no se quebró la identificación de la figura del Presidente con los pueblos indígenas, aunque está en sus manos recuperar el “contenido (político) que se ha vaciado con este conflicto”.
Un día después de la represión violenta en Chaparina, en Yucumo, Fernando Gualdoni escribió en el influyente diario español El País “El fin del idilio indígena”. “La represión del gobierno de Evo Morales contra la marcha indígena certifica la decepción en el idilio del Presidente boliviano con una comunidad que ha sido fundamental para el ascenso político del sindicalista aymara”.
“El Gobierno nunca fue indígena ni va a serlo, y Morales es un indígena trasnochado. Se están desenmascarando, porque nunca fue un Gobierno indígena, y Morales es el fariseo de la Pachamama”. Así de duro es Pachacuti Acarapi, de las juventudes del Movimiento Indianista Tahuantino de El Alto.
La violenta represión del domingo fue para Valentín Vargas, del Consejo Nacional de Markas y Ayllus del Qullasuyu (Conamaq), el verdadero rostro del actual Gobierno. “Se quitó la máscara. Estamos tristes, no sabemos a qué línea pertenece, por eso hay que reconducir, el proceso de cambio que es de los indígenas”.
Decepcionado también se expresa el director de la Fundación Tierra, Gonzalo Colque. El Gobierno “abandonó en los papeles el reconocimiento a la Constitución Política del Estado (CPE) y no tiene voluntad sistemática para reconocer y aplicar los derechos de los pueblos indígenas”.
No obstante, otros creen que Morales nunca se alejó. “Es que ahora la derecha busca cualquier cosa para intentar desprestigiar al Presidente; él nunca se va a alejar de los indígenas, por eso se reúne con ellos y estuvo incluso en TIPNIS”, dice Pedro Calderón, de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB), los excolonizadores, uno de los tres bloques del Pacto de Unidad que respaldan al Gobierno.
El secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB),  Roberto Coraite, advirtió la semana  pasada sobre el riesgo de insistir con la vía. “No podemos permitir que se vaya el proceso de cambio por un proyecto carretero”.

A río revuelto, ganancia de pescadores derechistas
El proverbio dice: “A río revuelto, ganancia de pescadores”. Eso estaría pasando en la política actual, con la salvedad de que son “pescadores derechistas”, tras la crisis en la relación entre Gobierno e indígenas por el conflicto del TIPNIS.
El ejemplo que da la politóloga Helena Argirakis  sirve, según dice, para graficar cómo la derecha internacional se articula tras estas crisis que sufren gobiernos de las características de Evo Morales. “Hay una suerte de ruptura de desencuentro nuevamente y le hace un juego fácil a la derecha internacional que plantea que existe una división, que se ha roto el proceso y que existen indígenas de tierras bajas e indígenas de tierras altas con diferentes visiones, y que ahora se plantea ahí un proceso dividido, y eso es peligroso”, sostiene la analista cruceña.
Para Argirakis, ese desencuentro comenzó a finales del 2009 y 2010, y que no es lo mismo una discrepancia entre indígenas y Gobierno, que se acusan mutuamente de ser la derecha y acusarse de ser enemigos, “cuando el adversario es el capitalismo mundial que crea mecanismos para generar contradicciones y aprovecharse de eso”.
Debajo del debate sobre el TIPNIS, según Argirakis,  está el modelo económico, que, por ejemplo, mediante una carretera pretende llevar adelante el actual Gobierno en un momento en que la crisis mundial afecta al capitalismo global. “Muchos se aprovechan de estos conflictos (TIPNIS) para obrar de mala fe”.

Navarro admite una ‘separación’ con la cúpula dirigencial
Hay una ruptura, pero con una cúpula dirigencial indígena. Ésa es la lectura que tiene el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, al reconocer un distanciamiento entre el Gobierno y ese sector social.
Tras la violenta represión policial a los indígenas y la indignación nacional, la autoridad admite que existe una ruptura con los dirigentes del Territorio Indígena Nacional Parque Isiboro Sécure (TIPNIS), no así con las bases de esa región.
“Hay una separación entre una cúpula dirigencial y el Gobierno, creo además que es una separación estructural”.
Como prueba de ello, Navarro recuerda cómo el Presidente se reunió con los indígenas en Santo Domingo y San Francisco, dentro del TIPNIS. “Ahí ha sido muy bien recibido y eso nos da una señal de que los indígenas de base tienen una relación y una percepción muy diferente de su presidente”.
Del mismo criterio son Julia Ramos y Leonilda Zurita, dirigentes de la Confederación de Campesinas de Bolivia y del MAS, respectivamente Navarro no cree que los dirigentes que marchan en contra de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos “sean la síntesis política de cerca de 150 mil indígenas de todo el país”.
Además, acusa a la derecha nacional de haber estado detrás de estas movilizaciones y que, según dice, habría logrado parte de su objetivo, que era el de provocar precisamente estas fisuras. Sin embargo, confía en que esta imagen puede ser revertida con el diálogo.
Mientras el presidente Evo Morales anunció un referéndum departamental, los marchistas se aprestaban el viernes a reanudar su marcha de Quiquibey a La Paz a través de otra vía.

Nos han mentido, de indígena sólo tuvieron el rostro
Abdón Patiño, dirigente de la CIDOB.

En realidad, nos han mentido, porque este Gobierno sólo tuvo de indígena el rostro y ahora lo estamos descubriendo, y se está mostrando su verdadero rostro.
Además, el presidente Evo Morales aún no da muestras de un verdadero proceso de cambio, porque nosotros no estamos en los ministerios, están otros en el poder; no estamos nosotros.

Lo lamentable es que se vulneran los derechos
Felsi Gonzales, de los Pueblos Indígenas del Norte Paceño.

Yo creo que lamentablemente este Gobierno está en contra de los derechos de los pueblos indígenas. Sin embargo, aquí no se trata de decir si es indígena o no; aquí lo lamentable es que se vulneraron los derechos de los indígenas. Por eso creemos nosotros que hay que reconducir el proceso de cambio, es el clamor de los pueblos indígenas del país.

Nunca tuvo una identificación indigenista
Felipe Quispe, el ‘Mallku’, líder indígena de Pachakuti.

Yo le conozco al presidente Evo Morales y él nunca ha tenido esa ideología, nunca tuvo una identificación indigenista y mucho menos indianista. Él es campesinista y clasista, se sirvió de nosotros para llegar a la silla presidencial. Por eso ahora el indígena está en el suelo y sobre él caminan en el Palacio de Gobierno, porque ahí el indígena está como la alfombra.

El Gobierno está distanciado de los indígenas
Jorge Mendoza, vicepresidente comité de marcha del TIPNIS.

Está alejado de los indígenas, pero a nosotros no nos interesa eso, porque nosotros vivimos de lo nuestro, no recibimos ningún tipo de apoyo. Prácticamente no llega nada a nuestras comunidades y por eso también buscábamos el diálogo con el Gobierno durante esta marcha del TIPNIS.  Claro que el Estado está distanciado de los indígenas.

Una consulta  sobre un acto consumado ya es ilegal
“Cualquier norma extemporánea es ilegal”, así opina el director del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS), Leonardo Tamburini, respecto de la consulta nacional que anunció el mandatario Evo Morales para definir la suerte de la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.
La figura de la consulta previa a los indígenas, normada en la Constitución Política del Estado (CPE), sólo es la expresión plena de la democracia. Mientras que para el Gobierno, de acuerdo a Tamburini, “debería haber sido una herramienta de potenciamiento de la democracia”.
Considera que el Gobierno entra en la ilegalidad al plantear una consulta extemporánea. “Una consulta sobre un acto consumado es ilegal. Hace tres años que este proyecto está en vigencia”.
Tamburini destaca que es una decisión acertada la de vincular mediante una carretera Cochabamba y Beni. “Pero sin afectar al Parque Nacional y por eso creemos que debería haberse hecho antes la consulta”.
Preguntado sobre si las consultas previas, normadas en la CPE, no se podrían convertir en una camisa de fuerza del Gobierno, Tamburini cree que aquí sólo se trata de cumplir con la Constitución. “Los indígenas lograron constitucionalizarla, tienen derechos y eso se debe cumplir; sólo se pide el cabal cumplimiento”.
Destaca que el actual Estado Plurinacional avanzó muy bien en el respeto a los derechos humanos, pero lamenta que en decisiones estratégicas “los primeros derechos en ser sacrificados sea los derechos de los pueblos indígenas”.
JORGE QUISPE

domingo, 2 de octubre de 2011

2 DE OCTUBRE: Día Internacional de la No Violencia



«Existen muchas causas por las cuales estoy dispuesto a morir, pero ninguna por la cual esté dispuesto a matar».
Mahatma Gandhi
La historia de mis experimentos con la verdad, 1927


«No violencia», escultura de Karl Fredrik Reutersward, se encuentra colocada en la entrada de la sede de las Naciones Unida en Nueva York. Foto de la ONU.

El día Internacional de la no violencia es observado el 2 de octubre, el aniversario del nacimiento Mahatma Gandhi, líder del movimiento de la Independencia de la India y pionero de la filosofía y la estrategia de la no violencia.

De acuerdo con la Resolución: A/RES/61/271 de la Asamblea General del 15 de junio del 2007, la cual establece que la conmemoración, el Día Internacional es una ocasión para «diseminar el mensaje de la no violencia, incluso a través de la educación y la conciencia pública». La resolución reafirma «la relevancia universal del principio de la no violencia» y el deseo de «conseguir una cultura de paz, tolerancia, comprensión y no violencia».

Al presentar la resolución en la Asamblea General, representando a 140 patrocinadores, el Ministro de Estado para Asuntos Exteriores de la India, el Sr. Anand Sharma, dijo que el amplio y diversificado patrocinio de la resolución constituía un reflejo del respeto universal hacia Mahatma Ghandi y de la perdurable relevancia de su filosofía. Al citar las propias palabras del difunto líder, dijo que «la no violencia es la mayor fuerza a la disposición de la humanidad. Es más poderosa que el arma de destrucción más poderosa concebida por el ingenio del hombre».


2 de octubre

Día Internacional de la No Violencia


Resolución de la Asamblea General de la ONU por el Día de la No Violencia: A/RES/61/271 (haz click ahí)

La Asamblea General decide observar el Día Internacional de la No Violencia el 2 de octubre de cada año, con efecto a partir del sexagésimo segundo período de sesiones y guiada por la Carta de las Naciones Unidas, y que ese Día Internacional se señale a la atención de todas las personas para su celebración y observancia en esa fecha. Invita a todos los Estados Miembros, a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, a las organizaciones regionales y no gubernamentales y a los particulares a conmemorar de manera apropiada el Día Internacional de la No Violencia y a difundir el mensaje de la no violencia, entre otras cosas, mediante actividades educativas y de sensibilización de la opinión pública

Enlaces relacionados

sábado, 1 de octubre de 2011

TIPNIS: ¿Consulta previa o Referéndum?

Mirada Constitucional

El problema del TIPNIS: ¿Consulta o referéndum?


José Antonio Rivera S.
29/09/2011  - 12:21:43




 
Luego de una brutal represión inferida por las fuerzas policiales a los indígenas que realizan su marcha en demanda del respeto a la Constitución y a sus derechos en ella consagrados, el Presidente del Estado ha anunciado su determinación de promover un debate nacional sobre la continuidad o no de la construcción del camino carretero Cochabamba – Trinidad; un debate que debe culminar en un referéndum popular realizado en los Departamentos de Cochabamba y Beni.

Ante la referida determinación resulta necesario realizar un análisis jurídico constitucional.

En primer lugar, cabe aclarar que el problema de fondo no gira en torno a sí se ejecuta o no el Proyecto del camino carretero que vincule a los departamentos de Cochabamba y Beni, ello está fuera de duda; lo que los pueblos indígenas del TIPNIS y varios sectores sociales cuestionan es que el segundo tramo de la carretera se construya atravesando el territorio del TIPNIS; ya que la construcción destruirá la selva amazónica, afectará gravemente el ecosistema y degradará irreversiblemente el medio ambiente.

Los pueblos indígenas originarios del TIPNIS al expresar su oposición a la construcción de la carretera, en su tramo Villa Tunari – San Ignacio de Moxos, están exigiendo el respeto y resguardo de sus derechos “a existir libremente” y “a vivir en un medio ambiente sano, con manejo y aprovechamiento adecuado de los ecosistemas”, consagrados por el art. 30.II.1) y 10) de la Constitución, ya que con la construcción de la carretera que atraviese su territorio están expuestos a enfrentar cambios sociales, económicos y hasta culturales, que podrán manifestarse en la pérdida de sus tierras como efecto de colonizaciones, el agotamiento de recursos necesarios para su subsistencia física y cultural, la destrucción del ecosistema y la degradación del medio ambiente, así como la desorganización social y comunitaria.

Para preservar y resguardar los derechos de los pueblos indígenas originarios el Convenio 169 de la OIT, que forma parte del bloque de constitucionalidad, ha previsto en su art. 6.1.a) la obligación de los gobiernos estatales de “consultar a los pueblos interesados, mediante procedimientos apropiados y en particular a través de sus instituciones representativas, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente”.

En el mismo cometido la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, en su art. 19, ha previsto que “Los Estados celebrarán consultas y cooperarán de buena fe con los pueblos indígenas interesados por medio de sus instituciones representativas antes de adoptar y aplicar medidas legislativas o administrativas que los afecten, a fin de obtener su consentimiento libre, previo e informado”.

Finalmente, la Constitución Boliviana, en su art. 30.II.15), ha consagrado el derecho de las Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos “a ser consultados mediante procedimientos apropiados, y en particular a través de sus instituciones, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles”.

De lo referido, tomando en cuenta los antecedentes del caso, se concluye que corresponde al gobierno nacional dar estricto cumplimiento a la Constitución y a las Convenciones y Tratados Internacionales sobre derechos humanos que forman parte del bloque de constitucionalidad, realizando una consulta a los pueblos indígenas originarios del TIPNIS, mediante procedimientos apropiados y a través de sus instituciones, para ejecutar el proyecto en cuestión.

Sobre los alcances de la consulta, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ha definido que cuando se trate de planes de desarrollo “(...) el Estado tiene la obligación, no solo de consultar, sino también debe obtener el consentimiento libre, informado y previo de éstos [pueblos indígenas originarios], según sus costumbres y tradiciones” (Sentencia caso Pueblo Saramaka vs. Surinam, de 28 de noviembre de 2007). En el mismo sentido se ha pronunciado el Tribunal Constitucional en su SC 2003/2010-R, de 25 de octubre.

En consecuencia, no corresponde realizar un referéndum popular en los Departamentos de Cochabamba y Beni, para consultar a los ciudadanos y ciudadanas sobre si están de acuerdo con que se construya o no el camino carretero, ya que ese no es el problema de fondo; si bien es cierto que la construcción del tramo en cuestión afectará a la población en general, ya que degradará el medio ambiente y afectará el ecosistema. No es menos cierto que el problema de fondo es que al atravesar el territorio del TIPNIS afecta directamente a los derechos humanos de los pueblos indígenas originarios asentados en el lugar, razón por la que esos pueblos tienen derecho a ser consultados y el Estado tiene la obligación de obtener su consentimiento libre, previo e informado; ello en cumplimiento de las normas previstas por la Constitución y las Convenciones y Tratados Internacionales sobre derechos humanos.



El gobierno igual hará un referendo sobre carretera aunque no está en la CPE

30/09/2011 - 12:09:39

La Paz.- A pesar de que la Constitución Política del Estado no contempla la realización de consultas populares o referendo para la ejecución de obras como la carretera por el Tipnis, el gobierno igual hará la consulta.

El presidente de la Cámara de Diputados, Héctor Arce, reconoció que el mecanismo de la consulta previa no procede para la construcción de obras en el país, sino está reservada para temas de explotación de recursos naturales, según la Constitución Política del Estado, no obstante, dijo que por decisión del Ejecutivo se realizará para definir la construcción o no de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos por el TIPNIS.

    Agregó que a pesar de que la Carta Magna no establece la consulta, el Gobierno del presidente Evo Morales está dispuesto a realizar ese procedimiento.

    "La consulta previa es un instrumento que está en la Constitución y que está en la ley, específicamente y expresamente reservado para el tema de la explotación de recursos naturales y la construcción de la carretera no es explotación de recursos naturales, la construcción de vías de integración no es un tema referido a recursos naturales, hay una incorrecta interpretación, pero hay que destacar que existe esa voluntad de llevarla, y sobre todo, hacer un referéndum que es la madre de todas las consultas", argumentó.

    Arce explicó que, según el artículo 39 de la Ley del Régimen Electoral, la consulta previa es un mecanismo constitucional de democracia directa y participativa, convocada por el Estado de forma obligatoria, con anterioridad a la toma de decisiones respecto a la realización de proyectos, obras o actividades relativas a la explotación de recursos naturales.

    En esa línea, Arce afirmó que existe una mala interpretación de la norma, pero dijo que a raíz de los conflictos que surgieron con la marcha indígena, que se opone a la construcción de la carretera entre Villa Tunari y San Ignacio de Moxos, el Presidente decidió convocar a un referendo y debate nacional para que sea la población la que decida la construcción o no de la vía.

    "El referendo es la madre de la participación democrática, el recurso o mecanismo más prístino, más heroico que existe para que, en definitiva, sea el pueblo quien defina la construcción o no construcción de una carretera, que el pueblo defina o no defina el desarrollo del país, que el pueblo defina o no defina la integración de nuestra patria", argumentó.

    Aseguró que todos los mecanismos que se aprueben para la construcción de la carretera salvaguardarán el medioambiente y la protección de la biodiversidad.

    Arce reveló que ese aspecto fue exteriorizado en su entrevista con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulsa, con quien se reunió en días pasados en Washington para explicar los motivos de la construcción de la carretera y el rechazo a una intervención violenta que sufrieron los indígenas.

Ensayo Constitucional


Por: Alan E. Vargas Lima


(Para acceder al documento, puedes hacer click en el título)

Reseña de libro “Horizontes contemporáneos del Derecho Procesal Constitucional. Liber amicorum Néstor Pedro Sagüés”



Por: Magíster Luis Alberto Huerta Guerrero

Profesor de Derecho Procesal Constitucional en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos